Llevar las cuentas del mes en el celular es cada vez más fácil. Sin embargo, las herramientas no sirven igual ni piden lo mismo a cambio. Antes de descargar una app de finanzas personales, conviene saber qué tipos hay, cuánto cuestan y qué datos entregas.
El primer tipo son las funciones de ahorro dentro de la app de un banco o una billetera. Según su ayuda oficial, Nequi ofrece Bolsillos para separar dinero por categorías, hasta diez con nombre propio. También tiene Metas para un objetivo, como un viaje. Su Colchón saca la plata del saldo disponible, así no la ves al pagar o enviar.
Nu Colombia, que según su página está vigilada por la Superintendencia Financiera, propone algo parecido con las Cajitas. Permiten dividir el dinero de la cuenta en hasta diez apartados con nombre e imagen. La propia guía de Nu sugiere empezar con tres y dividir la meta entre los meses que faltan. Esa guía, además, recomienda apps externas para anotar los gastos diarios.
Las dos herramientas organizan el ahorro, pero no reemplazan un control detallado de gastos. Los costos, los rendimientos y las condiciones de cada una cambian: revísalos en la app o en la página de la entidad antes de usarlas.
El segundo tipo son las aplicaciones independientes de presupuesto. Wallet, de BudgetBakers, aparece en la App Store de Colombia como gratuita, con compras dentro de la app. El 31 de octubre de 2026 esas compras iban de $21.900 a $229.900. La ficha no aclara a qué período corresponde cada una. La ficha menciona presupuestos, reportes, cuentas ilimitadas, varias monedas y control de deudas.
Otras, como Monefy, se basan en el registro manual de gastos, según reseñas de usuarios. Existen más apps similares. Confirma en la tienda de tu celular si están disponibles en Colombia y cuánto cuestan.
El tercer tipo es la hoja de cálculo. Es gratuita, no depende de ninguna empresa y deja tus datos en tu equipo. A cambio, exige anotar cada movimiento y armar tú mismo las categorías y las sumas.
Un punto clave es la conexión con el banco. Wallet dice en su ficha que sincroniza con unos 4.000 bancos en el mundo, pero no precisa cuáles. Guías de apps de gastos del país señalan que hoy lo habitual es registrar a mano o importar extractos. Las escriben empresas que venden sus propias apps.
La conexión automática y segura depende de las finanzas abiertas. El Decreto 368 de 2026, del 7 de abril, las hizo obligatorias para las entidades vigiladas por la Superfinanciera. Así sustituyó el esquema voluntario que había creado el Decreto 1297 de 2022.
Sin embargo, todavía faltan los estándares técnicos. El Decreto 1489 del 6 de octubre de 2026 amplió los plazos: la Superfinanciera tiene 12 meses para publicar el cronograma y 18 para el directorio de participantes. Con ese calendario, los estándares llegarían en 2027, y cada entidad tendría después 12 meses para habilitar el acceso, prorrogables una vez hasta seis meses.
El decreto también fija reglas de consentimiento. Según su texto, quien reciba tus datos necesita una autorización. Esta debe decir quién los recibe, cuáles, para qué y por cuánto tiempo. No puede condicionar un producto o servicio a que la des. Además, el banco debe confirmar contigo la autorización antes de cada circulación de datos. Los bancos no pueden cobrar por la información que circula. Las apps y fintech no vigiladas participan de forma voluntaria. Se inscriben en un directorio de la Superfinanciera.
De ahí sale la primera regla de seguridad: no entregues tu usuario ni tu clave del banco a ninguna aplicación. En el decreto, el mecanismo es que el banco confirme contigo la autorización, sin pedirte la clave a ti ni a la app. La Superfinanciera también advierte que no se deben dar claves ni datos financieros en llamadas sospechosas.
La segunda regla es leer qué datos pide la app. La ficha de Wallet declara, por ejemplo, que recoge nombre, correo, identificadores de usuario y de dispositivo. También recoge datos de uso. Esas etiquetas las declara el desarrollador y la tienda no las verifica. La Ley 1581 de 2012 exige una autorización previa, expresa e informada para tratar tus datos personales. También te da derecho a revocarla.
La tercera es averiguar si la empresa está vigilada. Los bancos y neobancos lo están. Las apps independientes de presupuesto, en principio, no. Eso no las vuelve malas, pero significa que la supervisión sobre ellas es distinta. Confirma en la Superfinanciera si la entidad aparece como vigilada.
Para elegir, compara lo mismo en todas. Mira si funcionan en pesos, qué datos piden y si cobran. Revisa también si puedes exportar o borrar tu información. Una app con menos funciones que se usa a diario rinde más que una completa que se abandona.
Un ejemplo corto muestra cómo se usa. Con un ingreso de $3.000.000, creas cinco categorías con un tope mensual: vivienda y servicios $1.200.000, mercado $700.000, transporte $400.000, ocio $300.000 y ahorro $400.000. Cada gasto se anota en su categoría. Si una llega al tope antes de fin de mes, ves de dónde recortar. Si la herramienta tiene alertas, puedes activarlas. Para repartir el ingreso con un método, El Centavo explicó la regla 50/30/20 en otra nota. El ahorro del ejemplo puede empezar por un fondo de emergencia, que también ya explicamos.
Fuentes: Superintendencia Financiera de Colombia, texto del Decreto 368 de 2026, Ayuda de Nequi, Nu Colombia, App Store de Colombia (ficha de Wallet), INCP, Fenalco.