Gianina García Troche permanece recluida en la prisión militar de Viñas Cue. Allí cumple prisión preventiva por lavado de activos. Además, enfrenta investigaciones por narcotráfico en Paraguay. La mujer es madre de los hijos del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
En la noche del lunes sufrió episodios convulsivos graves. Por ello, fue trasladada de urgencia al Hospital Militar Central de Asunción. Ingresó en terapia intensiva para recibir atención especializada. Sin embargo, las autoridades paraguayas mantienen una alerta especial sobre el caso.
El ministro de Defensa de Paraguay, Óscar González, confirmó el traslado. Explicó que García Troche presentó un cuadro de “alteración reiterativa”. Aclaró que el ingreso a terapia intensiva fue preventivo. No obedeció a un cuadro de extrema gravedad. Asimismo, señaló que la paciente está “totalmente consciente”.
González detalló que la mujer está “bien cuidada y controlada”. Indicó que fue sometida a diversos estudios médicos. Estos buscan determinar el origen exacto de las convulsiones. Hasta el martes no existía un diagnóstico definitivo confirmado. El cuadro clínico presentado es “similar” a una convulsión típica.
La jueza Rosario Montanía fue notificada inmediatamente del traslado. Esta magistrada se especializa en casos de Crimen Organizado. Anteriormente, en septiembre, había rechazado una solicitud de García Troche. En aquella ocasión, la detenida pidió internación por supuestos trastornos sanguíneos. La jueza consideró que no había elementos suficientes para aprobarla.
El director del Hospital Militar Central, Darío Fretes, ofreció detalles adicionales. Informó que García Troche se encuentra en estado “estable”. Respira sin necesidad de asistencia mecánica respiratoria. Permanece en cuidados intensivos únicamente para monitoreo constante. También se busca evitar que vuelva a convulsionar.
Fretes explicó que la mujer llegó al hospital inconsciente. No obstante, nunca estuvo en peligro de muerte inminente. El primer desmayo ocurrió en la tarde del lunes. Los militares que custodian el centro penitenciario le administraron medicamentos iniciales.
Alrededor de las 22.30 horas se registró otro episodio convulsivo. La medicación suministrada no logró revertir esta segunda crisis. Por ello, se decidió el traslado urgente al hospital militar. Allí se le practicó una tomografía de cráneo de inmediato.
Este estudio descartó que las convulsiones fueran producto de un ACV. Sin embargo, reveló la presencia de “pequeños hematomas” en la cabeza. Estos podrían ser consecuencia de las caídas durante las convulsiones. Se realizarán estudios adicionales para descartar otras patologías posibles. Mientras tanto, García Troche continuará internada bajo estricta vigilancia.
La seguridad del hospital militar fue reforzada significativamente. Las autoridades temen que pueda tratarse de una estrategia de fuga. El esposo de García Troche, Sebastián Marset, permanece prófugo. Se convirtió en uno de los delincuentes más buscados de la región.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, expresó sus reservas públicamente. Advirtió que existe “una línea muy fina” en este caso. Por un lado, están los derechos humanos de la detenida. Por otro, la posibilidad de que sea una estrategia planeada.
Nicora reconoció que no maneja todos los detalles médicos. Aun así, afirmó que “podría ser una estrategia”. Recordó que existen antecedentes preocupantes en Paraguay. Mencionó específicamente una fuga y rescate en la Costanera en 2019. Por ello, las autoridades mantienen máxima precaución en este caso.
Santiago Moratorio es el abogado defensor en Uruguay. Representa tanto a García Troche como a Sebastián Marset. Expresó su “preocupación” por el estado de salud de su defendida. Señaló que existe “un deterioro importante” en su condición física.
Moratorio recordó que ya habían advertido sobre esta situación. Presentaron escritos legales alertando sobre problemas de salud. También lo expusieron en diferentes audiencias judiciales. Ahora la mujer sufrió lo que denominó “un status convulsivo”.
El abogado describió el episodio como “un tema neurológico crítico”. Advirtió que persiste el riesgo de agravamiento del cuadro. Anunció que se reservan eventuales acciones legales futuras. Estas podrían ser de naturaleza penal, civil o administrativa.
