La Asociación Colombiana de Ciudades Intermedias respaldó la estrategia de seguridad anunciada para el Catatumbo. Este apoyo surgió tras el ataque con drones explosivos en Ocaña. El atentado dejó tres militares muertos y cuatro heridos. Además, una aeronave resultó impactada durante la acción armada.
La organización rechazó enfáticamente el atentado contra el cantón militar El Trapiche. Asimismo, señaló que la respuesta institucional debe recuperar el orden público. También debe proteger a los territorios afectados por la violencia. Igualmente, debe garantizar la tranquilidad de las familias expuestas a grupos armados.
“Desde Asointermedias expresamos nuestro categórico rechazo e indignación tras el ataque con un enjambre de drones cargados con explosivos”, manifestó la asociación. Por otra parte, expresó su solidaridad con el alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares. Del mismo modo, acompañó a la comunidad del municipio en estos momentos difíciles.
El respaldo estuvo dirigido al presidente Abelardo De La Espriella. También se extendió al Gobierno Nacional frente a las acciones operativas adoptadas. Adicionalmente, Asointermedias acompañó a los integrantes del Ejército afectados por el atentado. De igual manera, respaldó a la Fuerza Aeroespacial en su labor institucional.
La acción armada ocurrió hacia las 7:20 de la noche del viernes 4 de septiembre. El objetivo fue el Batallón de Infantería No. 15 General Francisco de Paula Santander. Esta unidad se ubica en el cantón militar El Trapiche. Las instalaciones están situadas en el municipio de Ocaña.
Aeronaves no tripuladas acondicionadas con explosivos impactaron dentro de la unidad militar. Una aeronave de la Fuerza Aeroespacial Colombiana fue alcanzada por esquirlas. Así lo confirmó el balance entregado por el presidente De La Espriella. El mandatario dio a conocer los hechos poco después del ataque.
Tras las explosiones, un pelotón salió de las instalaciones militares. Su misión era asegurar el perímetro de la base atacada. También debían verificar si existían nuevas amenazas en los alrededores. Durante el desplazamiento, los uniformados entraron en combate con presuntos integrantes del ELN. Así lo informó la Segunda División del Ejército Nacional.
En el enfrentamiento murieron inicialmente el capitán Marco David Pirajón Montezuma. También perdió la vida el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo. Otros cinco militares fueron trasladados a centros asistenciales de forma inmediata. Allí recibieron atención especializada debido a las heridas sufridas durante el ataque.
En la mañana del sábado, el Ejército confirmó una tercera muerte. Se trataba del soldado profesional Jhon Carlos Marrugo Manjarrez. Con este fallecimiento, el balance ascendió a tres uniformados muertos. Además, cuatro heridos permanecían bajo atención médica especializada en diferentes centros hospitalarios.
“A su familia y seres queridos extendemos nuestra solidaridad y nuestro más sentido pésame en este difícil momento”, expresó la Segunda División. La institución añadió que dispuso un equipo humano especializado. Este equipo ofrece acompañamiento integral a los familiares del militar fallecido. El apoyo incluye atención psicológica y asistencia en trámites necesarios.
El secretario de Gobierno de Ocaña señaló un dato preocupante. Durante el hostigamiento habrían sido utilizados más de 16 drones. Las autoridades continúan verificando el número exacto de dispositivos empleados. También evalúan los daños ocasionados dentro de las instalaciones militares atacadas.
Las detonaciones fueron escuchadas desde diferentes sectores del municipio. Las ráfagas de fusil también resonaron en varios barrios de Ocaña. Habitantes del municipio permanecieron dentro de sus viviendas para reducir su exposición. Mientras tanto, avanzaban los enfrentamientos en los alrededores de la instalación militar.
Estudiantes de la Universidad Francisco de Paula Santander vivieron momentos de pánico. Esta institución educativa se ubica cerca de la guarnición militar atacada. Los jóvenes tuvieron que refugiarse debajo de los pupitres durante el ataque. Las actividades académicas fueron suspendidas mientras se evaluaban las condiciones de seguridad.
La Alcaldía decretó un toque de queda después del atentado. Esta medida preventiva buscaba proteger a la población civil del municipio. El Ejército mantuvo unidades desplegadas alrededor del cantón militar durante toda la noche. El propósito era controlar el perímetro y continuar la búsqueda de los atacantes.
Asointermedias trasladó su “solidaridad y respaldo institucional” al alcalde Emiro Cañizares. También lo hizo con los habitantes de Ocaña afectados por la violencia. La organización destacó la necesidad de garantizar condiciones de seguridad adecuadas. Estas son fundamentales en ciudades intermedias que cumplen funciones económicas relevantes. Igualmente, desempeñan papeles sociales importantes para sus regiones circundantes.
El ataque ocurrió un día después de una captura importante. Se trata de Dairo Ferizzola Rojas, conocido como alias ‘Firu’ o ‘Firulais’. El Gobierno lo señala como presunto francotirador del Frente Camilo Torres Restrepo del ELN. Sin embargo, una posible relación todavía no ha sido establecida judicialmente.
Según la Presidencia, el capturado es investigado por varios delitos graves. Entre ellos está su presunta participación en el asesinato de tres policías. También por haber intervenido en la planeación de una acción contra el jefe de Estado. No obstante, su responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades judiciales competentes.
El presidente De La Espriella atribuyó el ataque al Frente Camilo Torres Restrepo del ELN. Sin embargo, el comunicado militar fue más cauteloso en sus afirmaciones. Señaló que el enfrentamiento posterior se produjo con presuntos miembros de esa organización. Mientras tanto, continúan las operaciones para establecer responsabilidades definitivas mediante investigaciones judiciales.
Después del atentado, el mandatario anunció una nueva estrategia para el Catatumbo. Trabajará con la cúpula militar y de Policía en su diseño. La operación estará dirigida contra las estructuras armadas que operan en la región. También contra sus principales cabecillas y fuentes de financiación. Igualmente, contra las economías ilícitas que sostienen estas organizaciones criminales.
“Vamos a golpear sus estructuras, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que alimentan su maquinaria criminal”, afirmó De La Espriella. El Presidente también expresó solidaridad con las familias de los fallecidos. Además, deseó la pronta recuperación de los heridos que permanecen hospitalizados.
El Ejército aseguró que mantendrá sus operaciones contra las estructuras ilegales. Estas operaciones se concentran en la provincia de Ocaña y sus alrededores. Entretanto, las autoridades revisan los daños dentro del cantón militar atacado. También evalúan el estado de la aeronave impactada por las esquirlas. Asimismo, sostienen las medidas de protección para la población civil del municipio.
La asociación pidió proteger a las familias de las ciudades intermedias del país. También solicitó resguardar las instituciones que operan en estos territorios. Estas ciudades cumplen funciones estratégicas en el desarrollo regional colombiano. Por tanto, requieren condiciones especiales de seguridad y protección institucional. La presencia del Estado debe fortalecerse en estos municipios vulnerables.
Las autoridades continúan trabajando en el esclarecimiento completo de los hechos. Las investigaciones buscan determinar la cadena de mando del ataque. También identificar a todos los responsables de la acción armada. Igualmente, establecer las rutas de suministro de los drones explosivos utilizados. Finalmente, desarticular las redes logísticas que permitieron ejecutar este atentado contra la base militar.