La empresa hondureña ADS, responsable de la infraestructura tecnológica para el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares, reportó el lunes dos intentos de hackeo. Además, experimentó un inusual incremento de solicitudes en su plataforma relacionada a las elecciones de 2025. Según el comunicado difundido por ADS y recogido por El Heraldo, el primer incidente se registró la noche del 30 de noviembre.
Específicamente, ocurrió a las 22:30 horas. En ese momento, se habilitó el tráfico hacia el portal oficial del sistema. Posteriormente, se detectó un flujo de tráfico considerado atípico. La compañía explicó que el volumen de solicitudes superó ampliamente los parámetros previstos en las pruebas de carga. Consecuentemente, esto afectó de inmediato la disponibilidad del sistema.
Durante el monitoreo de seguridad, que incluyó el uso del sistema WAF para la protección de la plataforma, se identificó un flujo irregular de solicitudes. Dicho comportamiento generó condiciones similares a un ataque de denegación de servicio. Este tipo de ataque se conoce técnicamente como DoS. Tal comportamiento saturó los recursos tecnológicos disponibles. Además, comprometió gravemente la estabilidad del servicio.
ADS detalló que esta sobrecarga también afectó la integración con el entorno de AWS. Allí se aloja la plataforma DINAES. Esto provocó fallos en servicios cruciales. Asimismo, causó una pérdida temporal de estabilidad en los canales de distribución de información. Uno de los componentes más golpeados fue el clúster de Kafka.
Este componente es responsable del procesamiento y consumo de paquetes de datos. Sus interrupciones impidieron que el sistema operara en tiempo real. Por lo tanto, causaron una acumulación significativa de datos por procesar. El comunicado añadió que “el incidente ocasionó un encolamiento acumulado de paquetes que no pudieron ser procesados dentro de la ventana prevista hasta las 6:00 a. m.”
Posteriormente, una vez restablecida la comunicación y la estabilidad del servicio, el sistema procedió a procesar los datos pendientes. Esto explica que algunos paquetes fueran gestionados después de la hora originalmente programada. Según la información de ADS recogida por El Heraldo, el equipo técnico logró restablecer completamente la normalidad en la infraestructura. Esto ocurrió a las 5:40 de la mañana del 1 de diciembre.
Desde entonces, la plataforma se ha mantenido operativa. Sin embargo, previo a la contingencia programada para las 13:00, la empresa volvió a observar un incremento marcado en las solicitudes. En consecuencia, esto causó una nueva indisponibilidad parcial en algunos componentes del sistema. ADS aseguró a través del comunicado que mantiene sus esfuerzos para reforzar los sistemas de seguridad.
Igualmente, busca mejorar la capacidad de respuesta ante flujos atípicos. Asimismo, pretende garantizar la estabilidad operativa de la plataforma DINAES durante todo el proceso electoral hondureño. Mientras tanto, la situación actual del escrutinio de la elección presidencial en Honduras sigue generando incertidumbre entre los votantes. El Consejo Nacional Electoral no ha divulgado un resultado definitivo dos días después de los comicios.
Hasta el último corte, realizado el lunes al mediodía, solo se había contabilizado el 57,03% de las actas. Por lo tanto, esto mantiene la contienda sumamente reñida entre Nasry Asfura y Salvador Nasralla. Ambos candidatos pertenecen al Partido Liberal. Ambos registraban prácticamente un empate técnico. Mientras tanto, la candidata de Libertad y Refundación, Rixi Moncada, se ubicaba en tercer lugar con el 19,16% de los votos.
Tanto Nasralla como Asfura han declarado públicamente poseer actas que respalden su victoria. Además, han exigido al CNE que acelere la publicación de los resultados oficiales. La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, informó sobre el cierre temporal del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares. También recordó que el ente tiene hasta 30 días para contabilizar y subsanar inconsistencias.
