La realeza británica desplegó todo su esplendor en una histórica cena de gala ofrecida por los reyes Carlos III y Camila en honor al presidente estadounidense Donald Trump y su esposa Melania. El majestuoso castillo de Windsor fue el escenario elegido para este encuentro diplomático que marcó la primera visita de Estado de Trump a Europa en 2025.
La princesa de Gales, Kate Middleton, acaparó todas las miradas con una elección de vestuario que rindió un emotivo tributo a su difunta suegra. Portó con elegancia la legendaria tiara Lover’s Knot, una de las joyas más queridas por la princesa Diana, que destaca por sus 19 arcos de diamantes y 39 perlas colgantes. Para complementar esta histórica pieza, Kate eligió un sofisticado vestido de encaje color champán con cuello alto, diseñado por Philippa Lepley.
Por su parte, la reina Camila optó por un atuendo clásico pero impactante: un vestido azul marino con mangas acampanadas y detalles de pedrería. Su elección de la tiara de zafiros, regalo del rey Jorge VI a Isabel II por su boda, añadió un toque de historia familiar al conjunto. El príncipe Guillermo, mientras tanto, lució impecable en su uniforme militar de gala.
La primera dama estadounidense, Melania Trump, destacó con un llamativo vestido amarillo de manga larga con hombros descubiertos, combinado ingeniosamente con un cinturón rosa pastel. Sus pendientes de esmeraldas completaron un look que respetaba el protocolo mientras mantenía su característico estilo.
El salón de San Jorge se transformó en un espectacular comedor para 160 invitados, presidido por una imponente mesa de 50 metros adornada con una explosión floral en tonos rosa, morado y amarillo. Entre los asistentes se encontraban prominentes figuras del mundo tecnológico como Sam Altman y Jensen Huang de OpenAI, y Tim Cook de Apple, junto al primer ministro Keir Starmer.
La agenda posterior a la cena incluye una intensa jornada diplomática. Trump visitará los Chequers, residencia campestre del primer ministro, donde participará en una ceremonia con gaitas y sostendrá reuniones con líderes empresariales de compañías como GSK, Microsoft y Rolls-Royce.
Mientras tanto, Melania Trump y Kate Middleton desarrollarán una agenda conjunta en Frogmore Gardens. Allí compartirán actividades educativas con niños del programa Ardillas Scouts, bajo la guía del jefe scout Dwayne Fields. Esta colaboración cobra especial relevancia ante la ausencia de la reina Camila, quien se encuentra recuperándose de una sinusitis aguda.
Esta breve pero significativa visita de Estado, que se extenderá por apenas dos días, representa un importante paso en las relaciones diplomáticas entre Reino Unido y Estados Unidos, siendo la primera parada europea en la agenda internacional de Trump.