Rafael Grossi recibió la noticia con enorme alegría. Incluso sintió emoción al conocer la propuesta oficial. El gobierno argentino lo postuló formalmente para liderar las Naciones Unidas. Sin embargo, aclara que no fue ninguna sorpresa.
El actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica trabajó con el gobierno durante más de un año. Mantuvo conversaciones iniciales con el presidente de la República hace bastante tiempo. Posteriormente, coordinó estrechamente con la canciller Diana Mondino. Luego continuó el diálogo con el canciller Gerardo Werthein. Ahora trabaja con el canciller Pablo Quirno.
La decisión no surgió de manera improvisada. Por el contrario, resultó de una profunda reflexión. Además, esperaron el momento adecuado para formalizar la candidatura. Las Naciones Unidas iniciaron oficialmente el proceso esta semana. La presidenta de la Asamblea General envió una carta. También el presidente de turno del Consejo de Seguridad comunicó el inicio.
Otros candidatos hicieron declaraciones más mediáticas con sus presidentes. No obstante, Grossi se atendió al proceso formal y normal. Ahora el procedimiento ya está completamente formalizado.
Desde octubre de 2019, Grossi dirige el Organismo Internacional de Energía Atómica. En ese momento no sabía lo intensos que serían sus años. Tampoco imaginaba superar la actividad de su predecesor japonés Yukiya Amano.
La agenda internacional le impuso una hiperactividad constante. Rusia, Ucrania, Medio Oriente, Irán e Israel ocuparon su atención. También la carrera armamentística y el Estrecho de Taiwán. Igualmente, el rearme nuclear y la Inteligencia Artificial. Cada semana lo colocó en diferentes escenarios globales.
Se alejó de la tranquilidad de Viena repetidamente. Allí está la sede del organismo que dirige. Sin embargo, logró hacer de esa institución un lugar casi itinerante. Además, la volvió omnipresente en los conflictos mundiales.
Su gestión se caracterizó por estar en la solución de conflictos. Estar en la solución implica el involucramiento personal directo. Por supuesto, reconoce que ninguna estructura institucional depende de una sola persona. Necesita equipos y la mejor gente disponible. Siempre busca la mejor calidad posible.
Aun así, el involucramiento del titular resulta indispensable en ciertos momentos. El líder debe hablar con otros líderes. También debe aproximar posiciones entre las partes. De ser elegido secretario general, promete estar en primera fila. Participará activamente en los conflictos y situaciones que lo requieran.
El papel de la ONU durante los conflictos en Europa pareció deslucido. Especialmente en Ucrania, la organización mostró poca influencia. Además, se mantuvo alejada de la toma de decisiones. Grossi coincide plenamente con esta observación.
Se puede observar una notable ausencia de las Naciones Unidas. Esto sucede particularmente en los conflictos armados que existen actualmente. También ocurre en otros tipos de conflictos. Esta situación se da por una convergencia de factores políticos. Igualmente influyen factores personales en esta ausencia.
El Secretario General tiene un papel indispensable en estos escenarios. El Consejo de Seguridad sufre de un bloqueo casi estructural. No obstante, esto no debe ser obstáculo para que el Secretario General se mueva. Todo lo contrario, debe ser un incentivo para actuar.
Dentro del funcionamiento de las Naciones Unidas, la acción es necesaria. El Consejo de Seguridad puede estar paralizado en decisiones. Sin embargo, sigue siendo la caja de resonancia común. En él participan los cinco miembros permanentes. También están los diez miembros no permanentes.
El Secretario General debe colaborar estrechamente con el Consejo de Seguridad. También debe mantener diálogo con las grandes potencias. Igualmente con las grandes potencias emergentes. Además, con países importantes que no están en el Consejo. Es decir, tiene que trabajar sin descanso.
Respecto a Irán, el canciller del régimen Abbas Aragchi hizo declaraciones recientes. Dijo que no es seguro visitar algunos sitios de energía nuclear. Estos lugares pudieron ser dañados durante la incursión de Israel y Estados Unidos. Habló de municiones dañadas y posible radiación.
