Un juez envió a prisión al médico general José David Castro Giraldo. Está señalado de cometer agresiones sexuales contra pacientes menores de edad. Los hechos habrían ocurrido mientras atendía consultas médicas en una EPS del sur de Bogotá.
La Fiscalía General de la Nación presentó material probatorio ante el juez. Según el ente acusador, este material evidenciaría un patrón de conducta del profesional. El médico habría aprovechado su posición para atacar a niñas durante controles de rutina.
La Unidad Especial de Investigación de delitos contra Niños, Niñas y Adolescentes adelanta la investigación. Hasta el momento se han identificado dos víctimas de 7 y 10 años. Las menores habrían sido atacadas durante consultas realizadas en febrero y julio de 2025.
Las autoridades señalan que el médico utilizaba distintas estrategias dentro del consultorio. Presuntamente impedía que los padres o acudientes observaran de manera directa los procedimientos médicos. Buscaba distraer a los acompañantes o ubicarlos fuera del ángulo visual.
“El profesional recibía niñas en consulta y presuntamente obstruía la visibilidad de los padres y acudientes, o les delegaba diferentes funciones para distraerlos durante el chequeo físico, con el propósito de aprovechar ese momento para ejercer comportamientos en contra de la formación y libertad sexual de las menores de edad”, indicó la Fiscalía.
La investigación estableció que las menores asistieron acompañadas por familiares cercanos en ambos casos. Una de ellas estaba junto a su padre. La otra niña acudió con su abuela. Sin embargo, ninguno habría advertido lo ocurrido en el momento.
La manera en que presuntamente el médico organizaba el espacio impidió que detectaran las agresiones. Las niñas decidieron contar lo sucedido a sus familiares tiempo después. Este relato desencadenó las denuncias y la apertura del proceso judicial.
La captura de Castro Giraldo se llevó a cabo en la localidad de Antonio Nariño. Fue una diligencia conjunta entre la Fiscalía y unidades de la Policía Nacional. El operativo se realizó en el sur de Bogotá.
Durante las audiencias concentradas, el fiscal del caso presentó sus argumentos ante el juez. Aseguró que el procesado habría instrumentalizado su rol como médico. Así ganaba la confianza de las víctimas y de sus familias.
“Nos encontramos ante un patrón de conducta ejecutado por un profesional de la salud que instrumentalizó su investidura médica, su bata blanca y el prestigio de su profesión para acceder a las menores en un recinto que debía ser un santuario de cuidado y curación para las niñas”, manifestó el delegado del ente acusador ante el juez.
El fiscal explicó que el investigado aprovechaba las dinámicas propias de la consulta médica. También se valía de la corta edad de las pacientes. Esto le permitía actuar sin levantar sospechas inmediatas.
“Aprovechando el contexto de consulta médica, la confianza derivada de su rol profesional, la corta edad de las menores víctimas y la ubicación estratégica de los acompañantes dentro del consultorio con el propósito de impedir o dificultar que estos observaran directamente los actos que estaba ejecutando sobre estas menores”, señaló el fiscal.
La Fiscalía imputó al médico el delito de actos sexuales abusivos con menor de 14 años. Este delito tiene agravantes en el caso presentado. El procesado no aceptó los cargos durante la audiencia.
Un juez de control de garantías analizó los elementos presentados por la Fiscalía. Consideró que existían suficientes pruebas para imponer medida de aseguramiento. Por tanto, ordenó la detención en establecimiento carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Las autoridades continúan recopilando pruebas relacionadas con el caso. No descartan que puedan aparecer nuevas denuncias de hechos similares. Estas denuncias podrían estar relacionadas con el mismo centro médico.
El caso ha generado preocupación entre pacientes y familias de la zona. Los hechos habrían ocurrido en un espacio destinado a la atención de menores. Este lugar debía garantizar protección y cuidado médico apropiado.
La Fiscalía reiteró su compromiso con la investigación de estos delitos. Seguirá fortaleciendo las investigaciones relacionadas con delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes. Esta es una prioridad en la agenda del ente acusador en todo el país.
El médico permanece detenido en un centro carcelario a la espera del juicio. Las familias de las víctimas esperan que se haga justicia. Mientras tanto, las investigaciones avanzan para determinar la magnitud completa de los hechos.
La comunidad médica también ha expresado preocupación por el caso. Este tipo de situaciones afectan la confianza en el sistema de salud. Las instituciones deben reforzar los protocolos de seguridad para proteger a los pacientes menores.
Los protocolos de atención en consultorios pediátricos están siendo revisados. Es fundamental garantizar que los padres o acudientes puedan observar las consultas. La transparencia en la atención médica es crucial para prevenir abusos.
Las autoridades hacen un llamado a las familias para estar atentas. Deben acompañar de cerca las consultas médicas de sus hijos. Cualquier comportamiento sospechoso debe ser reportado inmediatamente a las autoridades competentes.
La Fiscalía mantiene abiertos los canales de denuncia. Las víctimas o sus familias pueden acudir a presentar sus testimonios. La confidencialidad y el apoyo psicosocial están garantizados durante todo el proceso.
El proceso judicial continuará en las próximas semanas. Se espera que nuevas audiencias aporten más elementos al caso. La justicia deberá determinar la responsabilidad del acusado con base en las pruebas presentadas.