La tensión entre el presidente Gustavo Petro y su exministro de Educación, Alejandro Gaviria, alcanzó nuevos niveles tras la reciente alocución presidencial sobre la crisis del sistema de salud.
Durante su intervención del 15 de julio, el mandatario colombiano lanzó fuertes acusaciones contra quien fuera parte de su gabinete. “Alejandro Gaviria también me traicionó, pero ya es de poca monta”, expresó Petro.
El presidente fue más allá al señalar que “la mayoría de mis ministros y ministras me ha traicionado en este gobierno”. Específicamente sobre Gaviria, Petro lo acusó de interferir con las funciones de la entonces ministra de Salud Carolina Corcho.
La respuesta del exministro no se hizo esperar. A través de sus redes sociales, Gaviria publicó un video cuestionando la aparente fijación del presidente. “¿Este man qué le pasa? Lleva tres años gobernando y sigue obsesionado”, manifestó.
El debate se extendió al análisis técnico de la crisis sanitaria. Gaviria calificó como “mentirosa” la exposición presidencial sobre el estado del sistema de salud. Cuestionó especialmente la cifra de 100 billones en deudas de las EPS, considerándola “especulativa” y “sin sentido”.
El exministro señaló inconsistencias en el discurso presidencial sobre las EPS intervenidas. Según Gaviria, las cifras presentadas por Petro contradicen los datos oficiales de la Supersalud. También destacó que el presidente parecía desconocer la intervención gubernamental a Famisanar.
La oposición política se sumó al debate. El Centro Democrático presentó estadísticas preocupantes: 230.000 hogares han perdido acceso a servicios sanitarios, el gasto en medicamentos aumentó un 17%, y las quejas por fallas del sistema crecieron un 13%.
Por su parte, Cambio Radical criticó la gestión gubernamental calificándola de “total improvisación”. El partido exigió “propuestas reales y cumplibles” en lugar de “discursos vacíos”.
Las cifras presentadas por la oposición muestran un panorama complejo: 1,6 millones de reclamos en 2024 y problemas financieros en el 89% de las EPS. Estos datos contrastan con la narrativa oficial sobre mejoras en el sistema.
El enfrentamiento entre Petro y Gaviria refleja una crisis más profunda en la gestión del sistema de salud colombiano. Mientras el gobierno insiste en su diagnóstico, voces críticas como la de Gaviria y la oposición presentan una realidad diferente respaldada por cifras oficiales.
La disputa trasciende lo personal para convertirse en un debate sobre el manejo de uno de los sistemas más cruciales para el bienestar de los colombianos. Las acusaciones cruzadas entre funcionarios actuales y anteriores complican la búsqueda de soluciones efectivas.