El dólar cerró este jueves en 3.197 pesos colombianos en el mercado spot. Este precio no se registraba en Colombia desde hace más de siete años. La Tasa Representativa del Mercado quedó fijada en 3.206,86 pesos para este viernes.
La divisa cedió 31,33 pesos frente a la jornada anterior. Esta caída representa una variación del 0,97 por ciento. Además, alcanza el nivel más bajo desde el 25 de julio de 2019.
En los últimos doce meses, el dólar ha perdido más de una quinta parte de su valor. La TRM baja 21,04 por ciento respecto al mismo día del año pasado. Esto equivale a una reducción de 854,5 pesos colombianos.
Frente al mismo día del mes anterior, la caída es de 5,85 por ciento. En términos absolutos, esto representa 199,28 pesos menos. La tendencia bajista del dólar se mantiene firme en el mercado colombiano.
El mismo día en que el Brent superaba los 100 dólares, las bolsas europeas cerraban en rojo. Simultáneamente, Donald Trump amenazaba con un “ataque masivo” a Irán. Sin embargo, el dólar en Colombia siguió bajando pese a la tensión internacional.
Militantes hutíes de Yemen reivindicaron este jueves ataques con misiles y drones. Los objetivos fueron dos petroleros sauditas en el mar Rojo. Los buques atacados fueron el Encelia y el Layla. Esta ofensiva es la primera de este tipo en varios meses.
El gobierno de Arabia Saudita confirmó el ataque contra el Encelia. Este buque transportaba productos refinados en el momento del ataque. La Marina británica reportó que un buque fue alcanzado en el sur del mar Rojo. El incidente ocurrió cerca de la localidad de Al Shuqaiq, según Bloomberg.
El golpe al mercado energético fue inmediato y contundente. El barril de Brent había cerrado el martes a 91,01 dólares. Este jueves superó los 100 dólares con una escalada de alrededor del 8 por ciento. Los ataques abrieron un nuevo frente en el conflicto regional.
Arabia Saudita había reconfigurado el mar Rojo como su principal ruta exportadora. Esta decisión se tomó tras el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán. Por lo tanto, los ataques hutíes afectan directamente la estrategia energética saudí.
Trump publicó en Truth Social que Irán y los hutíes recibirán un castigo militar. Declaró a Axios que evalúa lanzar un “ataque masivo” contra Teherán. Además, afirmó que sería “más grande que cualquier otro anterior”.
Irán advirtió que atacará infraestructuras energéticas en la región. Esta represalia ocurriría si Washington ejecuta su amenaza, según Bloomberg. La escalada verbal entre ambas potencias aumenta la tensión en Oriente Medio.
Las bolsas europeas cerraron en terreno negativo este jueves. Milán lideró las pérdidas con una caída del 2,80 por ciento. París retrocedió 1,64 por ciento en la jornada bursátil.
Fráncfort cayó 1,56 por ciento mientras Madrid perdió 1,55 por ciento. Londres retrocedió 0,73 por ciento al cierre de operaciones. Todas fueron golpeadas por el temor a un nuevo shock inflacionario, según AFP.
La semana que viene trae dos eventos con incidencia directa en el mercado cambiario. La reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos se realizará el 28 y 29 de julio. El encuentro llega con el IPC de junio en 3,5 por ciento anual.
Este dato está por debajo del 3,8 por ciento que esperaba el mercado. Por consiguiente, la discusión ya no es si la Fed sube tasas. Ahora el debate se centra en cuándo empezará a recortarlas.
Este escenario presiona hacia abajo al dólar globalmente. La expectativa de recortes de tasas debilita la divisa estadounidense. Los mercados emergentes se benefician de esta perspectiva de política monetaria.
El Banco de la República cierra el mes con su propia reunión el 31 de julio. La entidad mantiene la puerta abierta a un nuevo ajuste al alza. Las decisiones de política monetaria local también influirán en el comportamiento cambiario.
