La Federación Colombiana de Ganaderos reportó pérdidas económicas por $95.065 millones. Este balance corresponde al periodo comprendido entre el 1 de junio y el 21 de septiembre de 2026. Las cifras están directamente asociadas al impacto del fenómeno de El Niño en el sector ganadero colombiano.

Durante estos tres meses y medio, murieron 19.030 animales en diferentes regiones del país. Además, los ganaderos tuvieron que desplazar 511.604 cabezas de ganado. El fenómeno climático afectó un total de 3,42 millones de hectáreas en zonas ganaderas.

La Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán-FNG elaboró este informe oficial. El documento detalla tres componentes principales que conforman las pérdidas económicas totales. Cada componente refleja un tipo diferente de impacto en la actividad ganadera.

Las pérdidas por animales muertos representan $52.238 millones del total. Este es el componente más significativo dentro del balance económico presentado. La mortalidad animal afectó principalmente a departamentos de la región Caribe y otras zonas del país.

La producción no realizada durante el periodo suma $27.479 millones en pérdidas. Este componente refleja el impacto en la productividad del sector ganadero. La sequía y las condiciones climáticas adversas impidieron alcanzar los niveles normales de producción.

Los costos de desplazamiento de animales alcanzan $15.348 millones, según el documento oficial. Este rubro incluye los gastos asociados al traslado de más de medio millón de animales. Los ganaderos debieron movilizar el ganado hacia zonas con mejores condiciones de pastoreo y agua.

Sin embargo, Fedegán advierte que estas cifras no incluyen todos los costos asociados. El cálculo no incorpora los gastos de recuperación de las hectáreas afectadas. Tampoco contempla el daño emergente ni el lucro cesante del periodo analizado.

Por lo tanto, el balance de $95.065 millones corresponde solamente a una parte del impacto total. Las pérdidas reales del sector ganadero podrían ser significativamente mayores. La Federación señala que quedan costos pendientes por cuantificar en futuras evaluaciones.

El informe también registra 736.457 hectáreas que presentaron algún tipo de inundación. Esta cifra acompaña los 3,42 millones de hectáreas afectadas por el verano intenso. La dimensión territorial de las alteraciones muestra la complejidad del fenómeno climático.

Magdalena registra la mayor mortalidad animal con 4.706 cabezas muertas durante el periodo. Le sigue La Guajira con 4.434 animales muertos en estos meses. Cesar reporta 3.438 animales muertos, mientras Sucre contabiliza 3.218 pérdidas.

En términos de hectáreas afectadas por sequía, La Guajira concentra la mayor extensión. Este departamento reporta 681.454 hectáreas impactadas por el verano intenso. Tolima le sigue con 523.409 hectáreas afectadas por las condiciones climáticas adversas.

Sucre registra 422.642 hectáreas afectadas según el documento de la Federación. Huila reporta 303.819 hectáreas impactadas durante el periodo consolidado. Magdalena suma 300.340 hectáreas con afectaciones por el fenómeno de El Niño.

El desplazamiento de animales muestra una concentración territorial marcada en ciertas regiones. Casanare lidera con 167.011 animales desplazados durante estos meses. Magdalena reporta 67.462 cabezas de ganado movilizadas por los ganaderos.

Boyacá registra 64.971 animales desplazados en el periodo analizado por Fedegán. Este departamento presenta además 488.552 hectáreas afectadas por las condiciones climáticas. Notablemente, Boyacá no registra animales muertos durante el periodo consolidado.

Casanare presenta una situación compleja con diferentes tipos de afectaciones simultáneas. El departamento reporta 216.374 hectáreas afectadas por inundaciones en el periodo. Adicionalmente, registra 8.680 hectáreas impactadas por el verano intenso.

En Caquetá, el documento reporta 502.316 hectáreas afectadas por inundaciones. Arauca registra 17.767 hectáreas bajo esta misma categoría durante el periodo. Estas cifras evidencian la coexistencia de sequía e inundaciones en diferentes regiones.

En Boyacá, 107 de los 123 municipios del departamento registraron algún tipo de afectación. El informe identifica seis municipios sin afectaciones en este territorio. Estos son Ciénaga, Cubará, Pajarito, Pauna, San Luis de Gaceno y Susacón.

El balance incorpora también afectaciones asociadas con incendios forestales en varios departamentos. En Cundinamarca se identificaron emergencias en múltiples municipios durante septiembre. Soacha, Fusagasugá, Girardot, Viotá y Pacho reportaron incendios forestales.

Agua de Dios, Puerto Salgar, Tibacuy, Nilo y Sibaté también registraron emergencias. Estas localidades de Cundinamarca enfrentaron incendios durante el mes de septiembre de 2026. El fenómeno climático incrementó el riesgo de estos eventos.

En Boyacá, varios municipios reportaron afectación activa por incendios forestales. Villa de Leyva, Chíquiza y Sáchica enfrentaron esta situación durante septiembre. Caldas y Chitaraque también registraron incendios en el mismo periodo.

