Un nuevo capítulo oscuro sacude al fútbol colombiano tras la captura del exjugador de Independiente Santa Fe, Camilo Charria, quien fue detenido en flagrancia durante un presunto robo de apartamentos en Sogamoso, Boyacá.
Las autoridades policiales sorprendieron a Charria, de 26 años, junto a una mujer mientras sustraían joyas y objetos de valor de varios inmuebles ubicados en un edificio del centro de la ciudad boyacense. Los dos sospechosos fueron puestos inmediatamente a disposición de la Fiscalía.
Esta no es la primera vez que el exfutbolista se ve envuelto en este tipo de situaciones delictivas. En 2023, Charria ya había sido arrestado en Miami, Estados Unidos, por delitos similares relacionados con el robo de apartamentos.
La historia deportiva de Charria comenzó con promesa en las divisiones menores del América de Cali. Posteriormente, se trasladó a la cantera de Santa Fe, donde logró debutar profesionalmente en 2019. Durante su paso por el equipo cardenal, alcanzó un momento destacado al anotar un gol en el partido homenaje a Ronaldinho en el Estadio El Campín.
Sin embargo, su carrera profesional fue efímera. Tras una cesión a Tigres, su participación en el fútbol profesional se fue diluyendo gradualmente. Su único gol en la liga colombiana lo marcó el 27 de abril de 2019 en una derrota 3-1 contra Unión Magdalena.
El entorno familiar de Charria había expresado anteriormente su preocupación por la situación del jugador. En una entrevista con SEMANA en 2023, su padre Humberto Charria reveló detalles sobre las dificultades que enfrentó su hijo tras quedar sin equipo profesional.
“Ni Harold Rivera, ni Jersson González lo tuvieron en cuenta. El presidente de Santa Fe, Eduardo Méndez, no lo dejó salir cuando lo iba a adquirir otro equipo. A mi hijo lo menospreciaron”, manifestó en aquella ocasión el padre del deportista.
Después de rescindir su contrato con Santa Fe, Charria emigró a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades. Allí trabajó inicialmente como ayudante de bodega, según relató su familia. Sin embargo, su situación tomó un giro inesperado con su primera detención en Miami.
El hermano del exjugador había señalado que la falta de contactos y apoyo en el medio futbolístico pudo haber influido en el destino de Charria. “Si alguien le hubiera tendido la mano, no estaríamos en este momento. El fútbol, como la vida, es de contactos”, expresó.
La detención actual de Charria representa un nuevo golpe para su familia, que anteriormente había expresado esperanzas de rehabilitación. Su padre incluso había manifestado el deseo de ver a su hijo rehabilitado, comparando su situación con la de otros futbolistas que lograron superar momentos difíciles.
Mientras tanto, las autoridades continúan con el proceso legal correspondiente, esperando que en las próximas horas se legalice la captura y se determine la medida de aseguramiento para Charria y su presunta cómplice.