Grossi mantiene contacto permanente con el canciller Aragchi. Conoce perfectamente cuál es la situación en Irán. Los ataques que se sucedieron en junio fueron muy graves. También fueron muy serios para las instalaciones nucleares.
El organismo tiene una idea muy acabada de lo sucedido. Esto incluye lo ocurrido en Isfahán, Natanz y Fordow. Ha visto las declaraciones del canciller iraní. El OIEA tiene perfecto conocimiento de la situación en cada lugar.
Además, tiene los medios y capacidades técnicas necesarias. Puede trabajar en estos lugares sin mayores impedimentos. Los niveles de radiación en los mismos son muy bajos. Tienen una lectura muy exacta de lo que sucede.
De todas maneras, los inspectores pueden actuar en lugares muy puntuales. Se refiere a lugares donde hubiese impactado alguna munición. También donde pudiese haber material radiactivo esparcido. Pueden trabajar perfectamente con equipo de protección. Así que no ven en eso un impedimento real.
Teherán llegó a amenazarlo públicamente en el pasado. También lo acusó de ser en parte responsable del ataque israelí. Específicamente, del ataque de junio pasado. Sin embargo, Grossi trabajó para restablecer las relaciones.
Efectivamente, más allá de las amenazas, lamenta lo sucedido. Las acusaciones fueron realmente lamentables para él. No coincide con ellas, obviamente. Hubo acusaciones de parcialidad y mucho más. Incluso dijeron que el organismo tuvo colusión con el uso de la fuerza.
Nada más alejado de la realidad, según sus palabras. Más allá de eso, el trabajo diplomático exige paciencia. También exige perseverancia y muchas veces discreción. Puede asegurar que tiene contactos permanentes al más alto nivel. Estos contactos son con el Gobierno de Irán.
Estados Unidos propuso un plan de paz entre Ucrania y Rusia. Este plan pareciera tener algún grado de aceptación. Al menos las partes parecerían estar más cerca de acordar. Sin embargo, seguramente sigan existiendo lugares sensibles como Zaporizhia.
El plan presentado por Estados Unidos contiene más de veinte puntos. Está siendo objeto de análisis por parte de Ucrania. También por parte de la Unión Europea. La coalición de varios líderes en torno al presidente de Francia lo estudia. Hay muchas instancias donde se está debatiendo esto.
Lo que está claro es la situación especial de Zaporizhia. La planta nuclear tiene seis reactores. Son seis gigavatios de potencia instalada en la zona del frente. Es una situación especial y delicada.
El Organismo Internacional de Energía Atómica estableció presencia permanente desde septiembre de 2022. Es un referente indispensable de la comunidad internacional. Más allá de lo que afirma Rusia actualmente. Rusia es la potencia que está administrando la planta en este momento.
Ucrania es la propietaria original de la misma. El Organismo Internacional de Energía Atómica es la voz de la comunidad internacional. Por lo tanto, en cualquier tipo de arreglo tendrá un papel esencial.
Hay distintas alternativas y distintas hipótesis que se están manejando. Una es compartir la energía que se produzca. Existen otras opciones también. El organismo tendrá papel en gerenciar un esquema colaborativo. Esto, si existe esa posibilidad y con el acuerdo de las partes.
Particularmente importante es tener capacidad de evaluación. Debe evaluar la seguridad tecnológica y física del material nuclear. También de la instalación antes de su relanzamiento definitivo.
Grossi fue uno de los pocos que pudo entablar conversaciones directas con Vladimir Putin. Esos encuentros fueron cara a cara con el líder ruso. El diálogo con todos los líderes es un deber. Particularmente con los líderes que tienen una responsabilidad central en conflictos.
Es un deber del jefe de un organismo internacional. Y lo será en las Naciones Unidas también. De modo tal que su diálogo con el presidente Zelenski resulta fundamental. Igualmente con el presidente Putin. Es un prerrequisito indispensable para cualquier acción efectiva.
Sabe que en algunos lugares esto generó reacciones. Cuando inició su diálogo con el presidente Putin, esto era visto con recelo. Algunos lugares lo miraban con desconfianza. A pesar de eso, mantuvo el diálogo necesario.