La distribución geográfica de las afectaciones muestra la magnitud nacional del fenómeno. Departamentos de diferentes regiones reportaron impactos significativos en sus actividades ganaderas. La costa Caribe, la región Andina y los Llanos Orientales resultaron especialmente afectados.

El caso de Boyacá ilustra las diferentes estrategias de los ganaderos ante la crisis. El alto número de animales desplazados y la ausencia de mortalidad sugieren acciones preventivas. Los productores movilizaron el ganado antes de que las condiciones empeoraran críticamente.

Por el contrario, departamentos como Magdalena y La Guajira registraron alta mortalidad animal. Estas regiones enfrentaron condiciones climáticas particularmente severas durante el periodo. La intensidad del fenómeno superó la capacidad de respuesta de muchos productores.

La coexistencia de sequía e inundaciones en diferentes regiones complica la respuesta institucional. Mientras algunos departamentos enfrentaban déficit hídrico severo, otros sufrían exceso de agua. Esta situación requiere estrategias diferenciadas según las condiciones locales.

Las pérdidas económicas de $95.065 millones representan un golpe significativo para el sector. Este monto no incluye los costos de recuperación que enfrentarán los ganaderos. La rehabilitación de pasturas y la reposición de animales requerirán inversiones adicionales.

El impacto en la producción de $27.479 millones afecta la disponibilidad de productos ganaderos. Esta reducción puede influir en los precios y el abastecimiento nacional. La recuperación de los niveles normales de producción tomará tiempo.

Los más de 19.000 animales muertos representan una pérdida de capital productivo importante. La reposición de este inventario ganadero requerirá años de trabajo. Además, implica una reducción temporal en la capacidad productiva del sector.

El desplazamiento de más de medio millón de animales generó costos operativos extraordinarios. Los ganaderos debieron asumir gastos de transporte, alimentación y manejo en nuevas ubicaciones. Estas erogaciones adicionales afectan la rentabilidad de las explotaciones ganaderas.

Las 3,42 millones de hectáreas afectadas por sequía requieren procesos de recuperación. La rehabilitación de pasturas degradadas demanda tiempo, trabajo e inversión económica. Muchas áreas necesitarán resiembra y manejo especial para recuperar su productividad.

Las 736.457 hectáreas con inundaciones enfrentan desafíos diferentes pero igualmente complejos. El exceso de agua puede causar compactación del suelo y pérdida de pasturas. La recuperación de estas áreas también requerirá intervenciones técnicas y recursos económicos.

Los incendios forestales agregaron otra dimensión a la crisis del sector ganadero. Estos eventos destruyeron pasturas, cercas y en algunos casos infraestructura productiva. La recuperación de las áreas quemadas será un proceso largo y costoso.

La Federación Colombiana de Ganaderos resume las afectaciones registradas entre junio y septiembre. El documento establece que las pérdidas contabilizadas alcanzan $95.065 millones. Permanecen costos no incluidos en la estimación actual del impacto total.

Los costos de recuperación, daño emergente y lucro cesante quedan pendientes de cuantificación. Estos rubros adicionales incrementarán significativamente el balance final de pérdidas. La Federación señala que el impacto real del fenómeno será mayor.

Este balance refleja los primeros tres meses y medio del impacto de El Niño. El fenómeno climático podría extenderse y generar afectaciones adicionales en los próximos meses. Los ganaderos enfrentan incertidumbre sobre la duración y severidad de las condiciones adversas.

La información presentada por Fedegán proporciona una radiografía detallada del impacto sectorial. El documento identifica las regiones más afectadas y los tipos de pérdidas. Esta información es fundamental para diseñar estrategias de apoyo y recuperación.

Las autoridades y el sector privado deberán coordinar respuestas ante esta situación. Los ganaderos necesitarán apoyo financiero, técnico y logístico para recuperarse. La magnitud de las pérdidas requiere acciones decididas y recursos significativos.

El sector ganadero colombiano enfrenta uno de sus mayores desafíos climáticos recientes. Las cifras presentadas por Fedegán evidencian la vulnerabilidad ante fenómenos como El Niño. La adaptación al cambio climático emerge como una prioridad estratégica para el sector.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like

Occidentales ricos pagaron para disparar a civiles en Sarajevo

Escritor italiano Ezio Gavazzeni entrega evidencias a fiscales sobre occidentales que habrían pagado para disparar contra civiles durante el asedio

Hombre de 51 años desaparecido tras creciente en río Calandaima

Fernando Feriado permanece desaparecido tras creciente del río Calandaima en Viotá. Cuatro personas resultaron heridas en la emergencia.

Mujer lucha por su vida en UCI tras brutal golpiza de su pareja

Lisseth del Carmen Barrios Monterrosa permanece en UCI tras recibir brutal golpiza en Baranoa. Escapó con sus hijas mientras agresor dormía.