Un violento atentado terrorista sacudió la ciudad de Cali el jueves 21 de agosto, cuando un carro bomba explotó cerca de la Base Aérea Marco Fidel Suárez.
La detonación, ocurrida aproximadamente a las 3:00 p.m., dejó un saldo preliminar de seis personas muertas y más de 70 heridos. El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, atribuyó rápidamente la autoría del ataque a las disidencias de las FARC comandadas por alias “Iván Mordisco”.
Las autoridades lograron la captura de dos sospechosos en el lugar de los hechos. Uno de ellos, identificado con el alias “Sebastián”, fue detenido por la propia comunidad y resultó golpeado durante su aprehensión.
El presidente Gustavo Petro reveló a través de su cuenta en la red social X que alias “Sebastián” pertenecería a las estructuras del Estado Mayor Central (EMC), bajo el mando de alias “Marlon”, jefe del frente Jaime Martínez.
Una investigación de las redes sociales del capturado refuerza esta hipótesis. En su perfil de Facebook, “Sebastián” exhibía fotografías junto a retratos de antiguos líderes guerrilleros como Raúl Reyes y Manuel Marulanda “Tirofijo”.
Además, se encontraron imágenes donde el sospechoso aparece vestido con uniforme camuflado militar. Las autoridades también detectaron vínculos con una mujer que realiza constante apología al frente Jaime Martínez en sus redes sociales.
El ministro Sánchez señaló que este ataque representa una reacción desesperada del grupo insurgente ante la pérdida del control del narcotráfico en los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño.
La gravedad del atentado pudo ser mayor, pues en la escena se encontró un segundo camión acondicionado con cilindros de gas aparentemente modificados que no alcanzó a detonar.
La Alcaldía de Cali ha ofrecido una recompensa de 400 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los autores intelectuales del atentado.
Este ataque ocurrió el mismo día que miembros del frente 36 del EMC derribaron un helicóptero en zona rural de Amalfi, Antioquia, evidenciando una escalada en las acciones violentas de los grupos armados ilegales.
Las autoridades continúan analizando grabaciones de cámaras de seguridad y testimonios de testigos para establecer la participación exacta de los dos detenidos en el atentado terrorista.
La ciudad de Cali ha sido militarizada como medida de seguridad tras estos hechos que han generado conmoción e indignación en todo el territorio nacional.