Después de ese plazo, se anunciarán los resultados finales. El 47% de las actas que resta contabilizar corresponde a documentos que no han podido ser transmitidos o escaneados. Por consiguiente, serán procesados en el Centro Logístico Electoral bajo un escrutinio especial. Paralelamente, líderes políticos y la Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos han solicitado transparencia.
También han pedido mejoras en la divulgación de resultados para preservar la confianza en el proceso democrático. Los incidentes tecnológicos reportados por ADS añaden una capa adicional de complejidad al ya tenso ambiente electoral en Honduras. La empresa tecnológica detectó flujos anómalos en su plataforma. Estos ocasionaron interrupciones en servicios clave. Además, afectaron la estabilidad del sistema de resultados preliminares.
El primer ataque de denegación de servicio ocurrió justo cuando se habilitó el acceso público al portal electoral. Esto sugiere una coordinación deliberada para interrumpir el proceso de transmisión de resultados. El volumen de solicitudes que recibió la plataforma excedió significativamente las capacidades previstas. Incluso superó los niveles registrados durante las pruebas de carga más exigentes realizadas previamente.
El sistema WAF, diseñado específicamente para proteger aplicaciones web contra diversos tipos de ataques cibernéticos, identificó patrones irregulares en el tráfico. Estos patrones son característicos de intentos coordinados para saturar los recursos del servidor. La saturación de recursos provocó que servicios fundamentales dejaran de responder adecuadamente. Esto creó un efecto dominó en toda la infraestructura tecnológica electoral.
La integración con AWS, el servicio de computación en la nube de Amazon, también experimentó problemas derivados de la sobrecarga inicial. La plataforma DINAES, alojada en este entorno, vio comprometida su capacidad de distribuir información de manera eficiente. Los canales de distribución de información sufrieron inestabilidad temporal. Esto impidió que los datos electorales fluyeran correctamente hacia los puntos de consulta pública.
El clúster de Kafka, tecnología especializada en el procesamiento de grandes volúmenes de datos en tiempo real, resultó especialmente vulnerable. Las interrupciones en este componente crítico impidieron el procesamiento inmediato de los paquetes de información electoral. Consecuentemente, se generó un encolamiento masivo de datos pendientes de procesar. Esta acumulación de información retrasó significativamente la actualización de los resultados preliminares.
El comunicado oficial de ADS explica que los paquetes de datos no pudieron procesarse dentro de la ventana temporal establecida. Esta ventana finalizaba a las 6:00 de la mañana del 1 de diciembre. Una vez que el equipo técnico logró estabilizar la infraestructura, el sistema comenzó a procesar el backlog acumulado. Por esta razón, algunos resultados aparecieron en el sistema después del horario originalmente planificado.
El restablecimiento completo de la normalidad operativa se alcanzó a las 5:40 de la mañana. Desde ese momento, la plataforma funcionó sin interrupciones mayores durante varias horas. No obstante, antes de la contingencia programada para las 13:00 horas, se registró un segundo incremento anómalo en las solicitudes. Este segundo incidente provocó nuevamente indisponibilidad parcial en algunos componentes del sistema.
La recurrencia de estos ataques sugiere un esfuerzo sostenido por desestabilizar el proceso de transmisión de resultados electorales. ADS ha reforzado sus protocolos de seguridad para detectar y mitigar futuros intentos de intrusión. La empresa mantiene equipos técnicos trabajando continuamente para mejorar la capacidad de respuesta del sistema. También implementa medidas adicionales para garantizar la estabilidad operativa durante el resto del proceso electoral.
Mientras la infraestructura tecnológica enfrenta estos desafíos, el proceso de conteo de votos avanza lentamente. El Consejo Nacional Electoral ha procesado apenas el 57,03% de las actas dos días después de los comicios. Esta lentitud alimenta la incertidumbre y la tensión política en el país. Los dos principales candidatos, Nasry Asfura y Salvador Nasralla, mantienen una diferencia mínima en los votos contabilizados hasta ahora.
