El Departamento Administrativo Nacional de Estadística reveló cifras sobre el mercado laboral colombiano. La tasa de desocupación alcanzó el 8,8% en abril de 2026. Este porcentaje se mantuvo sin cambios frente al mismo mes del año anterior.
Sin embargo, el panorama laboral mostró señales mixtas durante este período. El país incorporó 701 mil nuevas personas ocupadas en comparación con abril de 2025. Además, la informalidad registró una disminución significativa a nivel nacional.
La proporción de población ocupada informal bajó 0,8 puntos porcentuales. Esta cifra se ubicó en 54,2% durante el cuarto mes del año. En 23 ciudades y áreas metropolitanas descendió 0,2 puntos hasta alcanzar el 42,0%.
Por su parte, en 13 ciudades y áreas metropolitanas cayó 0,1 puntos. El indicador llegó al 40,8% en estos territorios urbanos. La medición desestacionalizada preliminar se mantuvo en 8,7% para el total nacional.
En las 13 ciudades y áreas metropolitanas, la tasa fue de 8,8%. Este resultado superó ligeramente el 8,7% registrado en abril de 2025. La entidad estadística confirmó estos datos en su comunicado oficial.
“En abril de 2026, la Tasa de Desocupación nacional fue del 8,8%, igual a abril de 2025. En las 13 ciudades y áreas metropolitanas, la tasa también fue de 8,8%, superior al 8,7% registrado un año atrás”, dice el comunicado emitido por la entidad.
La Tasa Global de Participación experimentó un incremento notable durante este período. El indicador subió de 63,7% a 64,7% en comparación con el año anterior. Esto significa que más colombianos se integraron activamente al mercado laboral.
Asimismo, la Tasa de Ocupación pasó de 58,1% a 59,1%. Este aumento refleja que más personas lograron conseguir empleo. El organismo estadístico destacó estos avances en su informe mensual.
En el trimestre móvil febrero-abril de 2026, los indicadores mostraron tendencias similares. La tasa de desocupación nacional alcanzó el 8,9% durante estos tres meses. La tasa de ocupación llegó a 59,0% en el mismo período.
Mientras tanto, la tasa global de participación se ubicó en 64,8%. Estos datos confirman la dinámica del mercado laboral colombiano. Las cifras trimestrales permiten observar tendencias más estables en el tiempo.
La población ocupada aumentó en 701 mil personas en el total nacional. Esta cifra representa una variación del 3,0% frente a abril de 2025. El incremento se distribuyó de manera desigual entre las diferentes regiones del país.
Otras cabeceras lideraron el crecimiento con un aumento del 5,6%. Esta zona contribuyó con 1,5 puntos porcentuales al resultado general. Las 13 ciudades y áreas metropolitanas registraron un alza del 2,3%.
Su contribución fue de 1,1 puntos porcentuales al crecimiento total del empleo. En 10 ciudades, el aumento fue del 3,2% con una contribución de 0,2 puntos. Estas variaciones fueron estadísticamente significativas según el Dane.
Administración pública y defensa, educación y atención de la salud humana lideraron la generación de empleo. Este sector incorporó 234 mil personas más durante el período analizado. El sector público continúa siendo un motor importante de contratación.
La construcción ocupó el segundo lugar con 153 mil nuevos empleados. Este sector mostró recuperación después de períodos de contracción previos. Las actividades artísticas, entretenimiento, recreación y otras actividades de servicio sumaron 148 mil personas.
No obstante, algunos sectores presentaron retrocesos en la generación de empleo. Comercio y reparación de vehículos registró 85 mil personas menos ocupadas. Esta reducción contrasta con el crecimiento general del mercado laboral.
Simultáneamente, la población desocupada aumentó en 67 mil personas. Este incremento representó una variación del 3,0% respecto al año anterior. El aumento se concentró principalmente en determinadas zonas del país.
Otras cabeceras mostraron una variación del 8,0% en población desocupada. Su contribución fue de 2,5 puntos porcentuales al total nacional. Las 13 ciudades y áreas metropolitanas registraron un aumento del 3,0%.
La contribución de estas ciudades fue de 1,4 puntos porcentuales. Estos datos revelan que más personas buscan empleo activamente. Sin embargo, no todas logran insertarse en el mercado laboral.
A nivel nacional, persisten diferencias significativas entre hombres y mujeres. La tasa de desocupación de las mujeres fue de 10,9%. En contraste, la de los hombres se situó en 7,1%.
La brecha de género alcanzó los 3,8 puntos porcentuales en abril. Este indicador mostró una reducción frente a los 4,1 puntos de abril de 2025. A pesar de la mejora, las mujeres enfrentan mayores dificultades para conseguir empleo.
El mercado laboral incorporó más personas ocupadas durante el período analizado. Además, se redujo la brecha entre hombres y mujeres en el desempleo. Esta combinación convivió con un aumento absoluto de la población desocupada.
También se registraron mejoras en los indicadores de participación y ocupación. El panorama muestra avances en algunos aspectos del mercado laboral. No obstante, persisten desafíos importantes en materia de desocupación.
Entre las ciudades, Quibdó registró la mayor tasa de desocupación. El indicador alcanzó el 25,1% en esta capital departamental. Cartagena ocupó el segundo lugar con una tasa del 13,1%.
