En el municipio de Frontino, Antioquia, un hallazgo reciente ha capturado la atención de la comunidad y de las autoridades. Seis cuerpos no identificados fueron recuperados del Cementerio Parroquial Nuestra Señora del Carmen. Este descubrimiento podría ser crucial para esclarecer las desapariciones que han marcado la historia de la región durante décadas. La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) ha liderado esta intervención forense, que representa la primera fase de un esfuerzo más amplio para abordar el problema de las desapariciones en el departamento.
Los cuerpos, inhumados entre las décadas de 1990 y 2000, fueron encontrados en cuatro sitios de interés forense en la parte posterior del cementerio. Estaban enterrados a una profundidad promedio de 1.50 metros y presentaban signos de disposición compatibles con hechos violentos. Este hallazgo es parte del Plan Regional de Búsqueda de la Cuenca del Río Sucio y Cauca Medio, que ha identificado un universo preliminar de 28 cuerpos no identificados en el cementerio de Frontino. La UBPD planea realizar dos intervenciones adicionales en 2025 para completar la recuperación de estos cuerpos, en colaboración con la Fiscalía General de la Nación.
Durante la intervención, los equipos forenses de la UBPD recibieron ocho nuevas solicitudes de búsqueda. Además, tomaron siete muestras biológicas de familiares y realizaron entrevistas con cuatro personas que aportaron información relevante. También acompañaron a dos familias que sospechan que sus seres queridos desaparecidos podrían estar enterrados en este lugar. Este proceso ha sido meticuloso y ha involucrado el análisis de múltiples fuentes de información. Entre ellas se incluyen actas de levantamiento de cadáver de la Inspección de Policía, protocolos de necropsia y certificados de defunción emitidos por el Hospital María Antonia Toro de Elejalde. También se revisaron registros civiles de defunción de la Notaría Única y la Registraduría Nacional del Estado Civil, licencias de inhumación de la Secretaría de Gobierno del municipio y libros de defunción de la parroquia que administra el cementerio.
El apoyo de la parroquia, liderada por el presbítero Jairo Alberto Montoya Jiménez, ha sido fundamental en este proceso. Además, la colaboración de autoridades locales, la sociedad civil y firmantes del Acuerdo de Paz ha proporcionado información clave. Este esfuerzo conjunto refleja un compromiso compartido para abordar el problema de las desapariciones en la región.
El Plan Regional de Búsqueda de la Cuenca del Río Sucio y Cauca Medio abarca 18 municipios del occidente antioqueño. En esta área, se registra un total de 789 personas desaparecidas. En todo el departamento de Antioquia, el número asciende a 25.725, mientras que en el país, según la UBPD, se registran 124.734 personas desaparecidas. Estos números reflejan la magnitud del desafío que enfrentan las autoridades y las comunidades en su búsqueda de verdad y justicia.
La recuperación de estos cuerpos no identificados en Frontino es un paso importante en este proceso. Sin embargo, también subraya la necesidad de continuar con los esfuerzos para identificar a las víctimas y proporcionar respuestas a las familias que han vivido con la incertidumbre durante tanto tiempo. La UBPD y sus socios están comprometidos a seguir trabajando en esta misión, con la esperanza de que cada cuerpo recuperado acerque un poco más a la verdad y la reconciliación en la región.
Este caso en Frontino es un recordatorio de las cicatrices que el conflicto armado ha dejado en Colombia. También destaca la importancia de la memoria histórica y la necesidad de abordar las heridas del pasado para construir un futuro más justo y pacífico. La búsqueda de los desaparecidos es una tarea ardua, pero esencial para sanar a las comunidades afectadas y garantizar que las atrocidades del pasado no se repitan.