Un ciudadano estadounidense de 42 años fue arrestado en el barrio Laureles, al occidente de Medellín, tras ser sorprendido portando ilegalmente un revólver calibre 22 durante un operativo policial de rutina.
Los hechos ocurrieron cuando patrullas de vigilancia notaron el comportamiento sospechoso del extranjero mientras caminaba por la vía pública. Al percatarse de la presencia policial, el individuo intentó evadir a los uniformados, lo que aumentó las sospechas de las autoridades.
Durante el procedimiento de registro, los agentes encontraron oculto en el bolsillo de su pantalón un revólver calibre 22 junto con cinco cartuchos. Inmediatamente, procedieron a la detención del ciudadano norteamericano.
El caso fue puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación, donde el detenido deberá responder por los delitos de porte, tráfico, fabricación y tenencia de armas de fuego, accesorios, partes y municiones.
Esta captura se enmarca dentro de la estrategia “seguros, cercanos y presentes” que adelanta la Policía de Medellín para prevenir delitos y garantizar la seguridad ciudadana mediante operativos constantes.
El incidente coincide con un momento de intensificación en la cooperación judicial entre Colombia y Estados Unidos. Recientemente, las autoridades colombianas expulsaron a otro ciudadano estadounidense que era requerido por homicidio en su país de origen.
Dicha expulsión, ejecutada en el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, fue resultado de un trabajo coordinado entre Migración Colombia, la Policía Nacional, el CTI de la Fiscalía y el grupo Marshals estadounidense.
La directora regional de Migración Colombia en Antioquia, Paola Salazar, destacó la importancia de la articulación interinstitucional que permitió la custodia y posterior entrega del fugitivo a las autoridades norteamericanas.
Las estadísticas oficiales revelan que hasta mediados de julio de 2025, las autoridades migratorias han expulsado a 32 ciudadanos extranjeros del departamento de Antioquia, evidenciando una política firme contra la criminalidad internacional.
Entre los casos recientes destaca también la expulsión del ciudadano brasileño Allan Aquino de Souza, quien fue obligado a abandonar el país tras participar en disturbios durante un partido de Copa Libertadores entre Atlético Nacional y São Paulo F.C. en el estadio Atanasio Girardot.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, respaldó estas medidas afirmando que cualquier extranjero que genere violencia en la ciudad será expulsado, demostrando así la determinación de las autoridades locales por mantener el orden público.