Desde este miércoles 26 de noviembre hasta el viernes 28, Tunja será escenario de un encuentro crucial. La sede norte de la Universidad Santo Tomás en Boyacá albergará el Encuentro de Actores de Páramo y Alta Montaña. Este evento forma parte de la programación de la Casa Humboldt.

La Casa Humboldt representa una experiencia viva y en constante movimiento. Nació en 2024 durante la COP16. Desde entonces, funciona como espacio de encuentro entre ciencia, cultura y ciudadanía.

El encuentro abordará múltiples temáticas de gran relevancia para estos ecosistemas. Entre ellas figuran los conflictos socioambientales en la alta montaña. También se discutirán los retos de gobernanza en estos ecosistemas suramericanos. Además, se tratará la planificación del manejo de los complejos de páramo.

La conservación de estos territorios ocupará un lugar central en las conversaciones. Los medios de vida sostenibles serán otro tema fundamental. Asimismo, se explorará la coexistencia con la vida silvestre en la alta montaña. Las estrategias de reconversión productiva también estarán sobre la mesa.

La comunicación y el trabajo en red completarán la agenda temática. Estos elementos resultan esenciales para el éxito de cualquier iniciativa de conservación. Por ello, recibirán especial atención durante los tres días del encuentro.

El evento ofrecerá una oportunidad única para conocer casos exitosos. Allí se presentarán experiencias donde las buenas prácticas agrícolas han dado resultados positivos. El diálogo con las comunidades ha sido fundamental en estos casos. El aprendizaje sobre la importancia de estos ecosistemas también ha jugado un papel clave.

Estos ejemplos demuestran algo importante. La habitabilidad en estos escenarios y su conservación pueden ser compatibles. Esta compatibilidad no surge por casualidad. Requiere esfuerzo, diálogo y compromisos de todas las partes involucradas.

Lina Marcela García es investigadora del Instituto Humboldt. También coordina el proyecto GEF Páramos para la vida. Este proyecto coorganiza el encuentro. García explicó la importancia de reconocer una realidad fundamental.

“Los páramos y la alta montaña deben reconocerse como un socio-ecosistema y eso implica la presencia de personas que, por décadas, los han habitado y cuyos medios de vida dependen de estos ecosistemas. Por eso es importante desarrollar escenarios de diálogo que permita reflexionar sobre la gobernanza, la conservación, los medios de vida la participación colectiva, la sostenibilidad, entre otros”, explicó García.

Durante el evento se compartirán ejemplos valiosos. Estos aportan tanto a los medios de vida como a la soberanía alimentaria. Paralelamente, habrá espacios para discutir distintos escenarios. Estos permitirán hablar sobre conservación y uso sostenible de la biodiversidad.

La formación en capacidades también tendrá su espacio. Específicamente, se abordará el manejo adecuado de incendios. Esta capacitación busca prevenir y mitigar la afectación a estos ecosistemas. El fuego representa uno de los factores más destructivos para su conservación.

Giovanny Viasus es subdirector de Planeación de Corpoboyacá. Extendió una invitación a los ciudadanos del departamento y del país. En el encuentro “se abordará la gobernanza y la conservación de los medios de vida de nuestros páramos y ecosistemas de alta montaña, donde es fundamental reconocer y escuchar el rol de las comunidades campesinas, que son guardianes de estos territorios”.

La agenda completa puede consultarse en https://lacasa.humboldt.org.co/. Sin embargo, algunos eventos destacan por su relevancia particular. Estos concentran temáticas especialmente urgentes para la región.

El miércoles 26 de noviembre arrancará con una conferencia magistral. También habrá un conversatorio de apertura. Estarán a cargo del Instituto Humboldt, CONDESAN, Iniciativa Andina de Montañas y Corpoboyacá. Abordarán la actualidad y el panorama de los páramos y la alta montaña en Suramérica.

Ese mismo día se realizará una sesión sobre el papel de las mujeres. Se enfocará en las áreas protegidas. Se compartirán lecciones aprendidas en la Serranía de las Quinchas. También se explorará su escalabilidad en la alta montaña.

Otra actividad del miércoles llevará por título “Cambiando con las montañas”. Presentará miradas comunitarias sobre la desaparición de los glaciares. Igualmente, tratará los cambios en los páramos desde la perspectiva de quienes los habitan.

El jueves 27 de noviembre continuará con temas igualmente relevantes. “Voces y visiones paramunas” explorará desafíos específicos. Se busca consolidar esquemas de gobernanza desde un enfoque diferencial en la alta montaña.

Ese día también se presentará “Conservar para Prosperar”. Esta sesión abordará narrativas de los bionegocios para la vida. Se centrará en los páramos de Boyacá. Los bionegocios representan alternativas económicas sostenibles para las comunidades.

La restauración multipropósito será otro tema del jueves. Se discutirá cómo combinar sistemas productivos y conservación de ecosistemas. Esta combinación resulta esencial para la alta montaña. Permite que las comunidades mantengan sus actividades económicas mientras protegen el entorno.

