El presidente estadounidense Donald Trump declaró el miércoles por la noche que Estados Unidos espera permanecer al mando de Venezuela durante años. Además, sugirió que en el futuro podría viajar a la nación bajo supervisión estadounidense.
“Creo que en algún momento será seguro”, dijo Trump durante una extensa entrevista con The New York Times. La conversación se realizó en la Oficina Oval. El mandatario respondía a una pregunta sobre la posibilidad de visitar Venezuela.
El presidente afirmó que el gobierno interino venezolano “nos está dando todo lo que consideramos necesario”. Según reportó el periódico neoyorquino, este gobierno está compuesto enteramente por ex leales al ahora encarcelado Nicolás Maduro.
Cuando se le consultó cuánto tiempo planea Estados Unidos mantener la supervisión directa, Trump respondió: “Solo el tiempo lo dirá”. La amenaza latente de acción militar estadounidense permanece desde una armada apostada en la costa.
“Lo reconstruiremos de una manera muy rentable”, dijo el presidente durante la entrevista de casi dos horas. Además, añadió: “Vamos a usar petróleo, y vamos a tomar petróleo”. Trump explicó que están bajando los precios del petróleo. También indicó que van a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente.
Las declaraciones de Trump se produjeron horas después de un anuncio importante. Funcionarios de su administración revelaron que Estados Unidos planea asumir efectivamente el control de la venta del petróleo venezolano. Este control será por tiempo indefinido. El plan forma parte de una estrategia de tres fases que el secretario de Estado Marco Rubio presentó a miembros del Congreso.
Según el diario, Trump no proporcionó un rango de tiempo preciso sobre la supervisión política de Venezuela. Cuando se le preguntó si serían tres meses, seis meses, un año o más tiempo, respondió claramente. “Yo diría mucho más tiempo”, afirmó el presidente.
Durante la entrevista, Trump se deleitó con el éxito de la operación en Caracas. Esta operación irrumpió en el complejo fuertemente fortificado. Como resultado, se capturó a Maduro y su esposa, Cilia Flores. Así lo reportó The New York Times.
El presidente dijo que había seguido el entrenamiento de las fuerzas para la operación. Incluso observó la creación de una réplica a tamaño real del complejo. Esta réplica se construyó en una instalación militar en Kentucky. El medio estadounidense confirmó estos detalles.
“Sabes que no tuviste un Jimmy Carter estrellando helicópteros por todos lados, que no tuviste un desastre de Afganistán de Biden donde no pudieron hacer la maniobra más simple”, dijo Trump. El presidente contrastaba la operación con acciones de sus predecesores. Así lo citó el Times.
Trump afirmó que ya había comenzado a generar dinero para Estados Unidos. Esto ocurre al tomar petróleo que había estado bajo sanciones. Se refirió a su anuncio del martes por la noche. Estados Unidos obtendría entre 30 y 50 millones de barriles de crudo pesado venezolano.
Sin embargo, no ofreció un período de tiempo para ese proceso. Además, reconoció que tomaría años revivir el descuidado sector petrolero del país. “El petróleo tomará un tiempo”, dijo el mandatario.
El presidente no respondió preguntas sobre por qué reconoció a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez. Ella fue designada como nueva líder de Venezuela. En contraste, no respaldó a María Corina Machado. La líder opositora encabeza un partido que lideró una exitosa campaña electoral contra Maduro en 2024. Recientemente ganó el Premio Nobel de la Paz.
Trump declinó comentar cuando se le preguntó si había hablado con Rodríguez. “Pero Marco habla con ella todo el tiempo”, dijo refiriéndose al secretario de Estado. Luego agregó: “Te diré que estamos en comunicación constante con ella y la administración”.
El presidente tampoco hizo compromisos sobre cuándo se celebrarían elecciones en Venezuela. El país tuvo una larga tradición democrática desde finales de la década de 1950. Esta tradición continuó hasta que Hugo Chávez tomó el poder en 1999.
Trump declinó decir qué podría impulsarlo a poner fuerzas estadounidenses en tierra en el país. “No me gustaría decirles eso”, dijo. Cuando se le preguntó si insertaría tropas si el gobierno venezolano le bloqueara el acceso al petróleo, respondió con cautela. También le consultaron si las enviaría si Venezuela se negara a expulsar al personal ruso y chino. Trump respondió: “No puedo decirles eso. Realmente no me gustaría decirte eso, pero nos están tratando con gran respeto”.
Trump reiteró que los aliados de Maduro están cooperando con Estados Unidos. Esto ocurre a pesar de sus declaraciones públicas hostiles. “Nos están dando todo lo que consideramos necesario”, dijo. Luego añadió: “No olviden que nos quitaron el petróleo hace años”. Con esto se refería a la nacionalización de instalaciones construidas por compañías petroleras estadounidenses.
La administración estadounidense presentó su plan para reactivar la producción petrolera de Venezuela. La medida incluye el retiro de sanciones y mejoras en infraestructura. También contempla la autorización para importar tecnología y equipos destinados a modernizar la industria petrolera. Asimismo, busca mejorar la red eléctrica venezolana.
Las declaraciones de Trump revelan el arsenal aéreo que Estados Unidos usó para extraer a Maduro. Desde helicópteros Apache hasta cazas F-22 Raptor y sistemas de guerra electrónica, Washington ejecutó una misión de alto riesgo. Esta operación refleja su poderío militar. También sirve como advertencia ante las crecientes tensiones con Beijing.
