El sismo de magnitud 7,4 en Colombia ha dejado cifras desgarradoras. Según el más reciente reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), 281 personas han fallecido. Además, 329 se encuentran desaparecidas. Por otro lado, 3.971 han resultado heridas tras el devastador evento sísmico.
El número de familias afectadas en alguna medida se estima en casi 45.000. Esta situación ha movilizado millones de ayudas tanto en el escenario nacional como en el internacional. Sin embargo, firmas de seguridad informática advierten que delincuentes están aprovechando esta situación para estafar. Específicamente, lo hacen mediante falsas campañas de donación que buscan engañar a personas solidarias.
Según lo explicado por Kaspersky, algunos de estos criminales incluso se están haciendo pasar por víctimas. Utilizan herramientas como enlaces de pago, códigos QR, números de cuentas bancarias y llaves de Bre-B. De esta manera, buscan captar recursos de personas bien intencionadas que desean ayudar.
“El riesgo está en que estas solicitudes pueden parecer completamente legítimas. Una publicación puede utilizar fotografías reales de la emergencia, incluir el nombre o logo de una organización reconocida y pedir aportes a través de medios de pago que los colombianos utilizan todos los días. Además, estos mensajes suelen circular rápidamente por WhatsApp y redes sociales y, al ser reenviados por familiares, amigos o conocidos, pueden generar una sensación de confianza que lleva a donar sin comprobar primero el destino de los recursos”, advierte la firma.
Ante este escenario, la principal recomendación es tomarse unos minutos para verificar la información. Esto debe hacerse antes de enviar dinero o compartir las supuestas campañas de donación. El proceso es tan fácil como verificar la dirección URL del enlace. También es fundamental corroborar quién es el destinatario de una transferencia.
Es usual que este tipo de campañas se apoyen de cadenas de difusión. Estas se distribuyen mediante aplicaciones de mensajería instantánea, como WhatsApp. Asimismo, circulan por mensajes de texto y correos electrónicos que parecen genuinos a primera vista.
Suelen acompañarse de enlaces y mensajes de “done aquí”. Con estos, se busca que las víctimas entren en páginas fraudulentas o a sus links de pago. La recomendación que hacen los profesionales en seguridad informática es clara y directa. Si ha decidido donar a determinada fundación u organización, busque por su propia cuenta la información.
Específicamente, debe buscar la página web o los perfiles oficiales de esa entidad. Esto cobra una especial relevancia si se tiene en cuenta un dato preocupante. En Colombia, el 40 % de las personas no sabe reconocer una página web falsa. Por lo tanto, la vulnerabilidad ante estas estafas es considerablemente alta.
Kaspersky recomienda que antes de enviar dinero a una cuenta o llave de Bre-B, se debe revisar cuidadosamente. Es fundamental verificar quién recibirá el dinero de manera específica y confirmada.
“Que un mensaje diga que determinado número de celular, correo, cuenta bancaria o Llave de Bre-B pertenece a una fundación o campaña de ayuda no significa necesariamente que sea cierto. Antes de autorizar la transferencia, revise el nombre del destinatario que aparece en su aplicación bancaria y compruebe que coincida con la persona u organización que oficialmente está recibiendo las donaciones. Si el nombre es diferente, no aparece claramente o genera alguna duda, no envíe el dinero hasta verificarlo”, detalla la compañía de seguridad informática.
Como es usual, muchas de estas organizaciones criminales acuden a la manipulación de las víctimas. Lo hacen para concretar sus estafas de manera efectiva y rápida. Muchas, por ejemplo, emplean la urgencia como táctica principal de presión psicológica.
Usan mensajes que presionan a la potencial víctima a hacer una transferencia cuanto antes. De esta forma, evitan que la persona tenga tiempo de verificar la información. “Antes de actuar, revise quién publicó la solicitud, cuándo fue creada, qué organización está detrás. También verifique si los datos para donar aparecen en sus canales oficiales. Una campaña legítima no debería depender de que usted transfiera sin tener tiempo para comprobar”, explica Kaspersky.
