La violencia empañó el encuentro de octavos de final de Copa Libertadores entre Atlético Nacional y São Paulo en el estadio Atanasio Girardot de Medellín. Los hechos ocurrieron al finalizar el partido que terminó igualado sin goles.
Lo que comenzó con provocaciones verbales durante el encuentro, escaló rápidamente a enfrentamientos físicos entre las hinchadas. Los aficionados rebasaron una cuerda de seguridad que separaba las barras uniformadas en las tribunas.
Según testigos presenciales, un seguidor del equipo brasileño inició la confrontación que derivó en una batalla campal. Decenas de personas se involucraron en el intercambio de golpes, obligando a la intervención del Escuadrón Móvil Antidisturbios.
Las fuerzas del orden público detuvieron a varios hinchas de ambos equipos. Entre los aprehendidos se encontraban personas que vestían la camiseta del São Paulo, según evidencian las imágenes captadas por fotógrafos y cámaras de televisión presentes.
En el aspecto deportivo, el encuentro estuvo marcado por las ocasiones perdidas del equipo local. Nacional dominó el juego con 19 remates, aunque paradójicamente solo uno fue directo al arco rival.
Edwin Cardona protagonizó una noche para el olvido al fallar dos penales. El primero lo envió desviado en el primer tiempo, mientras que en el segundo el arquero Rafael Pires logró detener su disparo.
El atacante Marlos Moreno destacó como la figura más brillante del conjunto verdolaga. Sus desbordes generaron peligro constante, incluyendo una espectacular jugada que terminó en el poste. También asistió a Marino Hinestroza en otra acción que impactó en el travesaño.
Por su parte, São Paulo mostró un planteamiento conservador enfocado en mantener su arco en cero. El equipo brasileño no logró inquietar al portero David Ospina, sin registrar remates entre los tres palos.
Hasta el momento, ninguno de los clubes se ha pronunciado oficialmente sobre los incidentes violentos. La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) podría imponer sanciones a ambas instituciones por los disturbios.
La definición de la serie se trasladará al estadio Morumbí de São Paulo el próximo 19 de agosto. El empate sin goles deja la eliminatoria completamente abierta, aunque con ventaja para el equipo brasileño que definirá la clasificación en condición de local.
Los hechos violentos ocurridos en Medellín se suman a una preocupante lista de incidentes entre hinchadas en el fútbol sudamericano. Esta situación genera un nuevo debate sobre la seguridad en los estadios y las medidas necesarias para evitar enfrentamientos entre aficionados.