Brookfield, el accionista mayoritario de Vanti, estaría considerando vender su participación en la distribuidora de gas natural. Así lo informó La República este 26 de octubre de 2026. Hasta ahora no hay un anuncio oficial de Brookfield ni de Vanti, ni un precio o un acuerdo.
Según el diario, la operación sería por el 74,95 % que posee el gestor de activos canadiense. El Grupo Energía Bogotá tiene el 25 % y otros accionistas, el 0,05 %. Vanti distribuye gas natural en Bogotá y, según La República, opera en 96 municipios de ocho departamentos: Cundinamarca, Santander, Boyacá, Norte de Santander, Cesar, Bolívar, Antioquia y Magdalena.
El medio relaciona la posible salida con la situación del gas en el país: la creciente dependencia de las importaciones, el alza del precio del gas importado hasta 30 dólares por MBtu y las dudas sobre el futuro de la producción nacional.
Según La República, habría tres interesados: Grupo Argos, posiblemente a través de una filial como Odinsa, y dos fondos de Estados Unidos, Grupo Attia e I Squared. El medio no cita declaraciones de ninguno de ellos.
Analistas empresariales citados por el diario dijeron que la operación no ha avanzado por diferencias en la valoración de Vanti. Los fondos estadounidenses la estiman en 1.000 millones de dólares y Grupo Argos, entre 700 y 900 millones de dólares.
La posible salida de Brookfield no es nueva. Infralogic, un servicio especializado en infraestructura, informó en marzo de 2026 que el fondo exploraba la venta con bancos asesores. Esa información venía de fuentes anónimas, y Brookfield declinó comentar entonces.
Para los usuarios, un cambio de accionistas modifica quién es dueño de la empresa, no la forma de calcular la tarifa. Las tarifas residenciales de gas siguen la fórmula regulada por la CREG, y la Superintendencia de Servicios Públicos vigila su cobro.
Según La República, el gas importado ya cubre el 39 % de la demanda del mercado no regulado, que incluye industria y comercio. Vanti mencionó, según el diario, que la demanda regulada, la de hogares y pequeños comercios, está garantizada con producción nacional, y que recurre a las importaciones para atender la demanda no regulada.
"La dependencia del gas importado puede acelerar decisiones de desinversión si hay menores márgenes y necesidades de capital, mayor riesgo comercial y exposición a precios", afirmó Julio César Vera, presidente de XUA Energy, según La República.
Fuentes: La República, Infralogic.