El viernes 28 de noviembre cerrará el encuentro con actividades significativas. Se realizará una sesión sobre las mujeres en la conservación. Además, se proyectará el documental “Paramunas”. Este material audiovisual visibiliza el trabajo femenino en estos territorios.

La ganadería sostenible en trópico alto también tendrá su espacio. Se discutirá cómo transformar, regenerar y sostener la vida en estos territorios. La ganadería ha sido tradicionalmente vista como incompatible con la conservación. Sin embargo, nuevas prácticas demuestran que puede realizarse de manera sostenible.

La “Visión Comunitaria de los Páramos” cerrará las actividades. Se compartirán experiencias de la Fundación Ecosistemas Andinos ECOAN, Boyacá. Esta organización ha trabajado extensamente con comunidades locales. Su experiencia resulta invaluable para otros territorios paramunos.

El proyecto GEF Páramos para la vida respalda este encuentro. El Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt lo implementa. Lo hace en alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. También participa el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

El Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) financia este proyecto. Su principal objetivo se enfoca en promover la conservación de los ecosistemas de páramos. Busca hacerlo mediante la promoción de sistemas sostenibles. Estos sistemas deben cuidar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.

La gestión adecuada de conflictos socioambientales también forma parte de los objetivos. Estos conflictos surgen frecuentemente en territorios paramunos. Generalmente involucran tensiones entre conservación y desarrollo económico. También pueden incluir disputas por el uso del agua o la tierra.

La Corporación Autónoma Regional de Boyacá participa activamente. Fue delegada de las CAR ante el Comité Directivo del proyecto. Su involucramiento resulta fundamental. Las corporaciones autónomas regionales conocen profundamente las realidades territoriales.

La Universidad Santo Tomás seccional Tunja actúa como coanfitriona. Específicamente, participan las facultades de Bioingeniería e Ingeniería Civil. Estas facultades aportan conocimiento técnico y científico. También facilitan el espacio físico para el desarrollo del encuentro.

Esta articulación interinstitucional demuestra algo importante. La conservación de los páramos requiere esfuerzos conjuntos. Ninguna entidad puede abordar sola esta complejidad. Se necesita la cooperación entre gobierno, academia, sociedad civil y comunidades.

Los páramos colombianos enfrentan múltiples amenazas. El cambio climático está alterando sus condiciones. La expansión de la frontera agrícola presiona estos ecosistemas. La minería representa otra amenaza significativa. Los incendios forestales causan daños considerables cada año.

Sin embargo, estos ecosistemas son vitales para el país. Regulan el ciclo del agua. Almacenan grandes cantidades de carbono. Albergan especies únicas que no existen en otros lugares. Proveen agua para millones de colombianos.

Boyacá alberga importantes extensiones de páramos. El departamento tiene una larga tradición de habitación en alta montaña. Sus comunidades campesinas han desarrollado conocimientos valiosos sobre estos territorios. Este conocimiento tradicional complementa el conocimiento científico.

Por eso resulta tan relevante que el encuentro se realice en Tunja. Permite que las comunidades locales participen más fácilmente. Facilita el intercambio directo entre investigadores y habitantes de páramo. Genera oportunidades para construir soluciones contextualizadas.

El reconocimiento de las comunidades como guardianes resulta fundamental. Durante décadas, estas poblaciones han cuidado los páramos. Lo han hecho incluso sin reconocimiento oficial. Su presencia no es incompatible con la conservación. Al contrario, puede fortalecerla cuando se dan las condiciones adecuadas.

Estas condiciones incluyen acceso a alternativas productivas sostenibles. También requieren participación real en las decisiones sobre el territorio. Necesitan apoyo técnico y financiero para implementar mejores prácticas. Demandan reconocimiento de sus derechos y conocimientos.

El enfoque diferencial mencionado en la agenda resulta crucial. Los páramos no son homogéneos. Cada complejo tiene características particulares. Las comunidades que los habitan también son diversas. Las soluciones deben considerar estas particularidades.

Las mujeres tienen un papel especialmente importante. Tradicionalmente, han sido invisibilizadas en las discusiones sobre conservación. Sin embargo, su trabajo resulta fundamental para el sostenimiento de las familias. También poseen conocimientos específicos sobre el manejo de recursos naturales.

Por eso, varias sesiones del encuentro se enfocan en ellas. El documental “Paramunas” seguramente visibilizará sus historias. Estas narrativas son necesarias para construir políticas más inclusivas. También inspiran a otras mujeres a participar en espacios de conservación.

La restauración multipropósito representa un enfoque innovador. Tradicionalmente, restauración y producción se veían como opuestas. Este nuevo enfoque busca integrarlas. Reconoce que las comunidades necesitan producir para vivir. Pero también que pueden hacerlo restaurando ecosistemas degradados.

