El Banco de Bogotá estima que los bonos globales colocados por el Gobierno cuestan cerca de 15 % en pesos. La emisión fue el 26 de octubre. El banco lo planteó en un informe de su área de Investigaciones Económicas, publicado el 28 de octubre. La cifra es una estimación del banco, no una tasa que pague la emisión.
El Gobierno colocó US$5.200 millones en tres tramos: 2032, 2037 y 2056. En dólares, la tasa ponderada fue de 7,49 %, con un plazo promedio de 11,7 años. Según el banco, el monto equivale a un poco más de $16 billones.
El informe compara esa tasa con la de los TES, los bonos que el Gobierno emite en pesos. El texto del informe dice: «Al pasar esa tasa a pesos, se evidencia una tasa ponderada cercana al 15.00%, cuando la tasa de los TES en pesos a un plazo superior a los 10 años bordea el 13.20%».
El informe no detalla cómo hizo la conversión. No indica qué devaluación del peso ni qué tasa de cambio supuso.
En general, para comparar un bono en dólares con uno en pesos se le suma a la tasa la devaluación esperada del peso, o lo que cuesta cubrirse con derivados. Pasar de 7,49 % a cerca de 15 % implica unos 7,5 puntos adicionales. Esa diferencia es un cálculo de El Centavo, no una cifra del banco.
Por eso el costo final en pesos no está fijo. El Gobierno recibe dólares y paga en dólares. Lo que le cueste en pesos depende de cuánto se mueva la divisa hasta 2032, 2037 y 2056. Si el peso se devalúa menos de lo supuesto, la deuda sale más barata. Si se devalúa más, sale más cara.
El banco pide cautela al comparar con los TES. El diferencial entre ambos bonos es de 180 puntos básicos. Según el banco, ese diferencial luce alto y sugiere que para la Nación es menos costoso financiarse con TES, pero «la realidad es diferente». Explica que el diferencial obedece a la menor liquidez del mercado de bonos en dólares. Además, las entidades locales pueden usar TES en operaciones con el Banco de la República, y estos bonos no.
El banco también señala que la tasa de los TES no incluye el alza que causaría una emisión local de ese tamaño. Y agrega que, si el objetivo es conseguir dólares para pagar deuda externa, la comparación de tasas es innecesaria.
Para el banco, el alto diferencial frente a los TES explicó, en gran medida, la fuerte demanda. En su punto máximo, las ofertas superaron los US$17.000 millones, más de tres veces el monto colocado. Anif, citada por Vanguardia, habló de US$16.500 millones. Según el banco, las tasas finales quedaron cerca de 30 puntos básicos por debajo del referente de mercado.
El banco concluye que la emisión resuelve las necesidades de liquidez de corto plazo, pero a un alto costo. Lo resume así: «Para reducir dicho costo, se hace necesario el ajuste fiscal».
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, valoró el respaldo de los inversionistas a los avances del programa de austeridad fiscal, según La República. El Ministerio dijo que con esta operación termina el programa de colocaciones globales de 2026. Las notas publicadas sobre el informe no recogen una respuesta de Hacienda a la estimación del banco.
Fuentes: Banco de Bogotá, La República y Vanguardia.