La Cancillería sacó la biblioteca Marco Fidel Suárez del Palacio de San Carlos, en Bogotá. Personal de servicios generales empacó los libros en cajas el jueves 29 de octubre, según El Tiempo. Infobae informó que el retiro terminó en la madrugada del viernes 30.
El motivo, según El Tiempo y Pulzo, es devolver la antigua capilla del palacio a la celebración de misas. La Cancillería no ha confirmado ese motivo. El Centavo no encontró un comunicado ni una declaración suya sobre el retiro.
El destino de los libros no está definido. Según El Tiempo e Infobae, que citan fuentes internas, se evalúa el edificio contiguo. Hoy lo ocupa la Academia Diplomática y quedaría libre cuando esta se mude.
Según El Tiempo, la ARL habría determinado que ese edificio no reúne las condiciones para funcionar como aulas u oficinas, por humedad y falta de iluminación. Además, según los dos medios, la nueva sede de la Academia no tendría espacio para la colección. Nada de esto está confirmado oficialmente.
Fuentes internas de la Cancillería citadas por El Tiempo, y retomadas por Infobae y Pulzo, dijeron que la orden de retirar la biblioteca la dio la secretaria general, Gina Paola González Grau. No hay confirmación oficial.
La biblioteca la administra la Academia Diplomática. Estaba cerrada de forma parcial desde el 21 de septiembre. Así lo anunció la Cancillería el 18 de septiembre. El aviso hablaba de «labores técnicas de inventario, valoración y organización».
Según Al Punto, el aviso mantenía la consulta con cita previa. Además, suspendía el préstamo de las instalaciones para eventos. La Cancillería presentó así el cierre como parcial y temporal.
En redes sociales circularon imágenes de cajas manipuladas bajo la lluvia y cargadas en la bodega de un camión, según El Tiempo e Infobae. La exembajadora Arlene Tickner reaccionó en X: «¿Cierre temporal o clausura definitiva de la biblioteca de Cancillería? No se observa en el trasteo de cajas de cartón bajo la lluvia manejo técnico alguno del archivo histórico de nuestra política exterior». Así lo recogieron El Tiempo e Infobae.
La polémica venía de antes. Desde el 19 de octubre, Diario Red decía que un decreto de clausura «estaría listo». Sin embargo, Al Punto y Colombia Prensa señalaron el 21 de octubre que no estaba confirmado ese decreto.
Sobre el tamaño de la colección hay dos cifras. El Tiempo, Infobae y Pulzo hablan de más de 21.000 libros inventariados. En cambio, Colombia Prensa, Al Punto y Diario Red mencionan cerca de 30.000 ejemplares. Estos tres medios agregan que unos 2.000 estarían catalogados como bienes históricos.
La colección incluye libros de derecho, filosofía, historia y política internacional. También tiene tratados limítrofes, memorias de la Cancillería y documentos de conferencias panamericanas.
La capilla ya había sido tema de debate. Según El Tiempo e Infobae, durante el gobierno de Iván Duque se discutió su uso religioso. La biblioteca se quedó y se compraron anaqueles móviles para despejar la nave.
Por ahora, no hay una versión oficial sobre a dónde irán los libros. El Centavo actualizará la nota si la Cancillería se pronuncia.
Fuentes: El Tiempo, Infobae, Pulzo, Al Punto, Colombia Prensa y Diario Red.