Ambos candidatos afirman tener evidencia documental que respalda su victoria. Cada uno ha presentado públicamente actas que, según sus cálculos, los colocarían como ganadores. También han presionado públicamente al CNE para que acelere la publicación de resultados oficiales. Esta presión añade tensión a un proceso ya complicado por los problemas técnicos.
Rixi Moncada, candidata del partido Libertad y Refundación, se encuentra en tercer lugar con casi una quinta parte de los votos. Su posición elimina prácticamente sus posibilidades de victoria. Sin embargo, su desempeño electoral podría resultar relevante en futuras negociaciones políticas. La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, ha intentado calmar los ánimos recordando los plazos legales establecidos.
El organismo electoral dispone de hasta 30 días para completar el conteo y resolver cualquier inconsistencia detectada. Este plazo permite un escrutinio cuidadoso de las actas con problemas. El 47% de las actas restantes presenta algún tipo de irregularidad que impide su transmisión o escaneo normal. Estos documentos serán trasladados al Centro Logístico Electoral para su procesamiento bajo condiciones especiales.
El escrutinio especial implica verificación manual y procedimientos adicionales de validación. Este proceso naturalmente requiere más tiempo que el conteo automatizado. La Misión de Observación Electoral de la OEA ha manifestado su preocupación por la transparencia del proceso. Los observadores internacionales han solicitado mayor claridad en la divulgación de información.
También han pedido que se implementen mejoras en los mecanismos de comunicación con la ciudadanía. La confianza en las instituciones democráticas depende en gran medida de la transparencia del proceso electoral. Los líderes políticos de diversos partidos se han sumado a estas solicitudes. Demandan que el CNE proporcione información más detallada y frecuente sobre el avance del conteo.
La combinación de problemas técnicos y lentitud en el conteo genera un ambiente propicio para la especulación. Las redes sociales se han llenado de teorías sobre posibles irregularidades. Algunos sectores cuestionan la legitimidad del proceso ante la falta de resultados definitivos. Otros defienden la necesidad de priorizar la precisión sobre la velocidad en el conteo.
Los intentos de hackeo reportados por ADS añaden una dimensión de seguridad nacional al proceso electoral. Los ataques cibernéticos contra infraestructura electoral representan una amenaza seria para la democracia. La capacidad de actores externos o internos para interrumpir la transmisión de resultados genera preocupación legítima. Las autoridades no han identificado públicamente a los responsables de los ataques.
Tampoco se ha determinado si los intentos de hackeo provienen de actores nacionales o extranjeros. La investigación de estos incidentes requerirá análisis forense digital especializado. Determinar la autoría de ataques cibernéticos sofisticados presenta desafíos técnicos significativos. Sin embargo, identificar a los responsables resulta crucial para la seguridad futura del sistema electoral.
La experiencia hondureña resalta la vulnerabilidad de los sistemas electorales digitales ante amenazas cibernéticas. Muchos países han experimentado situaciones similares en años recientes. La digitalización de procesos electorales ofrece ventajas en términos de eficiencia y rapidez. No obstante, también introduce nuevos vectores de ataque que deben ser protegidos adecuadamente.
La inversión en ciberseguridad electoral debe considerarse prioritaria para cualquier democracia moderna. Los sistemas de transmisión de resultados requieren múltiples capas de protección. También necesitan capacidad de recuperación rápida ante incidentes. ADS ha demostrado capacidad técnica para restablecer servicios después de los ataques. Sin embargo, la prevención de futuros incidentes debe ser el objetivo principal.
El fortalecimiento de la infraestructura tecnológica electoral trasciende consideraciones meramente técnicas. Representa un componente fundamental de la seguridad democrática del país. La confianza ciudadana en los resultados electorales depende de la integridad de los sistemas de conteo y transmisión. Cualquier duda sobre la seguridad de estos sistemas erosiona la legitimidad del proceso democrático.