La industria porcícola colombiana atraviesa un momento histórico de transformación. Durante el XXII Congreso Internacional PorkAméricas, Jeffrey Fajardo, presidente ejecutivo de Porkcolombia, reveló las ambiciones del sector. Además, compartió su visión sobre el futuro inmediato de esta actividad productiva.

Fajardo conversó con Ernesto Cortés, editor general de EL TIEMPO. En esa entrevista, el directivo afirmó que la porcicultura dejó atrás su rol secundario. Ahora se perfila como uno de los motores de mayor crecimiento del país. Asimismo, el sector se trazó una meta sin precedentes.

La porcicultura busca convertirse en la actividad agropecuaria más importante de Colombia. Esta transformación debería completarse antes de finalizar la década. El criterio para medir este liderazgo será la generación de valor. Según Fajardo, los números respaldan esta ambición.

“La velocidad con la que ha crecido el producto interno bruto subsectorial de la porcicultura ha sido histórica. Nunca antes un sector agropecuario había transformado de manera tan acelerada la generación de valor agregado como lo ha hecho la porcicultura en los últimos años”, afirmó.

El crecimiento alcanzado durante las dos últimas décadas no tiene antecedentes. Ninguna otra actividad agropecuaria colombiana mostró una evolución comparable en la historia reciente. Por lo tanto, las proyecciones del gremio resultan optimistas pero fundamentadas en datos concretos.

Si el ritmo de crecimiento se mantiene, el sector superará a actividades tradicionales. Entre ellas se encuentran la avicultura y el café. Consecuentemente, la porcicultura se convertiría en el principal renglón agropecuario del país. Esta perspectiva representa un cambio profundo en la estructura productiva nacional.

Más allá de los indicadores económicos, el impacto social merece especial atención. Actualmente, la cadena porcícola genera cerca de 400.000 empleos en Colombia. De ese total, alrededor de 280.000 son formales. Esta característica resulta poco común dentro del sector agropecuario colombiano.

Fajardo explicó que esta condición obedece a la naturaleza misma de la producción. La cría de cerdos requiere atención permanente durante todo el ciclo productivo. Por consiguiente, la actividad demanda personal las 24 horas del día.

“El cuidado de los animales demanda personal las 24 horas del día, los siete días de la semana. Eso obliga a generar empleo estable y formal, pero además bien remunerado frente al promedio rural”, señaló.

El directivo también identificó un nuevo desafío para los productores. Ahora deben atraer y retener jóvenes en las zonas rurales. Para lograrlo, necesitan ofrecer condiciones laborales competitivas. Estas deben poder rivalizar con las oportunidades que encuentran en las ciudades.

Paralelamente, la organización empresarial del segmento evoluciona de manera acelerada. Este proceso genera dudas sobre el futuro de los pequeños y medianos productores. La concentración empresarial avanza en la industria. Sin embargo, Fajardo ofreció una perspectiva matizada sobre este fenómeno.

“Los actores que toman mejores decisiones, que tienen mayor capacidad financiera o estructuras empresariales más sólidas terminan consolidando posiciones dominantes. Eso es inevitable”, sostuvo.

No obstante, el presidente ejecutivo aclaró que esto no significa la desaparición inevitable. Los pequeños porcicultores pueden sobrevivir y prosperar. Por el contrario, el reto consiste en mejorar su competitividad mediante estrategias específicas.

Estas estrategias incluyen mayor eficiencia productiva y control riguroso de costos. También requieren capacitación empresarial y fortalecimiento de las estrategias comerciales. De esta manera, los productores pequeños pueden mantener su relevancia en el mercado.

Uno de los mayores logros del sector ha sido transformar la percepción del consumidor. En 2010, el consumo de carne de cerdo apenas rondaba los cuatro kilogramos por persona. Actualmente, esta cifra supera los 16 kilogramos per cápita. Este crecimiento representa un cambio cultural significativo.

Fajardo atribuyó este incremento a varios factores simultáneos. Las campañas promocionales de Porkcolombia jugaron un papel fundamental. Además, el mejoramiento de la calidad del producto resultó determinante. La estandarización de los procesos industriales también contribuyó. Finalmente, una mayor estabilidad en la oferta consolidó esta tendencia.

“Hoy la carne de cerdo dejó de ser un producto ocasional y pasó a formar parte de la dieta cotidiana de millones de hogares colombianos”, aseguró.

Tras estos resultados en el mercado interno, Porkcolombia identifica un nuevo horizonte. El gran desafío de la próxima década será consolidar una verdadera vocación exportadora. En este frente, el gremio reportó importantes avances durante los últimos años.

Colombia logró la apertura sanitaria de mercados como Singapur y Filipinas. También accedió a Malasia, Hong Kong, Chile, Cuba y Costa de Marfil. Además, espera concretar antes de finalizar el año la apertura definitiva del mercado chino. Este último representa una oportunidad de dimensiones extraordinarias.

Corea del Sur y Venezuela aparecen igualmente entre los destinos estratégicos. La carne de cerdo colombiana busca posicionarse en estos mercados. Según Fajardo, los logros sanitarios del país respaldan esta ambición exportadora.

