Protestas Anti-Musk Apuntan al Nuevo Restaurante de Tesla en Los Ángeles
El flamante restaurante retro de Tesla en Los Ángeles, inaugurado el 21 de julio, se prepara para enfrentar su primera ola de manifestaciones este sábado. Los activistas planean protestar contra Elon Musk y sus controvertidas políticas gubernamentales.
El establecimiento, ubicado en West Hollywood, representa la última apuesta de Tesla por expandir su imperio. Con un diseño retrofuturista, el local cuenta con enormes pantallas al aire libre para proyectar películas al estilo autocine, docenas de estaciones Supercharger para recargar vehículos eléctricos, e incluso un robot Optimus que sirve palomitas de maíz a los comensales.
Sin embargo, los opositores a Musk no han tardado en organizar una respuesta. A través del sitio web Action Network, que ha servido como plataforma para el movimiento “Tesla Takedown”, los manifestantes han convocado una protesta para el 26 de julio.
“¿[Elon Musk] quiere celebrar su reinado de terror en NUESTRA CIUDAD, Los Ángeles ocupada, con un restaurante cursi de marca Tesla exclusivo para su legión de estafadores?”, declara el sitio web de manera contundente.
Las protestas contra Tesla comenzaron a principios de febrero, cuando Musk asumió un papel activo en la administración Trump. Como director del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), Musk impulsó recortes en programas de ayuda humanitaria y el despido masivo de trabajadores federales.
Los manifestantes han expresado su indignación de diversas formas. Además de piquetes frente a concesionarios Tesla, algunos han vandalizado vehículos con eslóganes anti-Musk, roto ventanas e incluso incendiado propiedades de la empresa. En respuesta, los aliados de Musk en el gobierno de Trump amenazaron con clasificar estos actos como “terrorismo doméstico”.
Joel Lava, uno de los líderes del movimiento Tesla Takedown en Los Ángeles, anticipa una gran asistencia a la protesta del sábado. “Elon Musk no es una figura popular en West Hollywood”, afirmó Lava en declaraciones a The Verge.
A pesar de que Musk se alejó oficialmente de DOGE en mayo, y de su posterior enfrentamiento público con Trump en junio, el movimiento de protesta mantiene su impulso. Las manifestaciones semanales continúan atrayendo a decenas de personas, alimentadas por las noticias sobre la caída en las ventas de Tesla y los efectos de los recortes en la ayuda humanitaria.
Un ejemplo particularmente impactante fue la reciente revelación sobre alimentos destinados a USAID que se pudrieron en almacenes debido a los recortes presupuestarios de DOGE. Además, los rumores sobre la posible creación de un partido político por parte de Musk han renovado la motivación de los activistas.
“Nuestro mensaje es simple: Tesla financia el fascismo”, explicó Lava. “Al entrar en este café, estás dando tu dinero a un hombre con $300 mil millones para ayudar a destruir el tejido de nuestro país. Por eso no queremos que compres Tesla y por eso no deberías entrar en este café”.
La disputa entre Musk y Trump ha alcanzado niveles personales, con el presidente amenazando con deportar al empresario, mientras que Musk ha contraatacado acusando a Trump de aparecer en la supuesta lista de clientes de Jeffrey Epstein.