La Plenaria de la Cámara aprobó el lunes 2 de noviembre la ponencia de la ley de sometimiento. Es el proyecto del Gobierno de Abelardo De la Espriella para reemplazar la «paz total». Este martes 3 de noviembre, desde las 9:00 a. m., la corporación retoma la votación del articulado.
El tiempo apremia. La Ley 418 de 1997, que regula el orden público, vence este miércoles 4 de noviembre. El proyecto la modifica y la prorroga. Por eso el Congreso busca dejar el texto listo antes.
La sesión del lunes, que fue festivo, se extendió cerca de ocho horas. La ponencia obtuvo 99 votos a favor y 39 en contra. Antes hubo una primera votación, hacia las 9:20 p. m., con 90 votos a favor y 44 en contra. Unos 30 minutos después se reabrió para evitar vicios de trámite.
Además, la Cámara negó la proposición para archivar el proyecto. El Pacto Histórico pidió aplazar el debate y esa solicitud también fue rechazada.
El presidente de la Cámara, Nicolás Barguil, dijo que la plenaria sesionará hoy «hasta culminar con la aprobación». Del lunes dijo: «… se aprobó por amplias mayorías la ponencia y avanzamos en la votación de dos artículos».
El proyecto tiene mensaje de urgencia del Gobierno. Su primer debate se surtió el 21 de octubre en las comisiones primeras conjuntas de Senado y Cámara. Es el proyecto 433 de 2026 en la Cámara y el 296 de 2026 en el Senado.
El proyecto plantea someter a la justicia a grupos que dejen las armas, cesen sus delitos y entreguen bienes. Según el texto, la pena se rebajaría 50 % por aportar a la verdad, la reparación y el desmantelamiento. Para quienes tuvieron rol de liderazgo, la rebaja sería de 30 %.
El texto también prevé zonas de concentración delimitadas. Estas no suspenden las operaciones de la fuerza pública, las órdenes de captura ni la extradición.
El proyecto tiene apoyos y críticas en distintos partidos. El representante Julio César Triana, de Cambio Radical, lo defendió en X: «Es sometimiento puro y duro». La senadora Isabel Zuleta, del Pacto Histórico, respaldó una ley de sometimiento como vía para encontrar salidas a las violencias.
La senadora Carolina Corcho, del Pacto, lo cuestionó: «El problema de este proyecto de ley es que no somete a nadie». El senador Ariel Ávila, de Alianza Verde, objetó que el Ejecutivo reglamente el sometimiento individual. Según él, ya existen el principio de oportunidad y los preacuerdos.
La representante Cathy Juvinao, de Alianza Verde, pidió debatir el alcance del proyecto. Dijo: «Cualquier diálogo o cualquier proceso de paz, por contener la palabra paz, ya merece nuestra confianza automática. Y eso no es así».
El lunes, Barguil dijo: «Los colombianos pueden tener la seguridad de que vamos a cumplir con nuestro deber».
Aún falta camino. El Senado aprobó su informe de ponencia el 30 de octubre y también debe votar el articulado. Luego, si los textos difieren, se concilian, y solo entonces el proyecto pasa a sanción presidencial. Barguil anticipó que la conciliación podría hacerse el miércoles 4 de noviembre.
Fuentes: Cámara de Representantes, Semana, Infobae.