“Ya tenemos cerca de diez mercados abiertos. Eso demuestra que el estatus sanitario del país está en un nivel suficientemente alto para competir internacionalmente”, aseguró.

El objetivo más próximo consiste en materializar las primeras exportaciones comerciales hacia Filipinas. Esta meta debe cumplirse antes de terminar este año. Posteriormente, el sector avanzará hacia otros países de Asia. Estos se perfilan como principales destinos de la producción nacional.

Para alcanzar estas metas ambiciosas, los productores deben transformarse profundamente. Fajardo sostuvo que el camino pasa por mejorar la eficiencia productiva. También requiere controlar mejor los costos y fortalecer la capacitación empresarial. Asimismo, necesitan desarrollar estrategias comerciales más robustas.

En este sentido, Porkcolombia ha impulsado la transformación del perfil tradicional del productor. Para el gremio, ya no basta con enfocarse únicamente en la producción. La apuesta es que los porcicultores desarrollen capacidades para gestionar riesgos empresariales.

También deben aprender a negociar mercados de manera efectiva. Igualmente, necesitan planificar la comercialización desde el inicio de cada ciclo productivo. Esta visión integral del negocio resulta fundamental para la competitividad.

“No basta con producir bien”, afirmó Fajardo. Esta frase sintetiza la nueva mentalidad que el sector busca promover. Los productores deben convertirse en empresarios completos. Solo así podrán enfrentar los desafíos del mercado globalizado.

El dirigente también advirtió que la inseguridad sigue siendo un obstáculo mayor. Extorsiones, bloqueos de vías y sacrificio ilegal de animales afectan la actividad. Además, la informalidad resta competitividad a toda la cadena productiva.

Porkcolombia trabaja en fortalecer la lucha contra estas prácticas. Esta labor se realiza junto con las autoridades y el ICA. Paralelamente, Fajardo destacó que la sostenibilidad será otro eje de crecimiento. Cada vez más granjas implementan modelos de economía circular.

Los consumidores internacionales muestran un interés creciente por el bienestar animal. También valoran los procesos ambientalmente responsables. Por lo tanto, la sostenibilidad no es solo una opción ética. Se convierte en una ventaja competitiva en los mercados globales.

Jeffrey Fajardo también habló sobre el panorama político del país. Expresó su optimismo frente al gobierno entrante del presidente electo Abelardo De La Espriella. En su opinión, el cambio de administración representa una oportunidad importante.

El dirigente gremial cree que se recuperará la confianza de los inversionistas. También espera que se fortalezcan las condiciones para el desarrollo del sector agropecuario. Estas expectativas reflejan las necesidades del sector productivo.

“Creo que lo que va a pasar es extraordinario. Colombia necesitaba volver a tener esperanza de que esta difícil etapa terminara pronto. Nunca había visto que se planteara una fórmula para transformar al país hacia el desarrollo”, afirmó.

Fajardo confía en que el nuevo Gobierno priorice la seguridad en las zonas rurales. También espera que fortalezca la institucionalidad del país. Además, considera fundamental generar condiciones para que los empresarios trabajen sin amenazas.

Las extorsiones, los bloqueos de vías y la presencia de grupos armados preocupan al sector. Estos fenómenos afectan directamente la viabilidad de las operaciones productivas. Por consiguiente, el gremio espera acciones concretas del gobierno entrante.

El presidente ejecutivo de Porkcolombia indicó que el sector espera trabajar de manera articulada. Esta colaboración debe darse con la nueva administración en temas específicos. Entre ellos destaca el fortalecimiento del ICA como autoridad sanitaria.

También resulta prioritaria la lucha contra la ilegalidad en todas sus formas. La apertura de mercados internacionales requiere apoyo gubernamental. Finalmente, el impulso a la competitividad de la producción nacional necesita políticas públicas coherentes.

La transformación de la porcicultura colombiana representa un fenómeno multidimensional. Combina crecimiento económico, generación de empleo formal y desarrollo rural. Además, incorpora apertura de mercados internacionales y modernización empresarial.

Este sector demuestra que la agricultura colombiana puede competir globalmente. Sin embargo, requiere condiciones de seguridad, institucionalidad y apoyo estratégico. La próxima década definirá si estas ambiciones se materializan plenamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like

Colombia registra cifra récord de visitantes extranjeros en 2023

En 2023, Colombia alcanzó la cifra más alta de visitantes extranjeros en cuatro años, con un aumento del 9,6 % en visitas a áreas protegidas.

FND condena violencia en Cauca, Chocó y Valle del Cauca y exige justicia

La FND condena la escalada de violencia en Cauca, Chocó y Valle del Cauca, exigiendo medidas para garantizar la justicia y proteger a los más vulnerables.

Guitarras de McCartney retenidas en Londres por madera en extinción

Siete guitarras de Paul McCartney están retenidas en aduanas de Londres por estar fabricadas con palisandro brasileño, especie en extinción.