El ministro de Hacienda, Diego Guevara, enfrenta un desafío significativo al intentar presentar una reforma tributaria en un contexto económico y político complejo. La reforma busca aumentar los ingresos fiscales en un año de cuentas ajustadas, pero el momento político es crucial para su presentación al Congreso. Guevara ha indicado que la reforma no se presentará antes de un mes, ya que se están evaluando las propuestas del Congreso y la mejor estrategia para avanzar.
La reforma tributaria propuesta tiene un objetivo ambicioso: recaudar al menos $12 billones, una cifra que refleja el monto aplazado del presupuesto debido a la caída de la ley de financiamiento. Sin embargo, la reforma no se centra únicamente en aumentar los impuestos. También busca cumplir con la promesa de reducir el nivel de impuestos del 35 % al 30 % para las pequeñas y medianas empresas. Este enfoque es crucial para fomentar el crecimiento económico y apoyar a las empresas que son el motor de la economía.
Además, la reforma incluye la revisión de impuestos para la economía digital, un sector en crecimiento que requiere una regulación adecuada para garantizar una competencia justa y el cumplimiento fiscal. También se busca que los impuestos temporales para atender la emergencia en el Catatumbo se vuelvan permanentes. Estos impuestos incluyen el IVA a juegos de suerte y azar, una contribución especial de exportaciones del sector de extracción de petróleo crudo y carbón del 1 %, y el impuesto de timbre. La permanencia de estos impuestos es vista como una medida necesaria para asegurar ingresos fiscales estables.
El ministro Guevara ha destacado la importancia de revisar el decreto de aplazamiento de presupuesto con los ajustes solicitados por el presidente Gustavo Petro. Asegura que en ningún momento se ha puesto en riesgo el rubro de pensiones, un tema sensible para la población. Además, parte del gasto público extra se ha destinado al Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles (FEPC), lo que ha llevado a considerar ajustes en concertación con los transportadores.
En cuanto al crecimiento económico, el Ministerio de Hacienda espera que la economía colombiana crezca un 1,8 % en 2024 y un 2,6 % en 2025. Sin embargo, las relaciones con Estados Unidos y el contexto internacional han influido en la reducción de la proyección de crecimiento para este año, que inicialmente se estimó en un 3 %. A pesar de estos desafíos, Guevara ha destacado la reducción en el déficit de cuenta corriente, que el año pasado habría disminuido al 1,9 % del PIB, como una buena noticia en el frente macroeconómico.
El manejo responsable del Programa Anual Mensual de Caja (PAC) y el uso de transacciones de única vez como herramienta han sido temas de discusión. Aunque algunos cuestionan si se está cumpliendo la regla fiscal, Guevara asegura que sí, y que la ley permite el uso de estas transacciones. El ministro subraya que se ha logrado contener el deterioro del déficit fiscal mediante el ajuste de otros gastos, distintos a las principales inflexibilidades de la Nación, como las pensiones y las transferencias al Sistema General de Participaciones.
El déficit del Gobierno Nacional Central se espera que se ubique en un 5,1 % en 2025, después de cerrar en un 6,8 % el año pasado. Este deterioro se explica por la depreciación del peso, el deterioro del balance primario y el mayor costo financiero que enfrenta la Nación. Sin embargo, Guevara confía en que las variables macroeconómicas tendrán un repunte, lo que mejorará el recaudo y ayudará en el campo fiscal.
El ministro también ha destacado los avances en la reducción del déficit en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). En cuanto al pago de subsidios de energía, se ha establecido un plan de pagos para que el Gobierno se ponga al día, asegurando que se harán todos los esfuerzos necesarios para mantener la estabilidad fiscal.