Los sistemas silvopastoriles ejemplifican esta integración. Combinan árboles, pastos y ganado en un mismo espacio. Mejoran la productividad ganadera. Simultáneamente, recuperan funciones ecosistémicas. Aumentan la captura de carbono. Protegen fuentes de agua.

Los bionegocios también ofrecen alternativas prometedoras. Permiten generar ingresos a partir de la biodiversidad sin destruirla. Pueden incluir ecoturismo, productos forestales no maderables o servicios ambientales. Requieren modelos de negocio bien diseñados. También necesitan acceso a mercados y financiamiento.

La prevención y manejo de incendios merece atención especial. Cada año, miles de hectáreas de páramo se queman. Algunos incendios son accidentales. Otros resultan de prácticas tradicionales de quema. Muchos podrían prevenirse con capacitación adecuada.

El manejo apropiado también puede reducir los daños cuando ocurren. Las comunidades locales suelen ser las primeras en responder. Si tienen capacitación, pueden controlar incendios pequeños antes de que se expandan. Esto resulta más efectivo que esperar brigadas externas.

La desaparición de glaciares representa una realidad dramática. Colombia ha perdido la mayoría de sus glaciares en décadas recientes. Este fenómeno afecta directamente a las comunidades de alta montaña. Modifica la disponibilidad de agua. Altera tradiciones culturales vinculadas a estos elementos del paisaje.

Las miradas comunitarias sobre este fenómeno son valiosas. Estas poblaciones han observado directamente los cambios. Sus testimonios documentan transformaciones que los estudios científicos confirman. También aportan perspectivas sobre cómo adaptarse a estas nuevas realidades.

El trabajo en red potencia los esfuerzos individuales. Permite compartir experiencias exitosas entre territorios. Facilita el aprendizaje mutuo. Fortalece las voces de las comunidades frente a actores más poderosos. Genera solidaridad entre quienes enfrentan desafíos similares.

La comunicación efectiva resulta igualmente importante. Las historias de los páramos deben llegar a más personas. La mayoría de colombianos no conoce estos ecosistemas directamente. Sin embargo, dependen del agua que proveen. Comprender esta conexión puede generar mayor apoyo a su conservación.

Este encuentro en Tunja representa una oportunidad valiosa. Durante tres días, actores diversos dialogarán sobre los páramos. Compartirán conocimientos, experiencias y preocupaciones. Construirán colectivamente caminos hacia la sostenibilidad de estos territorios.

Los resultados no serán inmediatos. La conservación de ecosistemas complejos requiere tiempo. También demanda persistencia y adaptación constante. Sin embargo, espacios como este sientan bases fundamentales. Generan compromisos. Establecen colaboraciones. Inspiran acciones.

La presencia de organizaciones internacionales como CONDESAN resulta significativa. Aporta perspectivas regionales. Los páramos existen en varios países suramericanos. Los desafíos que enfrentan son similares. Las soluciones pueden adaptarse entre contextos.

La participación de universidades garantiza rigor científico. También asegura que el conocimiento generado se documente adecuadamente. Las instituciones académicas pueden dar continuidad a procesos iniciados en estos encuentros. Forman profesionales que trabajarán en conservación.

El respaldo del Ministerio de Ambiente otorga legitimidad institucional. También puede facilitar que las propuestas surgidas se traduzcan en políticas. Las políticas públicas resultan esenciales para la conservación a gran escala. Establecen marcos regulatorios. Asignan recursos. Definen prioridades nacionales.

El financiamiento del GEF demuestra interés global en estos ecosistemas. Los páramos son importantes no solo para Colombia. Su conservación contribuye a metas ambientales mundiales. Almacenan carbono que ayuda a mitigar el cambio climático. Protegen biodiversidad única en el planeta.

La agenda del encuentro refleja una comprensión integral de los desafíos. No se limita a aspectos técnicos o ecológicos. Incorpora dimensiones sociales, económicas, culturales y políticas. Esta integralidad resulta necesaria para abordar problemas complejos.

Los próximos días en Tunja serán intensos y productivos. Investigadores presentarán hallazgos científicos. Comunidades compartirán saberes tradicionales. Funcionarios explicarán políticas y programas. Organizaciones mostrarán experiencias prácticas.

Pero más allá de las presentaciones formales, ocurrirán conversaciones valiosas. En los pasillos, durante los recesos,

You May Also Like

PSOE y Podemos pactan regularizar a más de 500.000 migrantes

El acuerdo entre PSOE y Podemos para regularizar a más de medio millón de migrantes marca un hito histórico en España según activistas

Arranca la Champions League 2023-24 con emocionantes partidos

La Champions League 2023-24 da inicio con partidos emocionantes como AC Milan – Newcastle y FC Barcelona – Amberes. Los amantes del fútbol esperan con ansias estos encuentros.

Cortes de energía en Santander afectarán a más de 22 municipios

ESSA anuncia cortes de energía en Santander del 2 al 7 de julio para mantenimiento.