Moratorio cuestionó duramente el trato recibido por su defendida. Afirmó que se les han negado constantemente sus solicitudes médicas. Pidieron reiteradamente que fuera examinada por neurólogos especialistas. También solicitaron su traslado a un hospital con equipamiento adecuado. Mencionó específicamente la necesidad de tomografías y cuidados intensivos apropiados.
García Troche fue detenida en el aeropuerto de Barajas en julio de 2024. Posteriormente fue extraditada y trasladada a Paraguay. Allí enfrenta graves acusaciones vinculadas al crimen organizado. Las investigaciones avanzan sobre narcotráfico y lavado de activos.
La mujer asegura estar separada de Sebastián Marset. Sin embargo, las autoridades la consideran pieza clave en la red criminal. Marset permanece prófugo desde septiembre de 2022 en Bolivia. Utilizaba el nombre falso de Luis Amorim para ocultar su identidad.
El narcotraficante uruguayo es intensamente buscado por autoridades de varios países. Su esposa enfrenta ahora una situación médica delicada. Al mismo tiempo, debe responder por acusaciones sumamente graves. La prisión militar de Viñas Cue es conocida por su alta seguridad.
Las autoridades paraguayas extreman precauciones en este caso particular. Temen que la internación pueda facilitar un intento de fuga. Por ello, mantienen vigilancia permanente en el hospital militar. También coordinan acciones con la jueza especializada en crimen organizado.
El caso genera tensión entre las obligaciones humanitarias y la seguridad. Las autoridades deben garantizar atención médica adecuada a la detenida. Simultáneamente, deben prevenir cualquier intento de escape o rescate. Esta dualidad complica la gestión del caso significativamente.
Los episodios convulsivos pueden tener múltiples causas subyacentes. Los médicos continúan realizando estudios para determinar el diagnóstico exacto. Mientras tanto, García Troche permanece bajo monitoreo constante en terapia intensiva. Su condición es estable pero requiere vigilancia especializada continua.
La situación pone en evidencia las complejidades del sistema penitenciario. También muestra los desafíos de custodiar a personas vinculadas al narcotráfico. Las redes criminales tienen recursos y capacidad de organizar rescates. Por ello, las autoridades no pueden bajar la guardia.
El caso de García Troche se suma a otros vinculados con Marset. El narcotraficante construyó una extensa red de operaciones en la región. Sus actividades abarcan varios países sudamericanos simultáneamente. Las autoridades trabajan coordinadamente para desmantelar esta organización criminal.
La defensa insiste en que existen problemas de salud reales. Argumenta que las solicitudes médicas fueron sistemáticamente ignoradas. Ahora, el episodio convulsivo confirmaría sus advertencias previas. Sin embargo, las autoridades mantienen sus reservas sobre las verdaderas intenciones.
El hospital militar continúa realizando estudios complementarios a García Troche. Buscan descartar patologías neurológicas, cardiovasculares o de otro origen. Los resultados determinarán el tratamiento médico a seguir. También influirán en las decisiones sobre su permanencia hospitalaria.
La jueza Montanía deberá evaluar la situación desde lo judicial. Considerará tanto los aspectos médicos como los de seguridad. Su decisión será crucial para el desarrollo posterior del caso. Mientras tanto, la detenida permanece bajo custodia militar en el hospital.
Las investigaciones sobre lavado de activos y narcotráfico continúan avanzando. Las autoridades paraguayas recopilan pruebas contra García Troche y su entorno. Buscan establecer con precisión su rol en la organización criminal. También intentan rastrear los activos financieros vinculados a estas operaciones.
El caso mantiene en alerta a las autoridades de varios países. La cooperación internacional resulta fundamental para combatir estas redes. Sebastián Marset permanece como objetivo prioritario de búsqueda regional. Su captura podría aportar información crucial sobre toda la organización.
García Troche enfrenta un futuro judicial complejo e incierto. Deberá responder por acusaciones sumamente graves ante la justicia paraguaya. Simultáneamente, debe lidiar con sus problemas de salud actuales. Su situación ejemplifica los múltiples desafíos del combate al narcotráfico.