También se recomienda tener cuidado con los códigos QR y los enlaces acortados. Estos mecanismos pueden ocultar el destino al que están llevando al usuario. Antes de ingresar datos personales, información bancaria o realizar un pago, se recomienda precaución extrema.
Se debe revisar la dirección de la página que se abrió. Posteriormente, hay que comprobar que corresponda al sitio oficial de la organización. Esta verificación puede tomar solo unos segundos pero puede evitar pérdidas significativas.
“En situaciones de emergencia, una campaña puede alcanzar rápidamente a miles de personas gracias a quienes la comparten con la intención de ayudar. Sin embargo, reenviar una cuenta bancaria, una Llave de Bre-B o un enlace sin verificar también puede ampliar el alcance de una estafa. Si recibe una solicitud, compruebe primero su origen y, siempre que sea posible, comparta directamente la publicación o el sitio oficial de la organización, en lugar de capturas de pantalla o cadenas cuyo origen ya no puede identificarse”, advierte la compañía de seguridad informática.
La solidaridad de los colombianos ante esta tragedia ha sido notable y conmovedora. Miles de personas han expresado su deseo de ayudar a las víctimas del terremoto. No obstante, esta generosidad no debe nublar el juicio crítico necesario para protegerse.
Los expertos insisten en que donar con calma es fundamental para evitar caer en trampas. Tomarse unos minutos adicionales para verificar la autenticidad de una campaña no reduce el impacto. Por el contrario, garantiza que los recursos lleguen efectivamente a quienes los necesitan.
Las organizaciones legítimas de ayuda humanitaria siempre proporcionan información clara y verificable. Publican sus datos oficiales en sitios web seguros y redes sociales verificadas. Además, no presionan a los donantes para que actúen de manera inmediata sin reflexión.
La verificación de la información debe convertirse en un hábito automático antes de cualquier donación. Consultar directamente con la organización a través de sus canales oficiales es siempre recomendable. Llamar a sus números de contacto publicados oficialmente también es una medida prudente.
En tiempos de crisis, la desinformación y las estafas tienden a multiplicarse exponencialmente. Los delincuentes aprovechan la confusión, el dolor y la urgencia de las situaciones. Por ello, mantener la cabeza fría y aplicar protocolos de verificación es esencial.
Las autoridades también han hecho llamados a la ciudadanía para reportar campañas sospechosas. Denunciar estos intentos de fraude ayuda a proteger a otras personas potencialmente vulnerables. Cada reporte contribuye a desmantelar redes de estafadores que se aprovechan de tragedias.
La educación digital se vuelve cada vez más importante en este contexto particular. Conocer las señales de advertencia de una estafa puede marcar la diferencia significativa. Aprender a identificar páginas web falsas, enlaces maliciosos y solicitudes fraudulentas es una habilidad vital.
Las familias deben conversar sobre estos riesgos y compartir información de prevención entre sí. Los adultos mayores, en particular, pueden ser más vulnerables a este tipo de engaños. Por tanto, requieren apoyo adicional para navegar de manera segura el entorno digital.
La tecnología ofrece herramientas maravillosas para canalizar la solidaridad de manera rápida y efectiva. Sin embargo, también abre puertas a quienes buscan aprovecharse de la bondad ajena. El equilibrio entre generosidad y precaución es posible y necesario en estos momentos.
Las plataformas de redes sociales también tienen una responsabilidad en este escenario complejo. Deben implementar mecanismos más robustos para detectar y eliminar campañas fraudulentas rápidamente. La verificación de cuentas que solicitan donaciones debería ser un estándar obligatorio.
Mientras tanto, cada ciudadano debe convertirse en su propio guardián de seguridad digital. No compartir información sin verificar es un acto de responsabilidad social importante. Protegerse a sí mismo también significa proteger a toda la comunidad de estafadores.
La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto será un proceso largo. Requerirá recursos sostenidos, coordinación efectiva y transparencia absoluta en el manejo de fondos. Las donaciones legítimas y bien canalizadas serán fundamentales para este esfuerzo de recuperación.
Por ello, garantizar que cada peso donado llegue a su destino correcto es crucial. No se trata solo de proteger el dinero personal de cada donante. Se trata de asegurar que la ayuda real llegue a quienes realmente la necesitan.