La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica salió al paso de las críticas. Así lo hizo tras conocerse un informe de la Superintendencia de Servicios Públicos. El documento cuestiona el funcionamiento del Cargo por Confiabilidad. La presidenta del gremio, Natalia Gutiérrez, respondió con firmeza. Además, defendió el esquema como pieza clave del sistema eléctrico nacional.
El debate sobre este mecanismo cobró nueva fuerza en días recientes. Por un lado, la Superservicios presentó un estudio detallado. El análisis abarca el período 2006-2026. Por otro lado, Acolgen insiste en que el cargo ha evitado apagones. También sostiene que ha permitido inversiones millonarias sin afectar el presupuesto público.
**El informe que encendió la polémica**
La Superintendencia de Servicios Públicos publicó un documento revelador. El título del estudio es extenso pero claro. Se denomina “Sobre-remuneración y Déficit de Respaldo Físico: Evaluación del Cargo por Confiabilidad”. El análisis abarca dos décadas de operación del mecanismo. Además, proyecta escenarios hasta 2026.
Según el informe, los usuarios han transferido recursos significativos. La cifra alcanza los 97,1 billones de pesos constantes de 2025. Estos recursos fueron destinados a las empresas generadoras de energía. El monto se acumuló desde la creación del mecanismo. Asimismo, la Superservicios plantea revisar el diseño regulatorio actual.
El documento revela datos adicionales sobre la composición de ingresos. Durante 2025, el Cargo por Confiabilidad representó el 21,5% de los ingresos. Más llamativo aún, equivalió al 111% de las utilidades del sector. Esta proporción genera interrogantes sobre la estructura de remuneración. También plantea dudas sobre la eficiencia del sistema.
La entidad reguladora señala otro aspecto preocupante. Una parte importante de los recursos remunera plantas antiguas. Estas instalaciones tienen entre 20 y 30 años de operación. Sin embargo, esta inversión no se traduce en mayor capacidad instalada. El informe también indica que el 48% de los recursos beneficia plantas hídricas.
**La defensa del gremio generador**
Natalia Gutiérrez utilizó las redes sociales para responder. La presidenta de Acolgen publicó una serie de mensajes en X. En ellos, explicó la naturaleza del Cargo por Confiabilidad. Según su visión, funciona como un seguro para el sistema eléctrico.
La dirigente aclaró un punto fundamental. El pago de los usuarios no corresponde a energía consumida diariamente. En cambio, garantiza que existirá suficiente oferta en momentos críticos. Estos períodos incluyen sequías prolongadas o situaciones de emergencia. Por lo tanto, el cargo tiene naturaleza preventiva.
“El Cargo por Confiabilidad NO ES UN PAGO GRATUITO A LOS GENERADORES”, afirmó Gutiérrez. Luego agregó: “Es un compromiso: las empresas reciben ese respaldo porque tienen la obligación”. También explicó que deben entregar energía cuando el sistema más la necesita. Además, deben demostrar que cuentan con los recursos necesarios. Según la presidenta, han cumplido con esa responsabilidad históricamente.
El gremio presentó cifras para respaldar su posición. Acolgen asegura que el mecanismo ha permitido inversiones superiores a 16.700 millones de dólares. Esta cantidad equivale aproximadamente a 113 billones de pesos colombianos. Los recursos se destinaron al desarrollo de infraestructura eléctrica.
Gutiérrez detalló los resultados concretos del mecanismo. Se comprometieron 11.078 megavatios de nueva capacidad de generación. Esta capacidad incluye plantas hidráulicas, térmicas y de energías renovables. También abarca proyectos solares, eólicos y de biogás. Toda esta infraestructura se financió con inversión privada.
La presidenta de Acolgen destacó un beneficio adicional. El país fortaleció su sistema eléctrico sin comprometer otros sectores. No fue necesario desviar recursos del Presupuesto General de la Nación. Por consiguiente, se mantuvieron las inversiones en salud, educación y programas sociales. También continuó la inversión en infraestructura vial.