Riohacha completó el grupo de ciudades con mayores problemas de desempleo. Su tasa llegó al 12,8% durante abril de 2026. Las tres ciudades presentaron variaciones estadísticamente significativas según el organismo.
Por el contrario, Villavicencio mostró la menor tasa de desocupación. El indicador se ubicó en 7,5% en la capital del Meta. Pereira Área Metropolitana registró una tasa del 7,6% durante el mismo período.
Bucaramanga Área Metropolitana completó el grupo de ciudades con mejor desempeño. Su tasa alcanzó el 7,9% en el cuarto mes del año. Pereira registró una variación estadísticamente significativa en comparación con el año anterior.
En el trimestre móvil febrero-abril de 2026, la población joven enfrentó mayores dificultades. La tasa de desocupación para este segmento fue de 16,2%. Los jóvenes continúan siendo el grupo más afectado por el desempleo.
Quibdó presentó la tasa más alta para población joven con 34,9%. Cartagena registró un 22,1% de desocupación en este grupo etario. Santa Marta alcanzó una tasa del 22,0% entre los jóvenes.
Las tasas más bajas se observaron en Villavicencio con 11,3%. Pereira Área Metropolitana registró un 12,0% de desempleo juvenil. Neiva completó el grupo con una tasa del 13,8%.
Quibdó y Santa Marta mostraron variaciones estadísticamente significativas en desempleo juvenil. Pereira Área Metropolitana también presentó cambios significativos en este indicador. Estas ciudades reflejan la heterogeneidad del mercado laboral colombiano.
Los datos del Dane revelan un mercado laboral con dinámicas complejas. El desempleo se mantuvo estable en términos porcentuales durante abril. Sin embargo, más personas se incorporaron tanto a la población ocupada como desocupada.
La informalidad mostró una tendencia descendente en todo el país. Este indicador es crucial para medir la calidad del empleo. La reducción de la informalidad representa un avance en las condiciones laborales.
El sector público lideró la generación de nuevos puestos de trabajo. La construcción y las actividades artísticas también contribuyeron significativamente. Por el contrario, el comercio registró pérdidas de empleos durante el período.
La brecha de género en el desempleo se redujo levemente. No obstante, las mujeres siguen enfrentando mayores obstáculos para emplearse. Esta situación requiere políticas específicas para mejorar la inserción laboral femenina.
Las disparidades regionales continúan siendo marcadas en el país. Algunas ciudades presentan tasas de desempleo superiores al promedio nacional. Otras mantienen indicadores más favorables en materia de ocupación.
La población joven enfrenta los mayores desafíos en el mercado laboral. Sus tasas de desocupación duplican el promedio general en muchas ciudades. Esta situación demanda atención especial de las autoridades y empleadores.
El aumento en la participación laboral indica mayor confianza en el mercado. Más colombianos buscan activamente oportunidades de empleo durante este período. Este fenómeno puede explicar por qué el desempleo no disminuyó porcentualmente.
La Tasa de Ocupación mejoró en comparación con el año anterior. Este indicador refleja que la economía generó nuevos puestos de trabajo. La capacidad de absorción laboral mostró señales positivas durante abril.
Las variaciones entre las diferentes zonas urbanas del país son significativas. Las 13 ciudades principales mostraron comportamientos distintos a otras cabeceras. Esta heterogeneidad refleja las diferentes dinámicas económicas regionales.
El trimestre móvil permite observar tendencias más estables en el tiempo. Los datos mensuales pueden presentar fluctuaciones estacionales o coyunturales. La medición trimestral ofrece una perspectiva más robusta del mercado laboral.
La medición desestacionalizada busca eliminar efectos de calendario y estacionalidad. Este ajuste permite comparaciones más precisas entre diferentes períodos. Los resultados desestacionalizados confirmaron la estabilidad del desempleo en abril.
El informe del Dane proporciona información detallada sobre el mercado laboral. Las cifras permiten evaluar el desempeño económico del país. También facilitan la toma de decisiones en materia de política pública.
Los sectores que más aportaron al empleo están vinculados con el Estado. La educación, la salud y la administración pública lideraron las contrataciones. Esta tendencia plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento del empleo.
El sector privado mostró resultados mixtos en generación de empleo. Mientras la construcción creció, el comercio retrocedió durante el período. La diversificación de las fuentes de empleo sigue siendo un desafío pendiente.
Las actividades artísticas y de entretenimiento mostraron dinamismo durante abril. Este sector ha ganado relevancia en la economía colombiana. Su contribución a la generación de empleo fue significativa en el período analizado.
La población desocupada creció en términos absolutos durante el último año. Este aumento se explica por la mayor participación laboral. Más personas buscan empleo, pero no todas logran conseguirlo inmediatamente.
Las cifras de abril de 2026 confirman la complejidad del mercado laboral colombiano. El país enfrenta el desafío de generar empleo de calidad. También debe reducir las brechas de género y las disparidades regionales.
La informalidad sigue afectando a más de la mitad de los trabajadores. A pesar de la reducción registrada, este indicador permanece elevado. La formalización laboral continúa siendo una prioridad para las autoridades.