El involucramiento personal del líder marca la diferencia en la resolución de conflictos. La diplomacia requiere presencia directa en momentos críticos. También necesita la capacidad de hablar con todas las partes. Esto, sin importar las críticas o el recelo inicial.
La hiperactividad que caracterizó su gestión en el OIEA continuará. Promete trasladar esa misma dinámica a las Naciones Unidas. Cada escenario que se le plantee recibirá su atención directa. La organización necesita recuperar su presencia en los conflictos globales.
Las Naciones Unidas deben acordarse para qué fueron creadas. Esta es una de sus convicciones más profundas. La organización debe recuperar su papel protagónico. Debe volver a ser relevante en la solución de conflictos.
El bloqueo del Consejo de Seguridad no puede paralizar todo. El Secretario General tiene herramientas y capacidades propias. Puede y debe actuar incluso cuando el Consejo está bloqueado. La diplomacia personal y el diálogo directo son fundamentales.
Su experiencia en situaciones delicadas lo respalda. Navegó conflictos en Rusia, Ucrania, Irán e Israel. También en situaciones de carrera armamentística y rearme nuclear. Cada una de estas experiencias lo preparó para un desafío mayor.
La comunidad internacional necesita liderazgo activo y presente. Necesita alguien que esté dispuesto a involucrarse personalmente. También alguien que mantenga diálogo con todas las partes. Incluso con aquellas que generan controversia o recelo.
Los conflictos armados actuales requieren atención inmediata. La ausencia de las Naciones Unidas debe revertirse. La organización debe recuperar su capacidad de influencia. Debe volver a ser un actor central en la paz mundial.
La experiencia técnica también resulta crucial en el mundo actual. Los temas nucleares y de energía atómica son sensibles. Requieren conocimiento especializado y capacidad de evaluación. También necesitan la confianza de todas las partes involucradas.
Grossi demostró poder mantener esa confianza en situaciones difíciles. Logró establecer presencia permanente en zonas de conflicto. También mantuvo diálogo con gobiernos que se enfrentaban entre sí. Esta capacidad será vital en las Naciones Unidas.
El mundo enfrenta desafíos complejos y múltiples. La Inteligencia Artificial plantea nuevos interrogantes. El rearme nuclear amenaza la seguridad global. Los conflictos regionales se multiplican y profundizan.
Las Naciones Unidas necesitan recuperar su papel central. Deben volver a ser el foro donde se resuelven los conflictos. También el lugar donde se construyen los consensos necesarios. La organización debe ser relevante nuevamente.
La candidatura de Grossi representa una propuesta de cambio. Promete hiperactividad en lugar de ausencia. Ofrece involucramiento personal en lugar de distancia. Plantea diálogo directo en lugar de declaraciones formales.
Su gestión en el OIEA sirve como carta de presentación. Transformó una institución técnica en un actor político relevante. La hizo presente en todos los conflictos donde había componente nuclear. Logró que su voz fuera escuchada y respetada.
Ahora aspira a hacer lo mismo con las Naciones Unidas. Quiere devolverle protagonismo y relevancia a la organización. Busca que vuelva a ser el centro de la diplomacia multilateral. Pretende que sea efectiva en la resolución de conflictos.
El camino hacia la elección apenas comienza. Otros candidatos también presentarán sus propuestas. El proceso será largo y complejo. Sin embargo, Grossi llega con experiencia reciente y demostrable.
Su capacidad de diálogo con líderes mundiales está probada. Habló con Putin y con Zelenski. También con líderes iraníes y de otras naciones. Mantuvo conversaciones difíciles en momentos críticos.
La comunidad internacional observará atentamente el proceso. Las naciones evaluarán las propuestas de cada candidato. También considerarán la experiencia y capacidad de liderazgo. La decisión será crucial para el futuro de la organización.
Las Naciones Unidas están en una encrucijada. Pueden continuar siendo irrelevantes en los conflictos actuales. O pueden recuperar su papel central en la diplomacia mundial. La elección del próximo Secretario General será determinante.