Uruguay da un nuevo paso en su lucha contra el tabaco al eliminar beneficios tributarios para la industria tabacalera. Esta medida representa un giro significativo en la política nacional de control del tabaquismo.
El gobierno del presidente Yamandú Orsi estableció recientemente que las empresas tabacaleras no podrán acceder a los beneficios del Régimen de Promoción de Inversiones. Esta decisión revierte una normativa anterior implementada durante la administración de Luis Lacalle Pou.
La nueva restricción se fundamenta en “razones de orden público”, según establece el decreto firmado por el presidente Orsi y varios ministros de su gabinete. Entre los firmantes se encuentran Gabriel Oddone de Economía, Fernanda Cardona de Industria, Juan Castillo de Trabajo y Alfredo Fratti de Ganadería.
Esta medida se suma a una serie de acciones tomadas por el actual gobierno uruguayo para fortalecer el control del tabaco. Hace apenas tres meses, las autoridades prohibieron la importación y venta de vapeadores, además de implementar restricciones en el empaquetado de cigarrillos.
La historia del control del tabaco en Uruguay tiene un precedente importante durante los gobiernos de Tabaré Vázquez. Como presidente en los períodos 2005-2010 y 2015-2020, Vázquez lideró una lucha frontal contra las tabacaleras, estableciendo diversas restricciones a la industria.
El nuevo decreto también refuerza la protección del derecho a un ambiente libre de humo de tabaco. Las estadísticas oficiales revelan la gravedad del problema: en Uruguay fallecen 18 personas diariamente por causas relacionadas al consumo de tabaco.
Las restricciones al empaquetado son particularmente estrictas bajo la nueva normativa. Se prohíbe el uso de colores, logos o diseños atractivos tanto en el exterior como en el interior de las cajas de cigarrillos.
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, ha enfatizado que estas medidas buscan “blindar la normativa” contra el tabaco. La regulación abarca por igual todos los dispositivos electrónicos, sin hacer distinciones entre productos de tabaco calentado y vapeo líquido.
Los datos médicos respaldan la urgencia de estas medidas: el 50% de los fumadores fallecerán por causas relacionadas al tabaquismo. Más preocupante aún, el 80% desarrollará alguna dolencia vinculada al consumo de tabaco.
El presidente Orsi ha destacado que estas decisiones permiten a Uruguay retomar su posición histórica como líder mundial en el control del tabaco. “Son pasos concretos los que se anuncian hoy. Uruguay no perderá la senda que históricamente nos ubicó a nivel mundial”, afirmó en una reciente conferencia de prensa.
La industria tabacalera enfrenta ahora un panorama más restrictivo en Uruguay. Los proyectos de inversión pendientes de estas empresas no podrán ser declarados promovidos bajo el nuevo marco regulatorio.
Esta política antitabaco refleja una continuidad con las medidas pioneras implementadas durante los gobiernos anteriores del Frente Amplio. El enfoque actual busca proteger la salud pública por encima de los intereses comerciales de la industria tabacalera.