Emmanuel Macron inicia el miércoles una visita de Estado de tres días a China. El viaje se centra en el comercio y en conversaciones diplomáticas. El objetivo principal busca sumar a Beijing a los esfuerzos para presionar a Rusia. Además, París desea alcanzar un alto el fuego en Ucrania.
Según la presidencia francesa, el mandatario viaja con una intención clara. Impulsar una agenda de cooperación económica resulta prioritario. Esta cooperación debe permitir un equilibrio capaz de garantizar beneficios. El crecimiento sostenible y sólido debe beneficiar a todos los involucrados.
El Elíseo señaló que Francia busca atraer más inversiones. Las empresas chinas representan un objetivo fundamental para París. Simultáneamente, abrir nuevas oportunidades para las exportaciones francesas resulta esencial. Autoridades de ambos países prevén firmar acuerdos en diversos sectores. La energía, la industria alimentaria y la aviación concentran el interés.
La oficina de Macron afirmó que el presidente se compromete firmemente. Defender un acceso al mercado justo y recíproco guiará las conversaciones. Este principio se aplicará en todas las negociaciones bilaterales entre ambas naciones.
Francia recibirá la cumbre del Grupo de los Siete en 2026. China presidirá ese mismo año el foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico. Este foro reúne a 21 economías de importancia global. Entre ellas figuran Estados Unidos, Corea del Sur y Japón. Australia y Rusia también participan en este espacio de diálogo.
En este contexto internacional, París considera fundamental un intercambio más equilibrado. La estabilidad económica internacional depende de estas relaciones comerciales. El país europeo enfrenta actualmente un fuerte déficit comercial con China.
La Unión Europea registró el año pasado un saldo negativo importante. Este déficit superó los 300.000 millones de euros. China representó el 46% del déficit total de Francia. Esta cifra evidencia el desequilibrio comercial existente entre ambas potencias.
Tanto París como Bruselas definen a China de manera compleja. El gigante asiático es simultáneamente socio, competidor y rival sistémico. Esta caracterización refleja los múltiples conflictos comerciales en los últimos años. Entre ellos se destaca la investigación europea sobre los subsidios estatales.
Los vehículos eléctricos chinos motivaron pesquisas por parte de Europa. Beijing respondió con investigaciones sobre importaciones de coñac francés. El cerdo y los productos lácteos también fueron objeto de revisión. Estas tensiones comerciales han marcado la relación bilateral reciente.
En julio, Macron calificó como un avance las exenciones obtenidas. La mayoría de los productores de coñac recibieron tratamiento favorable. Las revisiones adoptadas por China permitieron este resultado positivo. Francia figura como el primer proveedor de vinos del mercado chino. Las bebidas espirituosas francesas también dominan este segmento comercial.
El viaje incorporará una dimensión diplomática centrada en la guerra. El conflicto en Ucrania constituye un tema prioritario para París. Francia prepara las conversaciones tras una reunión previa importante. Macron y el presidente ucraniano Volodimir Zelensky se encontraron recientemente. La reunión en la capital francesa permitió evaluar posibles términos. Un alto el fuego constituye el objetivo principal de estas negociaciones.
Un alto funcionario diplomático francés afirmó la posición de París. “Lo que queremos es que China pueda convencer y influir en Rusia para avanzar hacia un alto el fuego lo antes posible y consolidar ese alto el fuego mediante negociaciones que, en nuestra visión, deben conducir a garantías de seguridad sólidas para Ucrania”, expresó el representante francés.
El mismo funcionario sostuvo que París espera una actitud específica. Beijing debe abstenerse de proporcionar a Rusia cualquier medio militar. Continuar la guerra no debe ser una opción viable para Moscú. El funcionario pidió no revelar su nombre conforme a las prácticas. La presidencia francesa mantiene protocolos estrictos respecto a declaraciones de funcionarios.
Desde China, la portavoz del Ministerio de Exteriores respondió públicamente. Mao Ning afirmó la semana pasada la posición de Beijing. El gigante asiático cree en el diálogo y la negociación. Resolver el conflicto mediante vías pacíficas constituye la prioridad china. Mao aseguró que China respalda todos los esfuerzos orientados a la paz.
La funcionaria china destacó el papel de su país. Desde el inicio de la guerra, China ha mantenido una posición consistente. “Desempeñó un papel constructivo en la promoción de una solución política de la crisis”, afirmó Mao en su declaración oficial.
Macron arribará a Beijing el miércoles por la noche. Su esposa, Brigitte Macron, lo acompañará durante toda la visita. La agenda incluye una visita al complejo del Jardín Qianlong. Este sitio histórico se encuentra ubicado en la Ciudad Prohibida. El jardín volvió a abrir tras un extenso proceso de renovación. Las obras de restauración duraron varios años.
El jueves, el presidente francés se reunirá con el líder Xi Jinping. El encuentro tendrá lugar en el Gran Palacio del Pueblo. Este edificio emblemático alberga las ceremonias de Estado más importantes. Posteriormente, Macron participará en un foro empresarial franco-chino. Los empresarios de ambos países expondrán sus intereses comerciales.
Más tarde se reunirá con Zhao Leji durante la jornada. Este funcionario preside la Asamblea Popular Nacional de China. También está programado un encuentro con el primer ministro Li Qiang. Las conversaciones abordarán temas bilaterales y multilaterales de interés común.
El viaje oficial continuará en Chengdu, en la provincia de Sichuan. Esta región del interior de China posee gran importancia estratégica. El viernes, Macron y Xi sostendrán conversaciones en Dujiangyan. Este sitio alberga el sistema de irrigación más antiguo del mundo. Además, este sistema continúa operando después de más de dos milenios.
Macron también intercambiará con estudiantes de la Universidad de Sichuan. El encuentro permitirá al presidente francés conocer las perspectivas juveniles. Los estudiantes chinos representan el futuro de las relaciones bilaterales. El diálogo educativo constituye un pilar fundamental de la cooperación.
La visita se produce en un momento crucial para las relaciones internacionales. Europa busca reequilibrar sus vínculos comerciales con Asia. Simultáneamente, el continente europeo necesita aliados para resolver el conflicto ucraniano. China mantiene una relación estrecha con Rusia desde hace décadas. No obstante, Beijing también tiene intereses económicos en Europa.
El equilibrio entre cooperación económica y presión diplomática resulta delicado. Francia intenta navegar estas aguas complejas con pragmatismo. Macron busca obtener concesiones comerciales sin comprometer sus principios. Al mismo tiempo, París desea involucrar a China en la solución ucraniana.
Los resultados de esta visita de Estado se conocerán gradualmente. Los acuerdos comerciales podrían firmarse durante los próximos días. Sin embargo, el impacto diplomático sobre Ucrania tomará más tiempo. China debe decidir cuánta presión puede ejercer sobre Rusia. Esta decisión dependerá de múltiples factores geopolíticos y económicos.