Mauro Castillo, el artista caleño que hizo historia al convertirse en el primer afrolatino en grabar un disco en vivo desde la Casa Blanca, demuestra que los sueños se construyen con dedicación y autenticidad.
Desde sus inicios en Prados del Sur, un barrio popular de Cali, Castillo creció rodeado de una rica mezcla cultural. Entre licuadoras desarmadas y grabadoras abiertas, su curiosidad innata lo llevó a explorar los misterios detrás de la música que se colaba por las ventanas de su hogar.
La invitación para grabar “Live From The White House” llegó durante el Mes de la Historia Afroamericana. La Casa Blanca buscaba celebrar el aporte de los afrolatinos en la construcción de Estados Unidos. “Ha sido una experiencia maravillosa poder grabar este disco en vivo”, expresó Castillo con visible emoción.
Para este proyecto histórico, el artista reunió a destacados músicos latinoamericanos. “Invité a músicos muy especiales y representativos de toda Latinoamérica”, compartió. La grabación se realizó con tecnología de última generación, marcando un hito sin precedentes en cinco décadas.
El álbum refleja la versatilidad artística de Castillo, quien despliega sus capacidades como tenor de ópera junto a instrumentos tradicionales como la marimba de chonta. “Este disco es histórico, soy el único afrolatino en grabar desde allá”, señaló con orgullo.
Paralelamente a su carrera musical, Castillo ha desarrollado una sólida trayectoria como actor. Actualmente graba una serie en Canadá para Hollywood, demostrando que es posible destacar en múltiples disciplinas artísticas sin perder la esencia.
A pesar de las voces que le aconsejaban limitarse a una sola faceta artística, Castillo persistió en su visión dual. “Mucha gente me decía: ‘Zapatero a tus zapatos’, pero era una necesidad compartir y explorar mis límites como artista”, recordó.
Su éxito se fundamenta en una filosofía clara: preparación constante y autenticidad. “He sido muy juicioso y he hecho todas las cosas de forma autogestionada o independiente”, explicó el artista, quien enfatiza la importancia de mantenerse fiel a sus raíces.
La grabación en la Casa Blanca representa más que un logro personal para Castillo. “Es mostrarle al mundo de lo que estamos hechos, de lo que tenemos para dar”, afirmó. Este proyecto reafirma que el talento colombiano puede brillar internacionalmente sin perder su identidad cultural.
El artista mantiene los pies en la tierra mientras alcanza nuevas alturas en su carrera. “Podemos avanzar muchísimo sin necesidad de cambiar nuestra composición”, reflexiona Castillo, quien sigue siendo el mismo caleño apasionado por la música y la actuación.