La Cancillería designó a Amaury García Burgos como embajador en Uruguay. Es hermano de la exsenadora conservadora Nora García, según reveló El Espectador el 5 de noviembre. La Cancillería confirmó el nombramiento. Este viernes 6 de noviembre, el presidente Abelardo de la Espriella debe recibir cinco perfiles de funcionarios de carrera para otras tantas embajadas.
García Burgos es médico ginecólogo y oncólogo. Según el mismo reportaje, es tío del senador conservador Marcos Daniel Pineda. García Burgos ya presentó su declaración de conflicto de intereses ante la Función Pública. El Centavo no encontró publicado el decreto de su nombramiento.
Su caso se suma a una lista más larga. Según Cambio, ninguno de los 22 embajadores designados o postulados por este Gobierno es de carrera diplomática. Solo dos son mujeres. La cifra corresponde a ese recuento, de cerca del 29 de octubre.
Entre los nombres hay perfiles de partidos tradicionales. Alberto Cepeda Sarabia, hermano del presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, fue designado en Italia. Juan Carlos Gossaín, exgobernador liberal de Bolívar, fue designado en Francia y espera el beneplácito. Miguel Uribe Londoño, del Centro Democrático, iría al Reino Unido. Carlos Felipe Mejía, exsenador, iría a España, también con el beneplácito pendiente.
Hay otros nombres cercanos al presidente. Juan Gonzalo Ospina fue designado ante Bélgica, la Unión Europea y la OTAN. Es amigo personal de De la Espriella y coordinó su campaña en Europa.
La ley fija un piso para la carrera. El Decreto 274 de 2000, que regula el servicio exterior, ordena mantener 20 % de los cargos de embajador para funcionarios de carrera. Ese porcentaje se mide sobre el total de embajadores, no sobre cada nombramiento.
La última cifra disponible es de agosto, y entonces el piso se cumplía. El sindicato Unidiplo contó entonces 29 jefes de misión de carrera entre 82, es decir, 35 %. Hasta el 26 de octubre, según el mismo sindicato, el presidente no había designado a ningún embajador de carrera. Unidiplo también registró la salida de embajadores de carrera en Marruecos, Australia y Honduras.
«Por una parte, no se está nombrando a las personas de carrera, casi ninguna».
David Castrillón-Kerrigan, profesor de la Universidad Externado
El profesor advierte que esa ausencia limita la conducción política de las misiones.
El patrón no es nuevo. La Silla Vacía contó en julio que el Gobierno de Gustavo Petro hizo 97 nombramientos de embajador. De ellos, 71 (73 %) fueron políticos y 26 de carrera. En el de Iván Duque fueron 65 de 77, cerca de 84 %. La diferencia es la promesa. De la Espriella dijo que gobernaría con «los nunca», personas sin trayectoria burocrática, según El Espectador.
La respuesta oficial llegó el 14 de octubre, tras otro reportaje de El Espectador. La Cancillería dijo en un comunicado que designará a «varios funcionarios de la Carrera Diplomática y Consular». Añadió que el servicio exterior «debe estar orientado por el interés general».
El 30 de octubre, De la Espriella abrió en X una convocatoria interna. Es para cinco embajadas: Dinamarca, Egipto, Filipinas, Finlandia y Vietnam. Escribió que «en la Patria Milagro, la carrera diplomática se enaltece y el mérito se demuestra». El 3 de noviembre dijo que este viernes recibiría «los cinco perfiles seleccionados, con sus respectivos antecedentes y soportes». También dijo que tramita las embajadas de Alemania y Canadá con funcionarios de carrera que ya están allí.
La Asociación Diplomática y Consular, Asodiplo, criticó el proceso. Dijo que la convocatoria «se basa en criterios generales y de amplia interpretación, sin puntajes ni ponderaciones». Según la asociación, en Vietnam, Filipinas y Finlandia ya hay embajadores de carrera por alternación. Así, en esas tres sedes la convocatoria no sumaría embajadores de carrera. Asodiplo pidió a sus afiliados no postularse a ellas.
Mientras tanto, la Cancillería criticó el 5 de noviembre al Gobierno anterior por el consulado en Tijuana. Según la entidad, ese consulado nunca abrió y su cónsul tenía una asignación de US$14.700 al mes.
Fuentes: Cancillería, Decreto 274 de 2000, Unidiplo, Asodiplo, El Espectador, La Silla Vacía, Cambio, Infobae.