El presidente Donald Trump anunció este miércoles que pedirá de manera inmediata una nueva audiencia ante la Corte Suprema de Estados Unidos. El objetivo es que el tribunal reconsidere el fallo que frenó su orden ejecutiva para restringir la ciudadanía por nacimiento. Además, Trump realizó el anuncio a través de sus redes sociales. Allí calificó la decisión del tribunal como un “error judicial”.
Hasta la noche del miércoles, los abogados del gobierno aún no habían presentado la solicitud. Así lo informó The New York Times. Este mismo medio señaló que el reglamento de la Corte Suprema permite pedir una reconsideración después de una sentencia. Sin embargo, se trata de un procedimiento excepcional.
Reuters y The New York Times señalaron que el máximo tribunal rara vez vuelve a examinar casos ya resueltos. De hecho, no concede una revisión de fondo desde hace décadas. El profesor Stephen I. Vladeck, del Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown, indicó a The New York Times información relevante. La Corte solo modificó una decisión tras reabrir un caso en una oportunidad. Esa última reconsideración ocurrió en 1965.
El 30 de junio de 2026 la mayoría de los jueces resolvió aspectos fundamentales sobre la ciudadanía. Determinaron que la ciudadanía concedida a casi todos los niños nacidos en suelo estadounidense está consagrada en la Constitución. Por lo tanto, el tribunal consideró que la directiva de Trump violaba el texto de la 14ª Enmienda.
“La ciudadanía, tanto antes como ahora, era el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política. Los redactores de la Decimocuarta Enmienda ampliaron esa promesa a toda persona nacida libre en esta tierra”, escribió el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, en el dictamen mayoritario. Además sentenció: “Hoy mantenemos esa promesa”.
Trump había firmado la orden ejecutiva en 2025, en su primer día de regreso al cargo. La medida formaba parte de sus políticas para reprimir la inmigración legal e ilegal. La directiva establecía que solo serían reconocidos como ciudadanos al nacer aquellos hijos de al menos un padre específico. Ese padre debía ser ciudadano estadounidense o residente permanente legal, es decir, poseedor de una “green card”.
Así, quedaban excluidos los hijos de inmigrantes en situación irregular. También quedaban fuera los visitantes temporales, como estudiantes o trabajadores con visa. Igualmente, se excluía a personas en el país de manera legal pero sin intención de residencia permanente.
Con el fallo de la Corte Suprema, la ciudadanía por nacimiento continúa vigente para quienes nazcan en Estados Unidos. No obstante, existen excepciones específicas como hijos de diplomáticos extranjeros.
Trump vinculó su nuevo pedido con denuncias sobre anuncios en la frontera. “¡LA CIUDADANÍA ESTADOUNIDENSE NO ESTÁ A LA VENTA! De hecho, eso es un delito y, por lo tanto, el fallo de la Corte Suprema es erróneo”, escribió en Truth Social.
En su publicación el presidente afirmó que había letreros y vallas publicitarias a lo largo de la frontera sur. También mencionó anuncios en México que ofrecían ese derecho a “cualquiera que estuviera dispuesto a pagar”. The New York Times señaló que Trump parecía aludir a un reportaje de Fox News sobre un hospital de Texas. Ese centro médico promocionó paquetes de parto en el sur del estado mediante anuncios en México.
Ese reportaje, según The New York Times, indicó que el gobernador de Texas Greg Abbott ordenó investigar al hospital. Por su parte, el centro médico dijo a Fox News que “el material publicitario relacionado con los servicios de maternidad ya no se utiliza debido a un malentendido involuntario”.
La excepcionalidad del recurso que Trump pretende presentar lo enfrenta a normas históricas del tribunal. Además, lo ubica en el centro del debate migratorio estadounidense. La petición de reabrir un caso cerrado representa un desafío inusual en el sistema judicial del país.
Los expertos legales consultados por diversos medios coinciden en la rareza de esta situación. Históricamente, la Corte Suprema ha mantenido sus decisiones una vez emitidas. Por ello, las posibilidades de éxito de esta estrategia legal parecen limitadas.
La controversia sobre la ciudadanía por nacimiento se remonta a interpretaciones constitucionales históricas. La 14ª Enmienda fue ratificada en 1868, tras la Guerra Civil estadounidense. Su propósito original era garantizar la ciudadanía a las personas anteriormente esclavizadas. Desde entonces, ha servido como fundamento del derecho de nacimiento en territorio estadounidense.
El debate actual refleja tensiones más amplias sobre políticas migratorias en Estados Unidos. Diversos grupos de defensa de derechos civiles celebraron el fallo de junio. Consideran que protege un principio fundamental de la democracia estadounidense. Por otro lado, sectores que apoyan restricciones migratorias más severas respaldan la posición presidencial.
La decisión de Trump de insistir ante la Corte Suprema mantiene viva una controversia legal y política. Mientras tanto, el fallo del 30 de junio permanece vigente. Esto significa que los niños nacidos en territorio estadounidense continúan adquiriendo automáticamente la ciudadanía. Únicamente se exceptúan casos muy específicos relacionados con inmunidad diplomática.
Los próximos días revelarán si los abogados del gobierno presentan formalmente la solicitud de reconsideración. También se conocerá la respuesta inicial de la Corte Suprema ante este pedido inusual. La atención de observadores legales y políticos permanece enfocada en este desarrollo.