La contratación de médicos especialistas extranjeros parece inminente en Panamá. Sin embargo, el gremio médico nacional exige garantías laborales claras. Además, reclama que no se permita ningún tipo de explotación.
El director de la Caja de Seguro Social, Dino Mon, informó esta semana sobre el proceso. Espera la aprobación del Ministerio de Salud para formalizar una convocatoria internacional. Por lo tanto, busca atraer profesionales en áreas críticas del sistema sanitario.
Las especialidades requeridas incluyen gastroenterología, neurología y ortopedia. También se necesitan expertos en pediatría, neurocirugía y cardiología. Estos profesionales escasean cada vez más en el territorio panameño. En consecuencia, la salud de miles de pacientes está en riesgo.
Los médicos especialistas contratados cubrirían al menos 71 plazas vacantes. Principalmente, estas vacantes se concentran en el interior del país. De hecho, las provincias alejadas de la capital enfrentan mayor déficit de especialistas.
Entre octubre, diciembre y enero pasados ocurrieron cinco convocatorias fallidas. La Caja de Seguro Social intentó reclutar médicos especialistas nacionales sin éxito. Por ende, la opción internacional se presenta como alternativa necesaria.
José Richard González Rivera es secretario general del gremio médico panameño. Expresó la posición oficial de los profesionales de la salud locales. “Reiteramos que ningún trabajador, sea extranjero o panameño, debe ser sometido a condiciones abusivas, y se espera que si efectivamente se hiciera necesaria la contratación de personal extranjero que se incorpore al sistema de salud, reciba las mismas garantías y derechos laborales que corresponden en Panamá y que no sea objeto de explotación”, afirmó.
Los médicos panameños no se oponen a la llegada de colegas extranjeros. No obstante, establecen condiciones claras para que esto suceda. Las contrataciones deben hacerse en estricto apego a las normas vigentes. Asimismo, deben respetar todas las leyes laborales del país.
El gremio médico señala problemas actuales que afectan a los profesionales nacionales. Actualmente, a muchos médicos panameños no se les pagan los turnos extras oportunamente. Este problema es particularmente grave en la provincia de Herrera. Además, existen esquemas laborales que consideran abusivos.
Algunos médicos deben trabajar de miércoles a domingo en horarios extendidos. El horario va de 7 de la mañana a 3 de la tarde. Incluso se pretende normalizar la madrugada como jornada ordinaria de trabajo. Sin embargo, estas horas ya están instituidas como jornadas extraordinarias.
González Rivera advirtió que desconocer estos derechos sería un retroceso laboral. Representa un peligro para las conquistas históricas de los trabajadores. Por tanto, el gremio rechaza cualquier intento de normalizar estas prácticas.
La Asociación de Médicos, Odontólogos y Afines de la Caja de Seguro Social (AMOACSS) plantea otra preocupación. Cualquier iniciativa para reforzar la atención médica debe incluir recursos adecuados. Los profesionales extranjeros deben contar desde el primer día con medicamentos necesarios. También requieren equipos e insumos indispensables para trabajar efectivamente.
Actualmente, el sistema de salud panameño enfrenta graves carencias de suministros. Escasean fármacos anestésicos como el remifentanilo. Este medicamento es fundamental para procedimientos quirúrgicos. Igualmente, faltan equipos para procedimientos diagnósticos especializados.
La ecografía endobronquial es uno de los procedimientos afectados por falta de equipos. Además, hay déficit de material quirúrgico para resolver cirugías pendientes. Las operaciones de retina están especialmente afectadas por esta situación. En consecuencia, los pacientes enfrentan largas listas de espera.
El dirigente gremial enfatizó que estos problemas afectan a quienes trabajan actualmente. Los médicos en los sistemas públicos de salud sufren estas carencias diariamente. Por ello, resulta contradictorio contratar más profesionales sin resolver estos problemas.
