El Regiotram de Occidente, un proyecto de infraestructura clave para la región de Cundinamarca, enfrenta desafíos significativos en su camino hacia la finalización. A pesar de las dificultades, el gobernador Jorge Emilio Rey ha asegurado que las obras no se detendrán. Sin embargo, el cronograma de entrega podría verse afectado debido al aplazamiento de transferencias de la Nación.
El proyecto, que busca conectar Bogotá con municipios como Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza, tiene un avance del 28 %. Este progreso se refleja en la construcción de patios talleres entre Facatativá y Bojacá, así como en el Centro de Comando y Operaciones en Bogotá. No obstante, el aplazamiento de $345 mil millones por parte de la Nación, tras ajustes al Presupuesto General, ha generado incertidumbre.
El gobernador Rey ha destacado que los recursos para este año y principios de 2026 están asegurados. Esto se debe a los saldos de giros previos de la Nación y el departamento. Sin embargo, ha solicitado una mesa técnica con los Ministerios de Transporte y Hacienda para evaluar el impacto del decreto en el objetivo de operar en 2027.
El presidente Gustavo Petro, en respuesta a críticas de la congresista Katherine Miranda, explicó que el aplazamiento de 12 billones de pesos no es un recorte. Según Petro, la medida afecta a todas las regiones y se debe a la negativa de las comisiones económicas de financiar el presupuesto, priorizando intereses de ciertos sectores.
El Regiotram enfrenta desafíos técnicos, como la interferencia del corredor férreo con el poliducto que abastece de combustible al Aeropuerto El Dorado. Este poliducto, ubicado en Fontibón y Mosquera, debe ser reubicado a mayor profundidad. Esto ha requerido ajustes al esquema contractual y al cronograma de obras.
El proyecto, esperado por cerca de 30 años, tiene el potencial de transformar el transporte en la región. Se espera que movilice a 150 mil pasajeros al día, ofreciendo un modelo de transporte sostenible. Sin embargo, la incertidumbre financiera y los desafíos técnicos plantean preguntas sobre su viabilidad a corto plazo.
La concesión del Regiotram de Occidente se extenderá por veinte años tras su entrada en operación. Esto subraya la importancia de asegurar su finalización y operación exitosa. La colaboración entre el gobierno nacional y regional es crucial para superar los obstáculos actuales.
En este contexto, es vital considerar múltiples perspectivas. Por un lado, la visión optimista del gobernador Rey, quien confía en la continuidad de las obras. Por otro, la preocupación de actores políticos y ciudadanos sobre el impacto del aplazamiento de recursos.
La comunicación clara y efectiva es esencial para mantener la confianza pública en el proyecto. Las autoridades deben proporcionar actualizaciones regulares sobre el progreso y los desafíos. Además, es importante involucrar a la comunidad en el proceso de toma de decisiones.