La polémica sacude el mundo del rock tras el controvertido homenaje digital que Rod Stewart realizó a Ozzy Osbourne durante su reciente concierto en Charlotte, Carolina del Norte.
El tributo, generado mediante inteligencia artificial, mostró al recientemente fallecido vocalista de Black Sabbath en una peculiar escena celestial. En ella, Osbourne aparecía sosteniendo un palo de selfie mientras posaba junto a legendarias figuras de la música.
La proyección incluyó representaciones digitales de icónicos artistas como Freddie Mercury, Kurt Cobain, Amy Winehouse, Prince, Bob Marley, Tupac Shakur y Whitney Houston. Sin embargo, la inclusión de Michael Jackson y XXXTentacion, figuras envueltas en controversias, generó particular malestar entre los espectadores.
Las redes sociales estallaron inmediatamente con críticas hacia Stewart por el cuestionable uso de la tecnología para manipular las imágenes de artistas fallecidos. Numerosos usuarios calificaron el homenaje como “insensible” y “ridículo”.
La situación se agravó cuando Stewart, tras interpretar “Forever Young”, se dirigió al público con comentarios poco afortunados. “Es muy triste. Muchos de esos artistas murieron por las drogas… ¡pero yo sigo aquí!”, expresó el cantante británico.
Rolling Stone UK recogió diversas opiniones que señalaban la falta de tacto en la representación digital. Los críticos cuestionaron especialmente la forma en que la inteligencia artificial puede alterar la memoria de músicos respetados.
El tributo comenzó de manera más sobria tras el fallecimiento de Osbourne el 22 de julio de 2025. Inicialmente, Stewart dedicaba “Forever Young” acompañado por una simple imagen en pantalla del músico.
A pesar de la controversia generada por el homenaje virtual, Stewart había expresado su genuino pesar por la muerte de Osbourne. En Instagram, compartió un emotivo mensaje de despedida hacia su colega.
Este incidente ha reavivado el debate sobre los límites éticos en el uso de la inteligencia artificial para crear tributos póstumos. La discusión se centra en el respeto a la memoria de los artistas fallecidos.
Los medios especializados continúan analizando las implicaciones de este tipo de homenajes tecnológicos. Mientras tanto, la industria musical reflexiona sobre la necesidad de establecer pautas claras para futuros tributos digitales.