El riesgo sigue siendo Oriente Medio para los mercados globales. Si la escalada continúa y el Brent se afirma por encima de los 100 dólares, la situación podría cambiar. La aversión al riesgo podría darle un respiro al dólar en Colombia.
El rango de referencia que manejaban los analistas esta mañana era de 3.200 a 3.320 pesos. Sin embargo, el piso ya fue roto con el cierre de este jueves. La volatilidad en los mercados internacionales mantiene la incertidumbre sobre el comportamiento futuro.
Los analistas observan con atención el desarrollo de los acontecimientos en el mar Rojo. Cualquier nueva escalada militar podría revertir temporalmente la tendencia bajista del dólar. No obstante, los fundamentos económicos continúan favoreciendo al peso colombiano.
La combinación de factores internos y externos determina el comportamiento del mercado cambiario. Por un lado, las expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos debilitan al dólar. Por otro, los conflictos geopolíticos generan incertidumbre y volatilidad en los mercados.
El precio del petróleo juega un papel fundamental en la economía colombiana. Colombia es un exportador neto de hidrocarburos. Por lo tanto, el aumento del precio del Brent beneficia las cuentas externas del país.
Sin embargo, la escalada en el mar Rojo genera preocupaciones sobre la estabilidad del suministro global. Los mercados energéticos reaccionan con rapidez ante cualquier amenaza a las rutas de transporte. El mar Rojo es una arteria vital para el comercio petrolero mundial.
La tensión entre Estados Unidos e Irán agrega otra capa de complejidad al panorama. Las amenazas de Trump de realizar un “ataque masivo” elevan el riesgo geopolítico. Irán, por su parte, mantiene su postura desafiante frente a Washington.
Los mercados financieros europeos reflejaron la preocupación por un posible shock inflacionario. El aumento del precio del petróleo podría trasladarse a los precios de bienes y servicios. Esta perspectiva genera temor entre los inversionistas sobre un rebrote inflacionario.
La política monetaria de los bancos centrales enfrenta un dilema complejo. Por un lado, la inflación parece estar bajo control en muchas economías. Por otro, el aumento del petróleo podría revertir esta tendencia positiva.
El peso colombiano muestra una fortaleza inusual frente al dólar estadounidense. Esta apreciación beneficia a los importadores y reduce el costo de la deuda externa. Sin embargo, puede afectar negativamente a los exportadores colombianos no petroleros.
El sector turístico también se ve impactado por el tipo de cambio. Un peso fuerte hace que Colombia sea un destino más costoso para visitantes extranjeros. Esto podría reducir la competitividad del país en el mercado turístico regional.
Las remesas que envían los colombianos desde el exterior también se ven afectadas. Un dólar más barato significa que las familias receptoras reciben menos pesos por cada dólar enviado. Este efecto impacta directamente en el poder adquisitivo de muchos hogares.
Los próximos días serán cruciales para definir la tendencia del mercado cambiario. Las decisiones de la Reserva Federal y del Banco de la República marcarán el rumbo. Además, la evolución del conflicto en Oriente Medio añade incertidumbre al panorama.
Los operadores del mercado cambiario mantienen una postura cautelosa ante la volatilidad internacional. Las posiciones especulativas se ajustan constantemente según las noticias provenientes de diferentes frentes. La velocidad de los cambios en el contexto global exige atención permanente.
El nivel de 3.200 pesos por dólar representa un umbral psicológico importante para el mercado. La ruptura de este nivel genera nuevas expectativas sobre futuros movimientos. Los analistas revisan constantemente sus proyecciones según la información disponible.
La correlación entre el precio del petróleo y el peso colombiano sigue siendo significativa. Históricamente, un petróleo más caro ha fortalecido la moneda local. Sin embargo, otros factores como los flujos de capital también juegan un papel determinante.
Los inversionistas extranjeros observan con interés el mercado colombiano. La estabilidad macroeconómica del país atrae capitales de portafolio. Estos flujos contribuyen a la apreciación del peso frente al dólar.