Durante 2026, el Banco de la República ha incrementado las tasas de interés en tres ocasiones. Actualmente, estas se ubican en 12 %. Sin embargo, pocas veces se explica qué implican estas decisiones para la vida diaria de los colombianos.
Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research Colombia, detalló esta semana en Echemos Cuentas el trasfondo de estas medidas. Además, explicó cómo afectan los créditos y el ahorro de las personas. También identificó las oportunidades concretas que este escenario abre para las finanzas personales.
**El significado de la tasa de interés**
En términos sencillos, la tasa de interés representa el costo de tener dinero. Por tanto, cuando el Banco de la República decide subirla, envía una señal a toda la economía. Esta señal indica que el dinero será más caro para bancos, empresas y personas.
Los bancos reciben esa señal y la trasladan hacia los créditos que otorgan. Asimismo, ajustan las tasas que cobran a sus clientes. Según Reyes, los bancos “reparten el dolor” entre los diferentes actores económicos.
**El impacto en los créditos existentes**
El efecto de las alzas depende del tipo de crédito que tenga cada persona. La mayoría de los hogares colombianos poseen créditos a tasa fija. Es decir, la tasa se pactó al momento de firmar el contrato. Por consiguiente, esta no cambia aunque el Banco de la República suba o baje sus tasas.
Para estas personas, el impacto directo es mínimo. No obstante, la situación es diferente para quienes tienen créditos hipotecarios en UVR. Estos productos están atados a la inflación. En consecuencia, sí pueden sentir los efectos de las decisiones del emisor.
También se ven afectados quienes busquen refinanciar sus créditos actuales. Del mismo modo, quienes quieran ampliar sus deudas enfrentarán condiciones más costosas. Las nuevas operaciones se pactarán con las tasas actuales del mercado.
**Solicitar créditos nuevos en este contexto**
La recomendación de Reyes es clara: no es momento de pedir créditos nuevos. En ciclos de tasas al alza, lo mejor es abstenerse de contraer deudas. Solo deben considerarse aquellas que sean estrictamente necesarias.
Las condiciones actuales no son favorables para los deudores. Además, el ciclo alcista todavía no ha terminado. Si la necesidad es urgente, como pagar un semestre universitario, habrá que hacerlo. Sin embargo, debe asumirse con plena conciencia del costo que implica.
**La duración del ciclo de tasas altas**
Reyes estima que las tasas permanecen altas entre seis meses y un año. Esto ocurre después de alcanzar el techo del ciclo. Posteriormente, comienzan a bajar de forma gradual.
En condiciones normales, el ciclo completo puede tomar un par de años. Solo en situaciones excepcionales el Banco de la República ha bajado tasas rápidamente. Esto sucedió durante la pandemia o en crisis financieras globales. En esos casos, los recortes fueron agresivos y acelerados.
**Las ventajas para los ahorradores**
Las tasas altas también generan oportunidades para quienes tienen ahorros. Reyes identifica varias opciones según el perfil de cada persona. Cada alternativa presenta diferentes niveles de riesgo y rentabilidad.
Los Certificados de Depósito a Término (CDT) son la opción más conservadora. Actualmente ofrecen tasas atractivas entre 11% y 13%. Además, garantizan un retorno al plazo elegido. Por lo tanto, son ideales para quienes no quieren asumir riesgos.
Los bonos y títulos de deuda privada pueden ofrecer mayor rendimiento. Sin embargo, implican más exposición a las fluctuaciones del mercado. Es decir, el inversionista debe estar dispuesto a asumir cierta volatilidad.
Los fondos de inversión colectiva permiten acceder a estas inversiones de forma sencilla. Adicionalmente, ofrecen la ventaja del interés compuesto. Los rendimientos se reinvierten automáticamente. Así, generan retornos sobre los retornos ya obtenidos.
La deuda pública, como los TES, fluctúa más que otras opciones. No obstante, en escenarios de tasas altas puede ofrecer rentabilidades interesantes. Esto aplica para quienes están dispuestos a tolerar esa volatilidad.
**El contexto de las decisiones del Banco**
El Banco de la República ha tomado estas decisiones en medio de presiones inflacionarias. El Gobierno ha expresado públicamente su desacuerdo con estos incrementos. Sin embargo, el emisor mantiene su autonomía en la política monetaria.
Cuando sube las tasas, el Banco busca enfriar la economía. De esta manera, intenta controlar el aumento generalizado de precios. Aunque esto encarece el crédito, también ayuda a proteger el poder adquisitivo.
Las señales del mercado sugieren que el ciclo alcista podría estar cerca del techo. Aun así, los expertos recomiendan prudencia. Las condiciones internacionales y la inflación local seguirán determinando las próximas decisiones.
**Estrategias según el perfil financiero**
Para quienes tienen deudas a tasa variable, conviene evaluar opciones de refinanciación. Aunque las tasas actuales son altas, fijar una tasa podría proteger contra futuros incrementos. Esta decisión debe analizarse caso por caso con un asesor financiero.
Los ahorradores conservadores encontrarán en los CDT una opción atractiva. La rentabilidad actual supera ampliamente la de años anteriores. Además, la protección del capital está garantizada hasta ciertos montos.
Quienes buscan mayor rentabilidad pueden explorar fondos de inversión. Estos permiten diversificar entre diferentes instrumentos. Asimismo, facilitan el acceso a mercados que individualmente serían más complejos.
Los inversionistas con mayor tolerancia al riesgo pueden considerar la deuda pública. Los TES ofrecen oportunidades cuando las tasas están altas. Sin embargo, requieren conocimiento del mercado y capacidad de soportar fluctuaciones.
**El acceso a estas oportunidades**
El programa Echemos Cuentas aborda semanalmente temas de finanzas personales. Las transmisiones en vivo incluyen expertos que explican estos conceptos. Los contenidos están disponibles en YouTube y Spotify.
Las decisiones sobre tasas de interés afectan a toda la población. No obstante, el impacto varía según la situación financiera de cada persona. Comprender estos mecanismos permite tomar mejores decisiones económicas.
El conocimiento financiero resulta fundamental en contextos de tasas cambiantes. Por ello, espacios de educación económica cobran mayor relevancia. Entender el funcionamiento del sistema permite aprovechar oportunidades y minimizar riesgos.