De lo contrario, los anuncios gubernamentales terminan siendo simples improvisaciones. Estas medidas ponen en riesgo la continuidad de la atención médica. Además, generan frustración entre los profesionales que intentan brindar servicios de calidad.
En opinión de los galenos de la AMOACSS, los problemas requieren soluciones estructurales. Las medidas temporales no resolverán las deficiencias del sistema de salud. Por el contrario, pueden crear falsas expectativas en la población.
El gremio médico insiste en la necesidad de garantizar formación continua. Es fundamental asegurar la continuidad en la preparación de especialistas nacionales. De esta manera, se construye capacidad local sostenible a largo plazo.
Existe otro problema pendiente que requiere atención inmediata. La junta directiva de la Caja de Seguro Social debe resolver apelaciones pendientes. Varios médicos tienen casos sin resolver desde la administración anterior. A estos profesionales se les negaron licencias para estudiar en el extranjero.
Resolver estas apelaciones permitiría que más médicos panameños se especialicen. Posteriormente, regresarían al país con nuevas competencias. Solo así se podrá construir una solución real y duradera. Esta estrategia beneficiaría al sistema de salud nacional de forma permanente.
El director de Prestaciones Médicas de la Caja de Seguro Social es Marcos Young. Proporcionó detalles sobre las condiciones salariales para los especialistas extranjeros. El salario base sería de aproximadamente 3,000 dólares mensuales. Esta cantidad podría aumentar a 4,200 dólares con el sobresueldo correspondiente.
Los ingresos adicionales provendrían de turnos extras realizados. Un especialista que trabaje en el interior del país podría ganar más. El total mensual oscilaría entre 7,000 y 8,000 dólares. Estas cifras resultan atractivas para profesionales de otros países.
La propuesta salarial refleja la urgencia de atraer especialistas calificados. También reconoce las condiciones difíciles en provincias alejadas de la capital. Sin embargo, el gremio médico señala que estas condiciones deben aplicarse equitativamente.
Los médicos panameños exigen que los profesionales extranjeros reciban trato justo. Al mismo tiempo, solicitan que se respeten sus propios derechos laborales. No debe existir discriminación entre profesionales nacionales y extranjeros. Tampoco debe haber explotación de ningún trabajador del sector salud.
La situación evidencia una crisis más profunda en el sistema sanitario panameño. La falta de especialistas es solo un síntoma de problemas estructurales. También existen deficiencias en infraestructura, equipamiento y suministros médicos. Además, persisten problemas en la gestión administrativa y planificación estratégica.
El país enfrenta el desafío de atraer y retener talento médico especializado. Las condiciones laborales actuales no resultan suficientemente atractivas para muchos profesionales. Consecuentemente, algunos médicos panameños buscan oportunidades en el extranjero. Otros prefieren el sector privado sobre el sistema público de salud.
La convocatoria internacional representa una medida de emergencia ante esta realidad. No obstante, debe insertarse en una estrategia integral de fortalecimiento sanitario. De otra forma, simplemente se trasladarán los problemas sin resolverlos efectivamente.
El gremio médico mantiene una postura constructiva pero vigilante ante este proceso. Apoya la llegada de colegas extranjeros si esto beneficia a los pacientes. Sin embargo, no permitirá que se vulneren derechos laborales fundamentales. Tampoco aceptará que se normalicen prácticas que consideren regresivas.
La Asociación Médica continuará monitoreando el desarrollo de esta iniciativa gubernamental. Exigirá transparencia en los procesos de contratación y en las condiciones ofrecidas. Además, mantendrá su reclamo por mejores condiciones para todos los profesionales.
Los pacientes panameños merecen acceso a atención médica especializada de calidad. Los médicos, tanto nacionales como extranjeros, merecen condiciones laborales dignas. El sistema de salud requiere inversión sostenida en recursos humanos y materiales. Solo la combinación de estos elementos garantizará mejoras reales y duraderas.