La histórica visita de Donald Trump a Japón marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales entre ambas naciones. El mandatario estadounidense arribó este lunes a territorio nipón para una agenda diplomática de alto nivel.
Durante su estancia de tres días, Trump mantendrá encuentros cruciales con la primera ministra Sanae Takaichi, primera mujer en ocupar este cargo en la historia de Japón. Previamente, el presidente estadounidense había expresado su admiración por Takaichi, destacando su cercanía con el fallecido ex primer ministro Shinzo Abe.
La agenda del mandatario incluye una audiencia con el emperador Naruhito en el Palacio Imperial de Tokio, donde será recibido con todos los honores protocolares. Además, pronunciará un importante discurso a bordo del portaaviones USS George Washington.
Las negociaciones comerciales ocuparán un lugar central en las conversaciones bilaterales. Actualmente, las importaciones japonesas hacia Estados Unidos enfrentan aranceles del 15%, una reducción significativa desde el 25% inicial. Sin embargo, el impacto en el sector automotriz japonés ha sido considerable, con una caída del 24% en las exportaciones hacia Estados Unidos durante septiembre.
Un ambicioso acuerdo económico alcanzado en julio prevé inversiones japonesas por 550.000 millones de dólares en territorio estadounidense. No obstante, Tokio ha especificado que solo entre el 1% y 2% corresponderá a inversión directa, mientras el resto se canalizará mediante préstamos y garantías.
La administración Trump busca además persuadir a Japón para que reduzca su dependencia energética de Rusia. Washington propone como alternativas la importación de gas estadounidense y la participación nipona en un proyecto de gasoducto en Alaska.
Esta visita a Japón sucede tras la primera etapa de la gira asiática en Malasia, donde Trump se reunió con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Durante ese encuentro, se abordaron temas comerciales sensibles como los aranceles del 50% sobre productos brasileños.
En Kuala Lumpur, Trump también ejerció un papel mediador al copatrocinar un acuerdo de alto el fuego entre Tailandia y Camboya, tras tensiones fronterizas. El mandatario estadounidense calificó este logro diplomático como “un paso monumental”.
Paralelamente, equipos negociadores de Estados Unidos y China mantuvieron conversaciones prometedoras en la capital malasia. El negociador chino Li Chenggang confirmó un “consenso preliminar” para resolver diferencias comerciales, mientras el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent sugirió avances en temas como tierras raras y comercio agrícola.
La gira asiática de Trump continuará el miércoles en Corea del Sur, donde participará en la cumbre de la APEC y se reunirá con el presidente Lee Jae Myung. El punto culminante será su encuentro con el presidente chino Xi Jinping, en medio de tensiones comerciales que incluyen la amenaza de aranceles adicionales del 100% sobre productos chinos.
Las negociaciones con empresarios japoneses también figuran en la agenda presidencial. Trump sostendrá reuniones con el presidente de Toyota y otros líderes empresariales para abordar temas comerciales y de inversión bilateral.