El Ministerio de Transporte espera que la próxima semana se firme un convenio entre el Instituto Nacional de Vías (Invías) y la Alcaldía de Barranquilla para retirar el tramo central del antiguo puente Pumarejo. El acuerdo sumaría $160.800 millones. La firma está prevista entre el 9 y el 15 de noviembre y todavía no se ha concretado.
La ministra de Transporte, Elsa Noguera, dio a conocer el plan el 3 de noviembre. Lo hizo en una reunión con los consejos directivos de ProBaq y de la Cámara de Comercio de Barranquilla. Allí les dijo: «Ustedes han sido protagonistas de la transformación de Barranquilla y el Atlántico».
Qué se retira y por qué
El puente viejo sigue en pie junto al nuevo viaducto, inaugurado en 2019 con una inversión superior a $781.000 millones, según la Contraloría. Su tramo central impide que buques de gran calado usen el nuevo paso. Por eso se plantea retirar solo ese segmento y no todo el puente.
Lo que quede en pie podría tener un uso urbanístico o turístico. En septiembre, Invías ya había planteado aprovechar partes de la estructura como corredor turístico.
De dónde saldría la plata
El dinero depende de vigencias futuras, es decir, gasto que se compromete para años siguientes. El Ministerio las tramita ante el Ministerio de Hacienda y aún no están aprobadas. No se ha precisado cuánto aportaría la Nación y cuánto la Alcaldía.
El Ministerio tramita también vigencias futuras para garantizar el dragado del canal de acceso al puerto hasta agosto de 2027. Además, prepara obras en los tajamares de Bocas de Ceniza y la profundización del canal hacia Barrancabermeja, por cerca de $861.000 millones.
Cuándo empezaría
No hay un cronograma oficial de obra. Carlos González España, director de Asoportuaria, dijo que el desmonte se daría en 2027.
«Las obras van a tener todo el respaldo técnico, financiero y legal para que se pueda hacer en el menor tiempo posible».
Carlos González España, director de Asoportuaria
González España propuso además que el espacio restante se convierta en una nueva «Puerta de Oro» para la ciudad.
Análisis y crítica
El anuncio llega con el convenio sin firmar y con la financiación pendiente de Hacienda. Tampoco se han publicado el texto del acuerdo, el contratista ni la licencia ambiental. En 2024 el trámite ambiental fue una de las principales trabas del proyecto.
El retiro se ha anunciado antes sin concretarse. En octubre de 2025, el Tribunal Administrativo del Atlántico ordenó el cierre inmediato del puente viejo por riesgo estructural, tras una acción popular del personero de Barranquilla. El costo, además, ha subido: en septiembre de 2025, la Contraloría lo calculaba en unos $110.000 millones, frente a los $160.800 millones de hoy.
Las voces del anuncio son la ministra y un gremio portuario, que se beneficiaría de la obra. Las terminales aguas arriba y los buques de mayor calado ganan con el retiro. El costo recae en los contribuyentes mediante vigencias futuras. En las fuentes consultadas no hay voces de concejales, de la comunidad ni de la autoridad ambiental.
La Contraloría ya había advertido sobre el tema. En septiembre de 2025, la vicecontralora en funciones, Lilibeth Aguilera Púa, dijo que el proceso estaba detenido por vicios administrativos y por la falta de una hoja de ruta, y que el desmonte podría extenderse hasta 2028.
«Se requiere la demolición del antiguo para que el nuevo no se convierta en un elefante blanco, es decir, que el puente no preste la funcionalidad para la cual fue construido».
Lilibeth Aguilera Púa, vicecontralora en funciones, en septiembre de 2025
Según la funcionaria, en ese momento el proyecto no contaba con licencia ambiental ni se habían iniciado los trámites para pedirla.
Fuentes: El Heraldo, Semana, Infobae, Blu Radio, Contraloría General de la República, Tribunal Administrativo del Atlántico, cuenta de X de la ministra Elsa Noguera.