El polémico acuerdo binacional entre Colombia y Venezuela genera controversia por sus alcances
El presidente colombiano Gustavo Petro salió este viernes a aclarar los alcances del reciente acuerdo binacional firmado con Venezuela, en medio de fuertes cuestionamientos de diversos sectores políticos.
Durante su intervención, el mandatario colombiano enfatizó que el pacto no contempla el ingreso de militares de ninguno de los dos países al territorio vecino. “Ningún soldado colombiano pasará la frontera hacia Venezuela, ningún soldado venezolano la pasará en dirección a Colombia”, aseguró.
El acuerdo ha generado interpretaciones encontradas desde su anuncio. Por un lado, el gobierno colombiano lo presenta como un convenio fundamentalmente comercial orientado a impulsar la economía y el turismo en la región fronteriza.
Sin embargo, las declaraciones del presidente venezolano Nicolás Maduro han encendido las alarmas. El mandatario chavista habló de una “unión política” y “diálogos entre autoridades”, además de vincular a movimientos sociales y políticos.
El precandidato presidencial David Luna fue uno de los primeros en expresar su preocupación. Según su análisis, bajo el nombre de “zona binacional de paz y desarrollo” se esconde un acuerdo opaco que permitiría al régimen venezolano influir directamente en departamentos colombianos como Norte de Santander, La Guajira y Cesar.
Desde la Casa de Nariño, el jefe de despacho presidencial Alfredo Saade intentó calmar los ánimos. “A la zona binacional no se le puede meter tanto veneno. Es una zona comercial y económica que durante muchísimos años se estaba buscando”, explicó en declaraciones radiales.
No obstante, Saade generó otra controversia al legitimar al gobierno de Maduro. “Nosotros lo que hicimos fue un acuerdo con un gobierno legítimamente establecido en Venezuela, porque lo decidió el pueblo de Venezuela”, afirmó, desconociendo los cuestionamientos internacionales a las elecciones en ese país.
El expresidente Álvaro Uribe se mostró particularmente crítico con la iniciativa. “Allí domina la criminalidad financiada por el narcotráfico, auspiciada y protegida por Maduro”, señaló. Además, calificó el acuerdo como “un paso adelante en la entrega del país a la criminalidad internacional”.
Ante estos señalamientos, Petro defendió el proyecto argumentando que no implica ceder soberanía. “Una zona binacional es crear las condiciones sociales y económicas que permitan que dos pueblos de sangre común e historia común puedan ser dueños de sus territorios”, manifestó.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, se sumó a las voces críticas calificando el acuerdo como “la más dolorosa e inaceptable entrega de nuestra soberanía”, rechazando la narrativa oficial que presenta la iniciativa como beneficiosa para ambas naciones.
La polémica surge en un momento de particular tensión política en Colombia, con las elecciones presidenciales de 2026 en el horizonte. Varios precandidatos ya han anunciado que, de llegar al poder, revisarían o eliminarían este acuerdo binacional.
El debate promete continuar en los próximos días, mientras el gobierno de Petro intenta convencer a la opinión pública de los beneficios económicos y sociales que, según su visión, traería esta controvertida zona binacional entre Colombia y Venezuela.