El príncipe Harry realizó este miércoles una visita sorpresa a Londres para reunirse con su padre, el rey Carlos III, tras conocerse el diagnóstico de cáncer del monarca británico.
El encuentro, que tuvo lugar en Clarence House, la residencia oficial del rey Carlos, marca el primer contacto directo entre padre e hijo después de 19 meses de distanciamiento. Diversos medios británicos confirmaron la presencia del duque de Sussex en el interior del palacio.
La relación entre Harry y la familia real británica se ha deteriorado significativamente desde que él y su esposa Meghan Markle decidieron abandonar sus funciones reales en 2020. Desde entonces, las apariciones conjuntas han sido escasas y tensas.
El distanciamiento se profundizó aún más cuando Harry realizó declaraciones públicas criticando abiertamente a varios miembros de la familia real, incluyendo a su padre, a la reina consorte Camila y a su hermano, el príncipe William.
Sin embargo, en mayo pasado, durante una entrevista con la BBC, el príncipe Harry expresó su deseo de reconciliación familiar. “Me encantaría”, manifestó entonces, dejando entrever una posible apertura al diálogo.
La noticia del diagnóstico de cáncer del rey Carlos III parece haber actuado como catalizador para este acercamiento. El monarca británico comenzó su tratamiento esta semana, lo que ha generado preocupación en todo el Reino Unido.
Esta visita inesperada de Harry desde California, donde reside actualmente, podría representar un primer paso hacia la reconciliación familiar. No obstante, el Palacio de Buckingham no había informado previamente de ninguna actividad programada para este día.
El reencuentro entre padre e hijo ha generado especial interés mediático, considerando que la última vez que se vieron cara a cara fue durante la coronación del rey Carlos III en febrero de 2024, un encuentro que fue notablemente breve y formal.
La presencia de Harry en Londres, sin su esposa Meghan y sus hijos Archie y Lilibet, sugiere la urgencia y el carácter personal de esta visita. El duque fue fotografiado llegando solo a Clarence House, mostrando un semblante serio y preocupado.