Desde el pasado domingo 24 de noviembre, los habitantes de Mesitas del Colegio, en Cundinamarca, han tomado una postura firme. Han bloqueado el acceso a las hidroeléctricas de Darío Valencia, La Huaca y el Paraíso. Esta acción es una respuesta a la falta de mantenimiento de canales y al incumplimiento en el arreglo de vías. Sin embargo, esta protesta no surgió de la nada. En meses anteriores, ya se habían registrado manifestaciones. Además, las recientes inundaciones en el casco urbano del municipio han intensificado el descontento.
El 20 de noviembre, el sistema de alcantarillado colapsó y la quebrada Santa Marta se desbordó. El agua inundó las calles del casco urbano y un tramo conocido como la canalización. Las consecuencias fueron devastadoras: daños materiales, colapso de muros y lodo arrastrado por la corriente. Las imágenes capturadas por los residentes muestran la magnitud del desastre. El agua corría a gran velocidad por la calle del hospital local. En otra calle cercana, vecinos con el agua hasta las rodillas intentaban destapar los ductos del alcantarillado.
La alcaldía reportó 81 damnificados. El alcalde Diego Andrés López señaló que las inundaciones se debieron a fallas en las tuberías de carga de Enel. Esto ha generado un profundo descontento entre los ciudadanos, tanto en el casco urbano como en las zonas rurales. Las relaciones con la empresa han sido tensas debido al incumplimiento de acuerdos con los residentes cercanos a las hidroeléctricas.
Los manifestantes exigen mantenimiento en los canales para prevenir futuras emergencias. También piden el arreglo de las vías, una demanda que llevan meses haciendo. Un vocero de las manifestaciones expresó: “Toda la comunidad está insatisfecha por todos los pactos que nos han incumplido. Nos tienen de mañana en mañana, de negociación en negociación, y no hay nada en realidad. Queremos que nos pavimenten las vías y no vamos a parar hasta que traigan maquinaria, traigan material y empiecen a hacer la obra”.
Por su parte, Enel ha respondido a las acusaciones. La empresa asegura que ha cumplido con las iniciativas pactadas con la comunidad y las autoridades locales desde 2021. También menciona que se han respetado los acuerdos de la reunión de septiembre de 2024. Enel ha creado un fondo de $3.000 millones para mejorar las vías terciarias. Además, afirman haber brindado apoyo a las familias afectadas por problemas en el suministro de energía. Según Enel, los canales de transporte de agua están en óptimas condiciones, a pesar de las denuncias del alcalde López. “Tanto la infraestructura, como las tuberías de carga de la Compañía, que solo transportan aguas del Río Bogotá para la generación de energía, están estables y se encuentran en condiciones normales de operación”, declararon.
Enel también advirtió sobre las posibles consecuencias de los bloqueos. Estos podrían afectar el suministro de energía. Este lunes, la empresa tendrá que declarar indisponibles dos unidades de generación, que aportan 200 Megavatios (MW) de los 600 MW de su capacidad instalada al Sistema Interconectado Nacional.
Antonio Crisol, gerente de Generación Enel Colombia y Centroamérica, expresó su postura sobre la situación. “Respetamos cualquier protesta social, pero también pedimos que se respete la libre circulación de nuestros trabajadores y de los trabajadores de nuestras empresas subcontratistas”, afirmó.
La situación en Mesitas del Colegio es un reflejo de la complejidad de las relaciones entre comunidades locales y grandes empresas. Las demandas de los habitantes son claras y urgentes. Sin embargo, la respuesta de Enel muestra una perspectiva diferente. La empresa insiste en que ha cumplido con sus compromisos. Este conflicto pone de manifiesto la necesidad de un diálogo más efectivo y transparente entre las partes involucradas. La comunidad busca soluciones concretas y rápidas. Mientras tanto, Enel defiende su posición y sus acciones. La resolución de este conflicto requerirá un esfuerzo conjunto y un compromiso genuino de todas las partes.