El fenómeno del salto con garrocha tiene un nuevo capítulo en la historia del atletismo mundial. Armand Duplantis, el prodigio sueco de 25 años, acaba de establecer su decimotercer récord consecutivo en Budapest.
Con un salto de 6,29 metros, Duplantis no solo superó su propia marca anterior, sino que también reveló una estrategia financiera meticulosamente calculada. Cada centímetro adicional en sus saltos representa mucho más que una hazaña deportiva.
La World Athletics premia cada nuevo récord mundial con un bono de 100.000 dólares. Esta política ha permitido que el atleta acumule más de 1,2 millones de dólares solo en bonificaciones desde 2020, según reportes de The Sun y Forbes.
El aspecto más intrigante de esta estrategia radica en la progresión centímetro a centímetro de sus marcas. Las regulaciones establecen que los atletas no pueden cobrar múltiples bonos en una misma competencia, incluso si superan varias veces su récord.
Duplantis ha distribuido estratégicamente sus progresos a lo largo de diferentes eventos deportivos. Esta táctica maximiza sus ingresos mientras mantiene el dominio absoluto en su disciplina desde febrero de 2020.
Las marcas patrocinadoras también contribuyen significativamente a sus ganancias. Puma, uno de sus principales patrocinadores, reacciona con humor ante cada nuevo récord. “Por favor, dennos un descanso”, expresaron después de su última hazaña.
El propio atleta reconoce la complejidad detrás de cada milímetro adicional. “Tengo que mejorar en tantas cosas para saltar un centímetro más alto”, explicó después de alcanzar los 6,28 metros en junio pasado.
Su dominio en la disciplina se refleja en una impresionante racha de 36 victorias consecutivas desde agosto de 2023. Además, defendió exitosamente su medalla de oro olímpica en París.
En el Memorial Istvan-Gyulai de Budapest, Duplantis logró los 6,29 metros en su segundo intento. A pesar de rozar ligeramente la vara, el salto fue válido, consolidando así su decimotercer récord mundial.
Su progresión desde 2020 ha sido constante y metódica. Comenzó con 6,17 metros en Torun, Polonia, y ha ido aumentando gradualmente hasta llegar a los actuales 6,29 metros en Budapest.
Esta estrategia ha convertido a Duplantis en un caso único de longevidad y rentabilidad en el atletismo moderno. Su próximo desafío será el Campeonato Mundial en Tokio, donde buscará su tercer título consecutivo.
El atleta mantiene una actitud perfeccionista hacia su disciplina. “Nunca he hecho un salto absolutamente perfecto”, declaró, sugiriendo que aún hay margen para mejoras futuras en sus registros.
Los expertos coinciden en que esta combinación de excelencia deportiva y estrategia financiera podría seguir generando nuevos récords. Cada centímetro adicional representa no solo un logro deportivo sino también una recompensa económica considerable.