La reunión entre el primer ministro indio Narendra Modi y el presidente ruso Vladimir Putin en China marcó un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales entre ambas naciones.
El encuentro se desarrolló al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin, donde los líderes profundizaron lazos comerciales y energéticos.
Modi caracterizó la asociación con Moscú como “especial y privilegiada”, mientras Putin se dirigió al mandatario indio como un “querido amigo” durante las conversaciones.
Antes de la reunión formal, ambos líderes mantuvieron una conversación privada de casi una hora en un lujoso vehículo Aurus, la limusina oficial rusa para viajes internacionales.
La delegación rusa incluyó altos funcionarios gubernamentales, destacando la importancia que Moscú otorga a fortalecer los vínculos con Nueva Delhi.
El encuentro cobra especial relevancia en medio de crecientes tensiones entre India y Estados Unidos, después de que Donald Trump incrementara los aranceles a las importaciones indias hasta un 50%.
La medida estadounidense busca presionar a India por sus continuas compras de petróleo ruso con descuento, que Washington considera un apoyo indirecto al financiamiento de la guerra en Ucrania.
Las importaciones de crudo ruso representan actualmente el 37% del total de India, un cambio significativo respecto a su tradicional dependencia del petróleo de Oriente Medio.
El comercio bilateral entre India y Rusia alcanzó niveles récord de 68.700 millones de dólares en el año fiscal 2024-25, con importaciones rusas por 64.000 millones y exportaciones indias de 5.000 millones.
Durante el encuentro, Modi abogó por iniciativas de paz para resolver el conflicto en Ucrania, instando a las partes a buscar soluciones constructivas para establecer una paz duradera.
Putin anunció su próxima visita a India en diciembre para la 23ra cumbre anual bilateral, según confirmó su asesor de asuntos exteriores Yuri Ushakov.
Los expertos señalan que esta reunión demuestra la autonomía estratégica de India en política exterior, manteniendo relaciones con socios históricos pese a presiones internacionales.
La relación entre ambas naciones, forjada desde la Guerra Fría, se ha fortalecido tras las sanciones occidentales a Rusia, convirtiendo a India en un socio comercial crucial para Moscú.
Ambos países aspiran a incrementar su intercambio comercial hasta los 100.000 millones de dólares para 2030, evidenciando el potencial de crecimiento en sus relaciones económicas.
Los analistas consideran que India busca mantener un delicado equilibrio, preservando sus vínculos históricos con Rusia mientras intenta normalizar las tensiones con Estados Unidos.