El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, confirmó el viernes que la cuestión territorial será el eje central de las conversaciones trilaterales. Las negociaciones, mediadas por Estados Unidos, se desarrollan en Abu Dhabi durante el viernes y el sábado. Este encuentro representa un momento crucial en la guerra que ya cumple casi cuatro años.
Kiev enfrenta una presión cada vez mayor desde Washington. Estados Unidos busca asegurar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto con Moscú. Sin embargo, Rusia mantiene una exigencia que complica las negociaciones. El Kremlin demanda que Ucrania entregue completamente la región oriental del Dombás antes de cesar las hostilidades.
Zelensky respondió preguntas mediante un chat de WhatsApp un día después de reunirse con Donald Trump. El líder ucraniano describió ese encuentro como positivo, al igual que lo hizo el presidente estadounidense. Durante esa conversación virtual, Zelensky subrayó que el tema territorial encabeza las prioridades de las conversaciones.
“La cuestión del Dombás es clave. Se discutirá cómo las tres partes (…) ven esto en Abu Dabi hoy y mañana”, afirmó el mandatario ucraniano. Las conversaciones comenzaron efectivamente el viernes por la tarde según lo programado.
La exigencia de Putin sobre el Dombás representa un obstáculo fundamental para avanzar. El presidente ruso insiste en que Ucrania ceda el 20% del territorio de Donetsk que aún controla. Esta porción de tierra se ha convertido en un punto de fricción insalvable entre ambas naciones.
Zelensky rechaza categóricamente entregar ese territorio que Rusia no ha logrado capturar militarmente. Durante cuatro años de guerra de desgaste, las fuerzas rusas no han conseguido tomar el control completo. El líder ucraniano considera inaceptable ceder mediante negociaciones lo que el enemigo no ganó en combate.
El presidente ucraniano también abordó el tema de las garantías de seguridad para su país. Zelensky reveló que el acuerdo sobre garantías de seguridad estadounidenses para Kiev está listo. Ahora solo espera que Trump defina una fecha y un lugar concretos para la firma del documento.
Ucrania busca garantías de seguridad sólidas de sus aliados en caso de alcanzar un acuerdo. Estas protecciones resultan esenciales para evitar que Rusia invada nuevamente en el futuro. El Kremlin ha mostrado poco interés genuino en poner fin definitivamente a las hostilidades.
Otro tema controversial surgió respecto al uso de los activos rusos congelados internacionalmente. Zelensky calificó de “disparate” la propuesta de utilizar ese dinero para reconstruir territorios controlados por Rusia. Rusia había planteado previamente usar esos activos congelados para financiar la recuperación de zonas ocupadas.
“Por supuesto, lucharemos (por utilizar los activos para Ucrania), y es absolutamente justo respecto al uso de todos los activos congelados (por parte de Ucrania)”, declaró Zelensky con firmeza.
Moscú confirmó su participación en las conversaciones de seguridad en Abu Dhabi. No obstante, el Kremlin lanzó una advertencia clara tras una extensa reunión nocturna. Rusia sostiene que no será posible una paz duradera sin resolver primero las cuestiones territoriales.
Yuri Ushakov, asesor del Kremlin, describió las conversaciones con los enviados estadounidenses como productivas. La reunión comenzó poco antes de medianoche y se extendió durante aproximadamente cuatro horas. Ushakov las calificó como “sustantivas, constructivas y muy francas” ante la prensa reunida.
El almirante ruso Igor Kostiukov encabezará la delegación de Moscú en las conversaciones tripartitas sobre seguridad. Paralelamente, el enviado de inversiones Kirill Dmitriev se reunirá por separado con Steve Witkoff. Witkoff, enviado del presidente Donald Trump, discutirá cuestiones económicas en ese encuentro bilateral.
Sin embargo, Ushakov no anunció ningún avance significativo al delinear los próximos pasos. El asesor reiteró la posición rusa sobre la necesidad de resolver primero el tema territorial.
“Lo más importante es que durante estas conversaciones entre nuestro presidente y los estadounidenses, se reiteró que sin resolver la cuestión territorial de acuerdo con la fórmula acordada en Anchorage, no hay esperanza de lograr un acuerdo a largo plazo”, explicó Ushakov. Esta referencia alude a la cumbre entre Trump y Putin celebrada el año pasado en Alaska.
Ushakov transmitió que Putin enfatizó el “sincero interés” de Rusia en una solución diplomática. Pero inmediatamente agregó una advertencia que revela la estrategia dual del Kremlin. Rusia continuará persiguiendo los objetivos de su operación militar especial hasta lograr un acuerdo satisfactorio.
“Hasta que esto se logre, Rusia seguirá persiguiendo sistemáticamente los objetivos de la operación militar especial. Esto es especialmente cierto en el campo de batalla, donde las fuerzas armadas rusas tienen la iniciativa estratégica”, añadió el asesor.
Ucrania atraviesa actualmente el invierno más duro desde que comenzó el conflicto. Rusia ha intensificado sus ataques con misiles y drones contra la infraestructura energética ucraniana. Las temperaturas han descendido muy por debajo del punto de congelación en todo el país.
Cientos de miles de personas en Kiev y otras ciudades han sufrido prolongados cortes de electricidad. Muchos hogares se han quedado sin calefacción en medio del crudo invierno. Esta situación humanitaria agrava el sufrimiento de la población civil atrapada en el conflicto.
Las autoridades ucranianas señalan estos ataques como evidencia de la falta de interés real de Putin. Kiev argumenta que Moscú no busca genuinamente la paz mientras continúa bombardeando infraestructura civil. El Kremlin niega estas acusaciones y justifica sus acciones dentro de su estrategia militar.
Ucrania también destaca el alto costo que han tenido los avances graduales de Rusia. Aunque las fuerzas rusas han ganado terreno, estas conquistas han requerido enormes sacrificios humanos y materiales. El ejército ruso ha sufrido bajas significativas en su campaña por controlar el Dombás completamente.
Por parte rusa, participaron en las conversaciones nocturnas Putin, Ushakov y Dmitriev. La delegación estadounidense estuvo compuesta por figuras clave de la administración Trump. Steve Witkoff lideró el grupo junto a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense.
Kushner se había reunido previamente con Putin en el Kremlin a principios de diciembre. También participó Josh Gruenbaum, recién nombrado por Trump como asesor principal de su Junta de Paz. Esta junta tiene el mandato de abordar los principales conflictos mundiales que afectan los intereses estadounidenses.
Estas conversaciones representan la etapa más reciente de la campaña de Trump para terminar el conflicto. La guerra entre Rusia y Ucrania se ha convertido en el conflicto más mortífero en Europa. No se veía una confrontación de esta magnitud desde la Segunda Guerra Mundial.
El conflicto se aproxima al final de su cuarto año sin señales claras de resolución. La posición intransigente de ambas partes sobre el tema territorial complica cualquier avance significativo. Mientras tanto, la población civil continúa pagando el precio más alto de esta guerra prolongada.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de estas conversaciones en Abu Dhabi. El papel mediador de Estados Unidos resulta crucial para acercar posiciones entre Kiev y Moscú. Sin embargo, las diferencias fundamentales sobre soberanía territorial parecen difíciles de superar a corto plazo.
Las próximas horas en Abu Dhabi determinarán si existe margen real para un compromiso. O si, por el contrario, la guerra continuará indefinidamente mientras ambas partes mantienen posiciones irreconciliables. El mundo aguarda con esperanza pero también con realismo ante la complejidad del desafío diplomático.