El FBI realizó este viernes un allanamiento en la residencia de John Bolton, ex asesor de seguridad nacional del expresidente Donald Trump, en Bethesda, Maryland.
Los agentes federales iniciaron el operativo aproximadamente a las 7 de la mañana, desplegando un importante dispositivo policial en la zona residencial cercana a Washington DC.
Según fuentes cercanas a la investigación citadas por NBC News, el registro busca determinar si Bolton posee o compartió ilegalmente información clasificada.
El director del FBI, Kash Patel, se pronunció esta mañana a través de su cuenta en la red social X. “NADIE está por encima de la ley”, escribió sin hacer referencia directa al allanamiento.
Por su parte, el subdirector Dan Bongino manifestó que “no se va a tolerar la corrupción pública”, aunque tampoco mencionó específicamente el caso Bolton.
Las autoridades mantienen bajo reserva los documentos judiciales que justifican esta acción por motivos de seguridad nacional. El FBI solo confirmó estar “realizando una actividad autorizada en la zona”.
Esta no es la primera vez que Bolton enfrenta cuestionamientos sobre manejo de información sensible. Durante la administración Trump hubo un intento fallido de impedir la publicación de su libro “The Room Where It Happened”.
Bolton ejerció como tercer asesor de seguridad nacional de Trump durante 18 meses. Su salida del cargo se produjo en medio de tensiones por desacuerdos sobre política exterior, especialmente respecto a Irán.
Desde entonces, se ha convertido en uno de los críticos más vocales del expresidente. Recientemente cuestionó el encuentro entre Trump y Vladimir Putin, alegando que el mandatario ruso manipula al estadounidense.
Medios locales y agencias de noticias documentaron con fotografías la presencia de numerosos vehículos oficiales y agentes federales en los alrededores de la vivienda de Bolton.
El operativo generó expectación entre los vecinos de la zona residencial de Bethesda, quienes observaron desde temprano el inusual movimiento de personal del FBI.
Las imágenes difundidas muestran a agentes federales entrando y saliendo de la propiedad, aunque no se ha revelado si incautaron documentos u otros materiales durante el registro.
Esta investigación se suma a otras indagaciones en curso relacionadas con el manejo de documentos clasificados por parte de exfuncionarios de alto nivel del gobierno estadounidense.