El Departamento Nacional de Planeación emitió precisiones cruciales sobre un concepto de finales de 2025. Dicho concepto había sido interpretado de manera particular por la secretaría técnica del OCAD de Ciencias. Como resultado, el proceso de varios proyectos de investigadores quedó detenido. Estos investigadores esperaban recibir recursos provenientes de regalías.
La situación generó denuncias a principios de este año. Científicos y universidades enviaron cartas y documentos al respecto. En ellos señalaron que se habrían perdido “tres años de trabajo al país en ciencia”. Esta pérdida representaba un golpe significativo para la comunidad científica nacional.
El Órgano Colegiado de Administración y Decisión de Ciencias tiene funciones específicas. Entre ellas está aprobar convocatorias financiadas con recursos de regalías. Estos recursos provienen de la explotación minera y de hidrocarburos. Sin embargo, la Secretaría Técnica del OCAD de Ciencias tomó una determinación controversial.
Basándose en una interpretación del concepto del DNP, la secretaría estableció nuevas reglas. Los proyectos que iniciaron su trámite en el bienio 2023-2024 quedaron afectados. Aquellos que no concluyeron su aprobación debían reiniciar todo el proceso. Este reinicio debía ocurrir en el bienio 2025-2026.
La decisión provocó malestar generalizado en la comunidad científica. Fáber Giraldo, vicerrector de investigaciones de la Universidad del Quindío, expresó su preocupación. “Esto significa un descalabro para todo el sistema de ciencia”, afirmó. Varios proyectos ya estaban en etapas avanzadas de desarrollo.
Giraldo agregó detalles sobre los esfuerzos realizados. Las instituciones habían hecho inversiones económicas considerables. También buscaron expertos para elaborar proyectos en tiempo récord. Los investigadores sacrificaron tiempo con sus familias. Ahora, después de todo ese trabajo, quedaban en el limbo.
Los recursos no ejecutados del bienio 2023-2024 alcanzaban cifras importantes. Específicamente, COP 2.9 billones no fueron utilizados. Estos fondos fueron incorporados al presupuesto del siguiente periodo. El bienio 2025-2026 cuenta ahora con COP 4.3 billones totales.
El DNP se pronunció este jueves sobre la situación. Aclaró aspectos fundamentales del concepto emitido a finales de 2025. Según el departamento, el documento “tiene carácter orientador”. Además, precisó que no es de obligatorio cumplimiento. Esta aclaración cambiaba completamente el panorama para los investigadores.
El departamento también emitió recomendaciones específicas para la Secretaría Técnica del OCAD Ciencias. Esta secretaría está bajo la dirección del Ministerio de Ciencias. Se le sugirió analizar la modificación del Plan Bienal de Convocatorias vigente. El objetivo sería incluir una o más convocatorias adicionales.
Estas nuevas convocatorias habilitarían la presentación de proyectos específicos. Se trata de las iniciativas de las convocatorias 33 a 43. Estos proyectos se encontraban en diferentes etapas de desarrollo. La medida buscaría rescatar el trabajo ya realizado.
El DNP proporcionó detalles sobre cómo podrían estructurarse estas convocatorias. Los términos de referencia podrán establecer condiciones diferenciadas. Estas diferencias se basarían en líneas temáticas específicas. También considerarían el alcance de los proyectos presentados.
Otro criterio importante serían los estadios de tránsito previo. De esta manera se preservarían los esfuerzos realizados. Los investigadores que ya participaron verían reconocido su trabajo. Las instituciones y entidades territoriales también se beneficiarían de esta consideración.
El Departamento Nacional de Planeación tomó acciones concretas recientemente. El pasado 22 de abril de 2026 envió una solicitud formal. Esta fue dirigida a la Secretaría Técnica del OCAD. En ella se piden medidas o acciones específicas.
Estas medidas buscan actualizar o ajustar el plan bienal. Las convocatorias 2025-2026 necesitan modificaciones según el DNP. La actualización permitiría incorporar los proyectos que quedaron suspendidos. Así se evitaría la pérdida del trabajo ya invertido.
Por el momento, el Ministerio de Ciencias mantiene silencio sobre el tema. No se ha pronunciado sobre el concepto del DNP. Tampoco ha respondido a las recomendaciones emitidas. La comunidad científica espera una respuesta pronta.
Los investigadores permanecen atentos a los desarrollos. Sus proyectos representan años de trabajo y planificación. También significan inversiones económicas considerables de sus instituciones. El futuro de estas iniciativas científicas depende de las decisiones administrativas.
Las universidades han manifestado su preocupación de manera reiterada. Temen que la incertidumbre afecte la continuidad de las investigaciones. Algunos proyectos podrían perder vigencia si se retrasan más. Otros enfrentan el riesgo de quedar obsoletos.
Los recursos de regalías destinados a ciencia son fundamentales. Representan una fuente importante de financiación para investigación. El sistema de ciencia del país depende en parte de estos fondos. Por eso la eficiencia en su asignación es crucial.
La situación evidencia problemas en la coordinación institucional. El DNP y el OCAD de Ciencias deben trabajar alineados. Las interpretaciones divergentes generan confusión y retrasos. Esto afecta directamente a los beneficiarios finales del sistema.
Los científicos esperan que las recomendaciones del DNP se implementen pronto. La modificación del plan bienal podría resolver el impasse actual. Permitiría que los proyectos suspendidos continúen su curso. También evitaría duplicar esfuerzos y recursos.
La comunidad académica observa con atención los próximos pasos. El Ministerio de Ciencias debe decidir si acoge las recomendaciones. Esta decisión marcará el rumbo de numerosos proyectos de investigación. También definirá la confianza en el sistema de financiación científica.
Los investigadores han invertido tiempo valioso en sus propuestas. Elaboraron documentos técnicos complejos y detallados. Formaron equipos de trabajo especializados. Establecieron alianzas con otras instituciones. Todo ese esfuerzo ahora pende de decisiones administrativas.
Las entidades territoriales también están involucradas en esta situación. Muchas de ellas son contrapartes en los proyectos científicos. Han comprometido recursos y personal para las investigaciones. La incertidumbre afecta igualmente su planificación presupuestal.
El concepto del DNP ahora disponible públicamente ofrece claridad. Los interesados pueden consultarlo para entender mejor la situación. Esto aumenta la transparencia en el proceso. También permite que la comunidad científica tenga información de primera mano.
La resolución de este conflicto es urgente para el sector científico. Cada día de retraso representa pérdida de oportunidades. Las investigaciones tienen cronogramas específicos que deben cumplirse. Los equipos de trabajo necesitan certeza para planificar sus actividades.
El sistema de regalías para ciencia requiere ajustes procedimentales. Debe garantizar continuidad y seguridad jurídica a los proyectos. Las reglas claras benefician a todos los actores involucrados. La estabilidad normativa es esencial para la investigación científica.
Los próximos días serán determinantes para resolver esta situación. El Ministerio de Ciencias debe pronunciarse sobre las recomendaciones recibidas. La comunidad científica espera una respuesta favorable. Miles de investigadores aguardan poder continuar su trabajo.