La movilidad entre los departamentos de Magdalena y La Guajira quedó restablecida este martes 31 de marzo. Así, la entrada en operación del puente metálico modular en el sector de Mendihuaca marcó el fin de casi dos meses de afectaciones. Además, esta obra semipermanente devuelve la conectividad total en uno de los corredores viales más estratégicos del norte del país.
Los primeros vehículos de carga y transporte turístico cruzaron el puente bajo un sistema de pare y siga. Por consiguiente, la estructura instalada sobre la Troncal del Caribe permitirá nuevamente el paso de vehículos livianos. Igualmente, facilitará el tránsito de transporte de carga, turismo y servicios esenciales.
En el sitio, el ambiente era de alivio, expectativa y felicidad comunitaria. De hecho, la ruptura del puente alteró durante casi dos meses la economía local. Asimismo, encareció alimentos, afectó el turismo y obligó a desvíos por Cesar.
Habitantes de Mendihuaca, líderes comunales, comerciantes y transportadores acompañaron la apertura de la estructura. También, representantes de comunidades indígenas participaron en la jornada. Junto a ellos estuvieron delegados del Gobierno Nacional, Invías y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. De igual manera, el Ejército Nacional y las gobernaciones de Magdalena y La Guajira se hicieron presentes.
El director general de Invías, Juan Guillermo Jiménez Gómez, destacó que la instalación se logró en tiempo récord. Específicamente, explicó que se trata de un puente semipermanente de cerca de 64 metros de longitud. Además, cuenta con capacidad de 52 toneladas, apto para restablecer el 100 % del tráfico histórico.
La obra fue posible mediante una articulación entre la dirección territorial de Invías y la UNGRD. Igualmente, contratistas de obra participaron en el proceso. Por otro lado, el Batallón de Ingenieros del Ejército Nacional asumió el montaje de la estructura metálica.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, Carlos Carrillo, destacó la capacidad de coordinación. Precisamente, la intervención demuestra la articulación entre distintos niveles del Estado para responder a emergencias. Así pues, la entidad destinó 4.300 millones de pesos para la estructura modular.
Esta inversión permitió restablecer la conectividad para más de 150.000 habitantes de Magdalena y La Guajira. Además, garantiza nuevamente el paso de tractomulas, buses de turismo y vehículos pesados.
Carrillo subrayó que esta solución hace parte de la fase de respuesta inmediata. Mientras tanto, avanzan los estudios del puente definitivo. “Cuando se articula, todo sale adelante en los plazos”, dijo la gobernadora Margarita Guerra en el lugar. Efectivamente, desde la emergencia se mantuvo el llamado para que la solución llegara en la fecha anunciada.
La mandataria también insistió en la importancia de recuperar este paso. En efecto, el cierre tuvo un fuerte impacto en las comunidades, el abastecimiento y el turismo. Adicionalmente, afectó la conexión hacia destinos como el Parque Tayrona, Palomino y Riohacha. Por si fuera poco, cortó la salida hacia Venezuela.
A ese acompañamiento se sumó un aporte de 500 millones de pesos por parte de la administración departamental. Particularmente, estos recursos se destinaron para la logística del montaje del puente. Asimismo, cubrieron la permanencia de los soldados del Batallón de Ingenieros que trabajaron durante varias semanas en la zona.
La gobernadora Margarita Guerra aseguró que desde el departamento harán seguimiento a la siguiente fase del proyecto. Esta fase está relacionada con los estudios y la construcción del puente definitivo. “Vamos a estar muy pendientes de los diseños y de todo lo que se requiere para avanzar en la construcción del puente definitivo, que es lo que realmente necesita esta zona”, señaló.
La reapertura llega en un momento decisivo para la economía de la región. Precisamente, coincide con el inicio de la Semana Santa. Esta temporada representa uno de los periodos de mayor movimiento turístico para el corredor. Específicamente, conecta Santa Marta, el Parque Tayrona, Palomino, Dibulla, Riohacha y la frontera con Venezuela.
Desde La Guajira, el gobernador Jairo Aguilar aseguró que la habilitación evita un fuerte golpe al turismo. De hecho, se cancelaron cientos de reservas por la incertidumbre vial. Según explicó, el departamento proyecta ahora recibir más de 700.000 visitantes. Incluso, esta cifra podría aumentar con el restablecimiento de la vía.
La importancia también se refleja en la economía diaria de las comunidades. Durante el cierre, el transporte de víveres, pescado y verduras se vio afectado. Igualmente, el traslado de materiales de construcción, combustibles y cosechas enfrentó dificultades. En consecuencia, esto elevó costos para comunidades rurales y urbanas.
Una de las voces más sentidas durante la jornada fue la de Naydur Pérez Peña. Ella es presidenta de la Junta de Acción Comunal de Mendihuaca. Ciertamente, resumió el sentir de la comunidad tras semanas de aislamiento parcial.
“Fueron dos meses de afectaciones económicas muy duras. El río se llevó todo menos nuestra esperanza”, expresó la líder. Además, recordó que la emergencia también dejó viviendas destruidas. Asimismo, provocó pérdidas en hostales y pequeños negocios de la zona.
La dirigente aseguró que la apertura devuelve tranquilidad a más de 44 veredas de la Sierra Nevada. Estas comunidades dependen de este paso para abastecimiento, comercio y movilidad hacia Magdalena. Igualmente, necesitan la conexión hacia La Guajira e incluso hacia Venezuela.
Por su parte, el líder indígena Abimaco Gil coincidió en que la reapertura representa un alivio. Especialmente para campesinos y productores de cacao y café de la Sierra. “La comunidad está contenta”, dijo.
La solución actual es semipermanente, según confirmó Invías. No obstante, la entidad ya avanza en la estructuración de los diseños del nuevo puente definitivo. Este incorporará criterios de resiliencia frente al cambio climático. Además, considerará el aumento súbito del caudal y variaciones del cauce del río. Por consiguiente, se busca evitar una nueva socavación.
La entidad estima que los estudios podrían estar listos en unos nueve meses. Posteriormente, la construcción tardaría cerca de año y medio. Por lo tanto, el nuevo puente podría estar finalizado en dos años.
Por ahora, Mendihuaca vuelve a respirar tras la emergencia del pasado 3 de febrero. En el lugar, entre filas de tractomulas, buses de turistas y campesinos, la sensación era palpable. También, líderes comunitarios y viajeros que aguardaban el primer paso se congregaron. Finalmente, la región recupera no solo una vía, sino parte de su ritmo cotidiano.