**El papel durante las crisis hídricas**
Colombia enfrenta una vulnerabilidad estructural en su sistema eléctrico. Cerca del 70% de la generación depende de recursos hídricos. Esta dependencia genera riesgos durante períodos de sequía. Por ello, el respaldo térmico y de otras fuentes resulta fundamental.
Acolgen argumenta que el Cargo por Confiabilidad demostró su utilidad. El mecanismo permitió enfrentar el fenómeno de El Niño de 2015-2016. También facilitó superar el episodio de 2023-2024. En ambos casos, el país evitó un apagón nacional. Según Gutiérrez, esto demuestra la preparación del sistema.
“Es precisamente en esas épocas cuando un sistema demuestra qué tan preparado está”, expresó. La dirigente sostiene que el respaldo funcionó cuando más se necesitaba. Además, el mecanismo contribuyó a la estabilidad tarifaria. Ayudó a evitar incrementos pronunciados en el precio de la energía.
El gremio citó un informe de la calificadora Fitch Ratings. El documento fue publicado el 21 de agosto de 2025. Según este análisis, eliminar o debilitar el esquema tendría consecuencias negativas. Podría desincentivar la inversión en el sector eléctrico. También aumentaría el riesgo de desabastecimiento en el futuro.
**Las visiones encontradas sobre el uso de recursos**
La Superintendencia de Servicios Públicos mantiene una posición crítica. Señala que los recursos continúan remunerando plantas antiguas. Estas instalaciones ya completaron sus períodos de amortización. Sin embargo, siguen recibiendo pagos por confiabilidad. Esto genera cuestionamientos sobre la eficiencia del gasto.
El análisis también destaca la concentración en tecnología hidráulica. Casi la mitad de los recursos respalda este tipo de generación. Esta situación no diversifica suficientemente la matriz energética. Tampoco incentiva adecuadamente la entrada de nuevas tecnologías.
Por su parte, Acolgen rechaza categóricamente estas afirmaciones. Gutiérrez sostiene que los recursos sí se invirtieron adecuadamente. Las plantas de generación respaldadas por el mecanismo mantienen la confiabilidad. También han permitido afrontar períodos críticos sin racionamientos. Por lo tanto, el dinero cumplió su propósito.
La presidenta del gremio insiste en que el esquema funcionó. Colombia completó más de tres décadas sin un apagón nacional. Este logro no es menor en el contexto latinoamericano. Otros países de la región han enfrentado crisis energéticas severas.
**Los desafíos del presente y futuro**
Natalia Gutiérrez identificó varios factores que afectan el sistema actual. Según su análisis, las dificultades no obedecen al diseño del cargo. En cambio, responden a otros problemas estructurales del sector.
La dirigente mencionó la reducción del margen de energía disponible. También señaló el crecimiento de la demanda por encima de la oferta. Los nuevos proyectos no entran al sistema con la velocidad necesaria. Además, existen retrasos importantes en obras de generación y transmisión.
Otro factor relevante es la menor disponibilidad de gas natural. Este combustible es fundamental para la generación térmica de respaldo. Asimismo, existe incertidumbre para nuevas inversiones en el sector. Las obligaciones financieras de algunos comercializadores también afectan la liquidez.
Gutiérrez aseguró que las empresas generadoras han cumplido sus compromisos. Han continuado suministrando energía pese a las dificultades del sector. No obstante, advirtió sobre los retos que se avecinan.
La presidenta de Acolgen reconoció un logro reciente. La subasta realizada este año garantizará el abastecimiento para 2029-2030. Sin embargo, este proceso no resuelve las necesidades intermedias. Por ello, insistió en acelerar la entrada de nuevos proyectos. Estos deben incluir todas las tecnologías disponibles.
“Desde Acolgen llevamos más de cuatro años advirtiendo esta situación”, manifestó. Luego agregó: “No era una retahíla ni un mensaje alarmista”. Según su visión, era un llamado a actuar con anticipación. El objetivo era evitar que los problemas actuales se conviertan en crisis.
