El régimen venezolano intensificó su retórica militar este jueves al convocar una masiva jornada de alistamiento en cuarteles y plazas públicas para el próximo fin de semana.
Nicolás Maduro anunció que la convocatoria busca movilizar a “todos los milicianos y todas las milicianas” del país ante lo que considera amenazas del “imperialismo” estadounidense.
“He considerado oportuno que sábado y domingo tengamos una gran jornada de alistamiento y llamado a filas”, declaró Maduro a través del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
La medida se produce en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos, que recientemente aumentó a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura del mandatario venezolano.
El gobierno norteamericano también desplegó fuerzas navales en el Caribe para combatir el narcotráfico, específicamente al denominado Cártel de los Soles, organización vinculada al régimen de Caracas.
Ante esta situación, Maduro aseguró contar con 4.5 millones de milicianos listos para “defender la soberanía nacional”. Sin embargo, expertos cuestionan estas cifras.
El analista Andrei Serbin, director de la consultora CRIES, señaló en declaraciones a Infobae que Venezuela no posee el armamento necesario para respaldar semejante número de efectivos.
“No hay armas para 4.5 millones de milicianos. Yo sigo el tema de armas hace mucho tiempo”, afirmó Serbin, sugiriendo que la cifra coincide sospechosamente con la cantidad de empleados estatales venezolanos.
La Milicia Bolivariana, que forma parte oficial de las Fuerzas Armadas venezolanas, es descrita por el régimen como el “pueblo de a pie uniformado” y según Maduro tiene la misión de “proteger la soberanía nacional”.
El llamado a las armas se da en un contexto de alta tensión diplomática. Estados Unidos emitió una alerta máxima instando a sus ciudadanos a no viajar a Venezuela por riesgos de “detención ilegal, tortura, terrorismo y secuestro”.
La situación se agravó luego que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) designara al Cártel de los Soles como organización terrorista en julio, vinculándolo directamente con altos funcionarios del gobierno venezolano.
El régimen respondió con amenazas a través de Jorge Rodríguez, quien advirtió que cualquier extranjero que ingrese sin autorización al país “entra, pero no sale. Aquí se queda preso”.
La jornada de alistamiento tendrá lugar en todos los cuarteles militares, plazas públicas y bases del Ejército y la Milicia Bolivariana a lo largo del territorio nacional durante el próximo fin de semana.
Maduro insiste en que Venezuela “quiere paz” y exige respeto a su derecho de “construir sus propios modelos económicos, militares y populares sin imposiciones externas”.
La escalada verbal coincide con denuncias del Foro Penal sobre detenciones irregulares de ciudadanos extranjeros, incluyendo casos recientes de un francés y un polaco, que se suman a los 89 presos políticos de otras nacionalidades en el país.