A pocos días del cambio de gobierno, diversos sectores afinan estrategias y propuestas. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo elaboró un documento clave. Este identifica cuatro oportunidades de mejora para el sector.
La aviación funciona como motor de empleo en Colombia. Además, impulsa el turismo y la competitividad nacional. El próximo gobierno tiene oportunidades para potenciar su contribución. Así lo señala la asociación en su informe.
Esta industria genera más de 90.000 empleos directos. Su peso económico representa el 0,8 % del Producto Interno Bruto. Por ello, las recomendaciones adquieren especial relevancia estratégica.
Para el gremio resulta clave reducir la carga impositiva. Los pasajeros asumen costos tributarios considerables en cada compra. Hoy volar es más accesible que nunca. Sin embargo, los impuestos siguen siendo elevados.
La carta tributaria alcanza niveles preocupantes. Según la IATA, más del 51 % del costo internacional corresponde a impuestos. Esta cifra evidencia la magnitud del problema fiscal.
Un vuelo de ida entre Bogotá y Miami ilustra la situación. Con fecha de viaje del 8 de agosto de 2026, el precio total estimado alcanza $1.733.770. De ese valor, $844.347 corresponden a la tarifa de la aerolínea. Esto representa el 48,7 % del total.
El 51,3 % restante se distribuye en impuestos y tasas. La tasa aeroportuaria suma $291.273, equivalente al 16,8 %. Las tasas de Estados Unidos alcanzan $246.195, un 14,2 %. El impuesto de timbre representa $192.448, es decir, el 11,1 %. Finalmente, el IVA suma $159.507, correspondiente al 9,2 %.
Para vuelos nacionales la situación varía ligeramente. La ruta Bogotá-Medellín con fecha del 8 de agosto de 2026 cuesta $176.500. De este monto, $126.374 corresponden a la tarifa. Esto equivale al 71,6 % del precio total.
El 28,4 % restante representa impuestos y tasas. La tasa aeroportuaria suma $26.122, un 14,8 % del total. El IVA alcanza $24.004, correspondiente al 13,6 %. La cotización fue realizada el 24 de julio de 2026.
Disminuir la carga impositiva puede mejorar la competitividad. También puede impulsar el crecimiento de la aviación colombiana. La asociación propone adoptar un IVA diferenciado. Este sería del 5 % para tiquetes y combustible.
La segunda oportunidad implica garantizar infraestructura aeronáutica eficiente. También debe ser aeroportuaria de alta calidad. Esto significa condiciones idóneas para responder a la demanda. Tanto el transporte de pasajeros como de carga requieren atención.
La IATA resalta que hay que enfocar esfuerzos estratégicos. La aeronavegación necesita fortalecimiento de sistemas de comunicaciones. También requiere mejoras en navegación, vigilancia y meteorología. Además, es necesario completar la planta de controladores.
El Aeropuerto El Dorado requiere atención especial. La implementación de recomendaciones del estudio de capacidad es prioritaria. Este estudio fue entregado al Estado colombiano por la IATA.
Se debe implementar el monitoreo y seguimiento de slots. También hay que priorizar la aviación comercial en horas pico. Esto se justifica por su mayor contribución a la conectividad. Además, favorece la movilidad de ciudadanos y el desarrollo económico.
La infraestructura aeroportuaria necesita avances concretos. Se recomienda culminar obras críticas pendientes. También es necesario ampliar la capacidad de pistas. Las plataformas, terminales y sistemas de equipaje requieren expansión.
En lo regulatorio, la conformación de un marco especializado resulta estratégica. Este debe enfocarse en el desarrollo aeroportuario. La infraestructura aeroportuaria en Colombia ha avanzado sustancialmente. Esto ha sido gracias al esquema de contratos de concesión.
Sin embargo, la naturaleza estratégica de esta infraestructura exige cambios. Su carácter especializado demanda un régimen diferenciado. Las Asociaciones Público-Privadas de iniciativa privada necesitan adaptación. Específicamente para los aeropuertos, según detalla la asociación.
Estas medidas buscan que las inversiones respondan adecuadamente. Deben alinearse con el crecimiento real de la demanda. No pueden depender únicamente de cronogramas predeterminados. Al mismo tiempo, se debe garantizar el cumplimiento de estándares.
Los estándares de servicio deben ser medibles. También deben acordarse con las mejores prácticas internacionales. El fin es mejorar la eficiencia operativa. Igualmente, se busca mejorar la calidad de atención a pasajeros.
Las nuevas concesiones aeroportuarias deberían estructurarse diferente. Deben basarse en proyecciones sólidas del tráfico aéreo. Esto permite planificar con mayor precisión. También facilita la toma de decisiones estratégicas.
Es necesario permitir la expansión de capacidad oportunamente. Esto debe ocurrir antes de que surjan problemas de saturación. Además, deben incorporarse procesos de consulta. Aerolíneas, operadores y pasajeros deben participar.
La cuarta oportunidad se relaciona con la descarbonización. Colombia tiene capacidad para contribuir significativamente. Puede impulsar el desarrollo de esta nueva industria. Esta puede atraer inversión extranjera directa.
También puede generar empleo de calidad. Además, puede desarrollar nuevas cadenas de valor. Con las condiciones adecuadas, Colombia puede posicionarse favorablemente. Puede convertirse en líder regional en producción.
También puede destacar en la exportación de combustibles sostenibles. Así lo concluyó la asociación en su documento. Esta visión representa una oportunidad de transformación sectorial.
El sector aéreo colombiano enfrenta desafíos importantes. Sin embargo, también cuenta con oportunidades significativas. El próximo gobierno tiene herramientas para impulsar cambios. Estos pueden fortalecer la competitividad nacional.
La reducción de impuestos beneficiaría directamente a los pasajeros. También estimularía la demanda de servicios aéreos. La mejora de infraestructura garantizaría operaciones más eficientes. El marco regulatorio especializado atraería inversiones.
La apuesta por combustibles sostenibles posiciona a Colombia estratégicamente. Esto en el contexto de la transición energética global. Las cuatro oportunidades identificadas están interrelacionadas. Su implementación conjunta potenciaría los resultados.
El documento de la IATA ofrece una hoja de ruta. Esta puede guiar las políticas públicas del sector. El gobierno entrante de De la Espriella recibirá estas propuestas. Su implementación dependerá de voluntad política y recursos.
La industria aérea representa un sector estratégico. Su desarrollo impacta múltiples áreas de la economía. El empleo, el turismo y la competitividad dependen parcialmente de ella. Por tanto, las decisiones gubernamentales tendrán consecuencias amplias.
Los próximos años serán determinantes para el sector. Las decisiones que se tomen ahora definirán su trayectoria. La IATA ha presentado un diagnóstico claro. También ha propuesto soluciones concretas y viables.