**Las subastas recientes y la confianza inversionista**
La dirigente gremial señaló un problema crítico con las últimas subastas. Estas se realizaron durante el actual Gobierno. Según Acolgen, no lograron atraer suficientes inversionistas. Tampoco consiguieron desarrollar la capacidad de generación requerida.
Gutiérrez atribuyó este resultado a la falta de señales claras. También mencionó la ausencia de estabilidad regulatoria. La confianza para invertir es fundamental en el sector energético. Sin estas condiciones, el país no podrá incorporar la energía necesaria.
“La seguridad energética se construye con señales claras, estabilidad y confianza para invertir”, señaló. La presidenta de Acolgen advirtió sobre las consecuencias de no actuar. Sin esas condiciones, el país enfrentará déficit en los próximos años.
El sector energético colombiano atraviesa un momento de definiciones importantes. Por un lado, la Superservicios plantea reformar el Cargo por Confiabilidad. Busca que el mecanismo incentive efectivamente nueva capacidad de generación. También pretende evitar la sobre-remuneración de plantas antiguas.
Por otro lado, Acolgen defiende el esquema actual. Argumenta que ha funcionado durante décadas sin apagones nacionales. Además, sostiene que ha permitido inversiones millonarias con capital privado. El gremio advierte que debilitar el mecanismo generaría incertidumbre.
**El contexto de la demanda creciente**
Colombia enfrenta un crecimiento sostenido en la demanda de energía. Este aumento responde a varios factores. La economía continúa expandiéndose en diversos sectores. También crece la electrificación de zonas rurales. Además, nuevos usos como la movilidad eléctrica incrementan el consumo.
La matriz energética del país presenta características particulares. La dependencia de la generación hidráulica es muy alta. Esto genera vulnerabilidad ante fenómenos climáticos. Los períodos de sequía reducen drásticamente la disponibilidad de agua. Por consiguiente, el respaldo térmico se vuelve indispensable.
El gas natural juega un papel fundamental en este respaldo. Sin embargo, la disponibilidad de este combustible ha disminuido. La producción nacional enfrenta desafíos importantes. Las importaciones se han incrementado para compensar el déficit. No obstante, esto aumenta los costos de generación.
Las energías renovables no convencionales están creciendo. Los proyectos solares y eólicos han ganado participación. Estas tecnologías contribuyen a diversificar la matriz energética. También reducen la dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, su intermitencia requiere respaldo firme.
**Las inversiones necesarias para el futuro**
El sector eléctrico colombiano requiere inversiones significativas. Se necesitan nuevas plantas de generación de diversas tecnologías. También es fundamental ampliar y modernizar las redes de transmisión. Los sistemas de distribución también requieren mejoras importantes.
Acolgen ha insistido en la necesidad de atraer capital privado. El Estado colombiano no cuenta con recursos suficientes para estas inversiones. Por ello, el marco regulatorio debe generar confianza. Las señales de largo plazo son fundamentales para los inversionistas.
El Cargo por Confiabilidad fue diseñado precisamente con este propósito. Busca garantizar que existirá capacidad de generación disponible. También pretende remunerar adecuadamente la disponibilidad de respaldo. De esta forma, incentiva la inversión en nuevas plantas.
No obstante, la Superservicios cuestiona si el mecanismo cumple efectivamente estos objetivos. Su estudio sugiere que parte importante de los recursos remunera capacidad antigua. Esta situación no genera los incentivos adecuados para nueva inversión. Por ello, plantea ajustar el diseño regulatorio.
El debate continuará en los próximos meses. Las autoridades sectoriales deberán evaluar cuidadosamente ambas posiciones. También deberán considerar las necesidades futuras del sistema. La decisión que se tome tendrá impacto en la seguridad energética. Igualmente afectará las tarifas que pagan los usuarios finales.