El dominio tecnológico estadounidense quedó expuesto durante la operación. La precisión y el éxito de la misión envían un mensaje claro a China. Las autoridades norteamericanas demostraron su capacidad de ejecutar operaciones complejas en territorio extranjero.
Estados Unidos advirtió a Diosdado Cabello que será objetivo de Washington si no coopera. La advertencia se refiere a la transición y el orden tras la caída de Maduro. “Diosdado Cabello es el principal saboteador del gobierno de Delcy Rodríguez”, advirtió James Story. Story es ex embajador de Estados Unidos en Venezuela.
La captura de Nicolás Maduro expuso la injerencia del régimen cubano en Venezuela. Además, dejó un saldo de 55 militares muertos. Las incógnitas tras la operación que extrajo a Maduro de Caracas siguen siendo tema de análisis. “¿Por qué no se disparó un solo misil?”, se preguntan los expertos.
Los barcos fantasma usan cada vez más banderas rusas para tratar de esquivar sanciones internacionales. Una parte considerable de los petroleros relacionados con Venezuela opta por registros alternativos. Mientras tanto, las autoridades refuerzan regulaciones para supervisar el paso de estas naves por zonas sensibles.
Se reveló que Venezuela trasladó 113 toneladas de oro a Suiza bajo el régimen de Nicolás Maduro. Esta información añade otro elemento a la compleja situación económica del país sudamericano.
María Corina Machado declaró en una entrevista exclusiva con Infobae que quiere que la transición en Venezuela sea ordenada. “Queremos que la transición en Venezuela sea lo más ordenada y pacífica posible”, afirmó. La líder opositora dijo que el país entró en una “etapa indetenible” hacia la libertad. Elogió a Trump y dijo que Estados Unidos instruyó a Delcy Rodríguez para desmantelar las estructuras delictivas del régimen.
Una ONG venezolana llamó a la calma ante los rumores de posibles liberaciones de presos políticos. “Sigue siendo alarmante el número de personas detenidas por razones políticas en Venezuela”, alertó Justicia, Encuentro y Perdón. La organización espera una nueva liberación de detenidos ilegalmente por el régimen chavista.
La inseguridad alimentaria en Venezuela continúa siendo un problema crítico. Comprender qué está pasando y por qué importa resulta fundamental para evaluar la situación humanitaria del país.
La supervisión estadounidense de Venezuela marca un precedente en las relaciones internacionales de la región. El control del petróleo venezolano por parte de Estados Unidos genera debates sobre soberanía nacional. No obstante, la administración Trump sostiene que esta medida es necesaria para la reconstrucción del país.
El futuro de Venezuela permanece incierto mientras Estados Unidos mantiene su presencia militar en la costa. La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos de Washington. La pregunta sobre cuándo se celebrarán elecciones democráticas sigue sin respuesta clara.
La reconstrucción del sector petrolero venezolano representa un desafío monumental. Años de negligencia y corrupción dejaron la infraestructura en estado crítico. La inversión necesaria para modernizar las instalaciones será considerable.
El reconocimiento de Delcy Rodríguez como líder interina genera controversia en círculos políticos. Muchos esperaban que Estados Unidos respaldara a la oposición democrática. Sin embargo, la administración Trump optó por una estrategia diferente.
La comunicación constante entre Marco Rubio y el gobierno interino venezolano sugiere coordinación estrecha. Esta relación diplomática resulta crucial para implementar el plan de tres fases. El secretario de Estado desempeña un papel fundamental en las negociaciones.
Las comparaciones de Trump con administraciones anteriores reflejan su satisfacción con la operación militar. El presidente enfatizó que no hubo los errores que caracterizaron misiones fallidas del pasado. Esta narrativa refuerza su imagen de líder decisivo y efectivo.
La presencia de personal ruso y chino en Venezuela complica el panorama geopolítico. Estados Unidos busca reducir la influencia de estas potencias en el hemisferio occidental. La expulsión de estos actores extranjeros forma parte de los objetivos estratégicos estadounidenses.
La nacionalización del petróleo venezolano en el pasado aún resuena en las declaraciones de Trump. El presidente considera que Estados Unidos tiene derecho a recuperar lo que perdió. Esta perspectiva justifica, según su visión, la toma de control del recurso natural.
El entrenamiento exhaustivo de las fuerzas especiales estadounidenses demuestra la preparación meticulosa de la operación. La construcción de una réplica del complejo de Maduro en Kentucky evidencia el nivel de detalle. Esta inversión en preparación contribuyó al éxito de la misión.
La cooperación del gobierno interino, a pesar de las declaraciones públicas hostiles, resulta intrigante. Esta contradicción sugiere que existe una agenda oculta o presiones significativas. Las dinámicas de poder en Venezuela continúan siendo complejas y opacas.
El impacto de la supervisión estadounidense en la vida cotidiana de los venezolanos aún está por verse. La población espera mejoras en servicios básicos y seguridad alimentaria. Sin embargo, la incertidumbre política genera ansiedad entre los ciudadanos.
La estrategia de bajar los precios del petróleo mientras se toma control de la producción venezolana plantea interrogantes económicos. Los analistas debaten sobre la viabilidad y las consecuencias de este enfoque. El mercado petrolero global observa estos movimientos con atención.