Un voraz incendio arrasó con diez cabañas turísticas y una vivienda en el paradisíaco balneario Rincón del Mar, ubicado en San Onofre, Sucre.
Las llamas, cuyo origen aún se desconoce, se propagaron rápidamente por el sector conocido como La Punta. Los fuertes vientos de la zona costera contribuyeron a la expansión del fuego entre las estructuras.
La emergencia dejó dos personas heridas que fueron trasladadas al centro de salud local. Uno de los afectados sufrió cortaduras, mientras que el otro resultó lesionado al caer mientras ayudaba en las labores de control del incendio.
La respuesta al siniestro evidenció graves deficiencias en la capacidad de atención de emergencias del municipio. Los vehículos extintores no pudieron acceder a la zona afectada debido a las características del terreno.
A pesar de la presencia de cuerpos de bomberos de municipios cercanos como Tolú, Toluviejo y Corozal, así como personal de la Defensa Civil y la Armada Nacional, el control de las llamas resultó extremadamente complejo.
La comunidad manifestó su indignación ante la situación. Cuando la alcaldesa Marta Cantillo Martínez y su equipo de gobierno llegaron al lugar, fueron recibidos con insultos y piedras, obligándolos a retirarse según quedó documentado en videos difundidos en redes sociales.
Las pérdidas materiales podrían ser mayores a lo inicialmente reportado. Si bien el reporte oficial habla de 10 cabañas destruidas, comerciantes de la zona estiman que al menos 30 estructuras resultaron afectadas en diferentes grados.
Como medida preventiva, la empresa de energía Afinia suspendió el servicio eléctrico en el sector para evitar riesgos adicionales. El Consejo de Gestión del Riesgo Municipal y Departamental, junto con la fuerza pública, realizan un censo detallado de daños y afectaciones.
Este no es el primer incidente de esta naturaleza en San Onofre. En 2011, un evento similar destruyó varias cabañas en el sector de El Rincón, lo que plantea interrogantes sobre las medidas de prevención y respuesta a emergencias en esta zona turística.
Las autoridades locales activaron los protocolos de emergencia correspondientes, aunque la magnitud del incendio superó la capacidad de respuesta disponible. Los daños materiales representan pérdidas millonarias para los propietarios de las cabañas y los negocios turísticos de la región.